Judiciales

‘No sé si pedirle cuentas a Dios o al Diablo’ por la muerte de mi hija, dice mamá de Luany Salazar

Ana Patricia Zamora Masís fue la primera testigo en el segundo juicio por el asesinato de la muchacha, registrado en junio del 2020 en Linda Vista de Río Azul, en La Unión, Cartago

“Si se tratara de juzgar, a él (Kenneth Enrique Mejía Chavarría) no lo deberían juzgar por una muerte, sino por dos, porque él a mí me mató en vida, era mi única hija, mi amor, mi amiga, siempre estaba conmigo, nunca me dejaba sola, me decía que me iba a cuidar y él me la quitó, no sé si pedirle cuentas a Dios o al Diablo, porque eso que él hizo con mi hija no es de Dios, ella era una muchacha indefensa y no le debía nada a él”.

Las palabras anteriores fueron brindadas por Ana Patricia Zamora Masís, madre de Luany Valeria Salazar Zamora, quien fue la primera en declarar en el nuevo juicio que se realiza por el asesinato de la joven, registrado en junio del 2020 en Linda Vista de Río Azul, en La Unión, Cartago, en el cual se busca aumentar la pena que recibió el hombre en el primer debate, cuando le impusieron 19 años de prisión por el delito de homicidio simple. Sin embargo, tras la apelación de las partes, los jueces de alzada ordenaron un nuevo contradictorio, el cual comenzó este martes en el Tribunal Penal de Cartago.

Doña Ana Patricia reprochó en su declaración que Kenneth Enrique Mejía Chavarría, único acusado por los hechos, les ayudara a buscar el cuerpo siendo culpable y luego se fuera de Linda Vista de Río Azul cuando, según ella, los vecinos comenzaban a dudar de él.

Aseguró que el imputado veía a su hija “con morbo y suciedad” y que ahora ella busca “ser la voz de mi hija, sé que ustedes defienden la verdad, la justicia y personas como estas no pueden andar sueltas porque matan a nuestras hijas”.

Zamora también describió al acusado como una persona fría, que “no se inmutaba” ante su dolor.

Durante el primer día del juicio, al leer la acusación, la fiscala Carolina Martínez dijo que, a criterio del Ministerio Público, los hechos registrados constituyen un homicidio calificado, ya que luego de propinarle seis puñaladas en el cuello y cara que causaron la muerte de Salazar, el imputado “se apoderó de su celular y con el fin de procurarse impunidad llevó el cuerpo de la habitación (en el segundo piso) al cuarto de pilas, donde con el fin de generar impunidad envolvió el cuerpo en plástico negro, lo sujetó con cinta y lo enterró en la jardinera del patio trasero de la vivienda”.

Los hechos narrados por Joseph Rivera, abogado de la familia de la joven, fueron los mismos, pero él precisó que desde su punto de vista los hechos constituyeron un homicidio calificado en concurso ideal con robo agravado.

Rivera destacó que en este segundo contradictorio buscan demostrar el ensañamiento y la alevosía del imputado para que la pena aumente a 50 años. Añadió que la familia está muy esperanzada.

En tanto, José Francisco Herrera, defensor de Mejía, sostuvo que pretende “que se absuelva de toda pena y responsabilidad por la falta de pureza en la prueba” a su defendido.

Los jueces a cargo del debate son Ligia Lacayo, Julio Badilla y Joaquín López, quienes luego de analizar las declaraciones de los testigos y las pruebas documentales, así como las conclusiones de las partes emitirán su sentencia.

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