Juan Diego Córdoba. 24 junio
Estudiantes denunciaron represalias de profesores de Mecatrónica luego de que pidieron revisar pluses salariales de funcionarios del Tec. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal
Estudiantes denunciaron represalias de profesores de Mecatrónica luego de que pidieron revisar pluses salariales de funcionarios del Tec. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal

Molesto con los estudiantes, un profesor español del Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec), de apellidos Crespo Marino, decidió suspender de forma “unilateral e irreversible" un programa de pasantías profesionales a la Universidad de La Coruña, en España, que beneficiaba a los alumnos avanzados de la carrera de Mecatrónica.

Mediante un correo electrónico enviado a sus alumnos, el docente señala que esa disposición responde a las declaraciones de la Federación de Estudiantes del Tecnológico (Feitec) en la Comisión Legislativa del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES).

El representante estudiantil, Carlos Boschini, manifestó en ese foro que había solicitado al futuro rector rebajar los pluses salariales de los profesores y funcionarios, con el fin de asegurar la sostenibilidad financiera de esa casa de enseñanza.

En el correo, Crespo critica la posición estudiantil y sugiere que debería haber consecuencias contra Boschini, o que este debe renunciar a su representación por dichas afirmaciones.

“El motivo de dicha decisión radica en las declaraciones efectuadas en días pasados por el presidente de la Feitec en la Asamblea Legislativa, afirmaciones absolutamente gratuitas, que al día de hoy no han tenido como consecuencia ninguna rectificación ni dimisión”, señaló.

Crespo Marino fue uno de los nueve funcionarios de Mecatrónica que atacaron a la comunidad universitaria por pedir la revisión de salarios e incentivos o sobresueldos.

“Estoy absolutamente harto de ser calificado como un vago sobrepagado por parte de personas que ni siquiera saben ni cuál es la composición de la carga honoraria de un profesor, ni cuáles son sus obligaciones, ni los conceptos por los cuáles se les paga”, mencionó en el correo.

Para el 2018, el Tecnológico recibió ¢56.000 millones del FEES. De esos, ¢47.000 millones se destinaron a pagar remuneraciones, de las cuales ¢25.000 millones corresponden a pluses de sus 1.800 trabajadores.

La Contraloría General de la República había señalado, que de seguir la tendencia de gastos, los ingresos corrientes del Tecnológico serían insuficientes para cubrir todas sus obligaciones para el 2025.

Programa altruista

Crespo mencionó en el mismo correo, que el programa de pasantías en España fue elaborado por él, y “no reconocido económicamente por la institución”, y que por eso no tiene que “pedir ningún tipo de permiso para cerrarlo de inmediato”.

"Después de haber dado a los estudiantes de esta institución una oportunidad de altísimo valor añadido para su formación de manera absolutamente gratuita, ¿tengo que aguantar que se me llame vago?

“Pues bien, los vagos sobrepagados hemos decidido no llevar a cabo las actividades que no se nos pagan de ninguna manera y hemos realizado de forma altruista”, insistió Crespo.

Según informó el departamento de prensa del Tecnológico, durante su tiempo de vacaciones, el profesor Crespo ha realizado contactos con funcionarios de la Universidad de La Coruña y que a través de esos contactos se han facilitado pasantías.

Un estudiante avanzado de Mecatrónica buscaba realizar la pasantía en España; sin embargo, ahora tendrá que buscar otras opciones por sus propios medios, debido a la suspensión del programa ofrecido por Crespo.

El alumno lamentó la decisión del educador, pero prefirió no dar su nombre por temor a represalias.

“Si alguno de los nombres de los estudiantes avanzados sale, prácticamente sería no graduarse, porque normalmente si alguno de los profesores nos agarra entre ojos, nos echamos a todos encima”, manifestó el joven.

La madre de otro universitario avanzado recriminó al profesor por tomar represalias por las opiniones de la Federación Estudiantil.

“Tanto para los estudiantes como para nosotros es una desilusión que los profesores en lugar de fomentar el aprendizaje cancelen estas oportunidades por interés personal o de revancha. Están sufriendo los arrebatos de los profesores”, afirmó la mujer.

El joven añadió que el profesor se tomó personal el señalamiento de los estudiantes a sus salarios y por ello, según dice, ha tenido varias diferencias con sus alumnos.

“No siento que se le haya faltado el respeto, sino que él se tomó mal lo que dijo la Federación, se tomó personal el tema de los salarios”, manifestó.

A pesar de que La Nación intentó contactarse directamente con el maestro, solo respondió mediante la oficina de prensa de la institución.

Crespo negó que sus acciones limiten la libertad de expresión y señaló que el cierre del programa obedece a que “no cumple con los objetivos que le dieron origen”.

“Crespo niega que esto tenga relación con lo sucedido en torno a la libertad de expresión de la comunidad estudiantil ya que en el ámbito universitario se respeta tanto la libertad de expresión de los estudiantes como de los docentes y funcionarios en general, por lo que las diferentes personas pueden emitir su criterio sobre diversos temas sin temor a represalias", manifestó el Tec.

La Federación Estudiantil del Tec y la Asociación de Estudiantes de Mecatrónica guardaron silencio ante estos hechos, de igual manera ante el manifiesto compartido por nueve profesores.