El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) descubrió este jueves por la mañana el cuerpo de una adulta mayor de 87 años, identificada como Priscila Mélida Vallejos Vallejos, enterrado en el patio de su vivienda en un sitio conocido como Bajo Los Lara, en Sagrada Familia, San José.
Los primeros indicios apuntan a que la señora habría muerto de causas naturales y que su hijo, un hombre de unos 46 años, la enterró en la parte trasera de la propiedad.
Según detalló Michael Soto, subdirector del OIJ, la pesquisa se inició tras recibir información confidencial que alertaba sobre la desaparición de la adulta mayor, a quien sus vecinos no veían desde hace mes y medio. Además, reportaron fuertes olores en la vivienda que compartía con su hijo.
Por esta razón, agentes de la Sección de Homicidios se desplazaron al sitio para realizar entrevistas y es durante la diligencia que fueron abordados por el hijo de la mujer, quien les indicó que su madre había fallecido por causas naturales y que él mismo la había enterrado porque no tenía dinero para el funeral.
En la comunidad se mencionó que este hombre habría estado involucrado en un caso similar hace 13 años, cuando supuestamente enterró a su padre en circunstancias aún no esclarecidas.
Este jueves, con una orden judicial, los investigadores realizaron un rastreo en la zona y localizaron un cuerpo en avanzado estado de descomposición, que se presume corresponde a la adulta mayor. La vivienda donde ocurrió el hallazgo es una estructura de construcción mixta, compuesta por madera y zinc.

Vivía bajo el cuidado de su hijo
De acuerdo con fuentes policiales, la mujer se desplazaba en silla de ruedas y estaba al cuidado de su hijo, quien la acompañaba regularmente al banco para retirar su pensión.
Esta mañana, el director de la Policía Judicial Randall Zúñiga, declaró a La Nación que el cuerpo iba a ser exhumado y llevado a la morgue para determinar si la causa de muerte es natural.
Aunque el hombre, cuya identidad no trascendió, dio su versión de los hechos, las autoridades también manejan la hipótesis de que el sujeto habría enterrado a su madre con el propósito de seguir cobrando su pensión, aprovechando que él era quien la acompañaba regularmente al banco para hacer los retiros.