Las disputas entre bandas criminales en el sur de la capital continúan escalando. Desde la semana trasanterior, circula una imagen con un mensaje de advertencia en el que un grupo criminal afirma que disputará los barrios del sur de San José contra la estructura conocida como “Los Lara”, una de las organizaciones más poderosas de la zona.
Como parte de la amenaza, los criminales se refieren a la muerte de Keneth Rojas Rivera, alias Ascan, de 40 años, quien fue asesinado el 14 de febrero en San Sebastián mientras conducía un vehículo tipo pick-up, marca Mitsubishi Montero.
“Ascan ya pagó, la ley lo dejó de proteger para disfrutar, el gordo tanquecito en San Sebas no te queremos más y los Pacos que juegan con fuego nos vamos a ver en el infierno (...) si en esto muere un loco que no tenga que ver, le vamos a sumar uno más de ustedes por injustos. Imperio Lara va a caer, nos vamos a encargar”, dice parte del mensaje, que sugiere una declaración de guerra contra esta organización.

Un atentado contra un familiar de Los Lara
Pocos días después de la circulación de la imagen, en Hatillo murieron tres personas. Uno de esos atentados ocurrió el sábado, en el centro de Hatillo, donde murió un hombre de apellido Arana y sobrevivió un hombre de apellido Lara Vargas, sobrino de los hermanos Julio César y Juan Lara Villanea, cabecillas de Los Lara.
Seis horas más tarde, en la madrugada del domingo, un doble homicidio sacudió el barrio María Reina. Dos hombres fueron ejecutados a balazos frente al minisúper Emmanuel, en San José.
El ataque ocurrió a las 2:21 a. m., cuando tres hombres conversaban en el parqueo del establecimiento. En ese momento, siete sujetos llegaron al sitio: cinco en un vehículo blanco y dos en una motocicleta. Según un video de seguridad, al menos cinco de ellos abrieron fuego con armas de grueso calibre.
Pese a que intentaron huir, Evencio Adolfo Marín García y Misael Jonathan Aguilera Acuña, este último de nacionalidad nicaragüense, cayeron abatidos en el sitio. Un tercer hombre, Mora Elizondo, logró escapar y resultó ileso.
Se presume que este ataque fue en retaliación por el atentado contra el joven Lara.
Autoridades en alerta
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) advirtió que las amenazas y enfrentamientos entre grupos criminales siguen siendo una preocupación constante.
“Estamos analizando los mensajes y verificando su autenticidad. Estos hechos se enmarcan en la disputa territorial entre organizaciones criminales que buscan el control de puntos de venta de droga y otras actividades ilícitas”, explicó Randall Zúñiga ante una consulta de La Nación.
Las autoridades también confirmaron que se coordinan operativos con la Fuerza Pública para prevenir una escalada de violencia en la zona.

Una fuente policial, que habló bajo condición de anonimato, afirmó que estas amenazas forman parte de una estrategia de intimidación usada por los grupos criminales para consolidar el control territorial.
Advirtió que no todos estos mensajes, que se transmiten por mensajería telefónica, son verdaderas amenazas, pues muchas veces se trata de falsas comunicaciones para distraer a rivales o a las autoridades.
“Estos conflictos se desarrollan con base en ataques entre ellos, utilizando el sicariato como motor. Incluso han comenzado a atacar a simples consumidores de droga que frecuentan zonas dominadas por grupos rivales”, detalló la fuente policial.
También advirtió que la falta de control territorial por parte de la Policía Nacional es un factor clave en el aumento de homicidios en la capital.
El origen del conflicto
Entre los principales grupos figuran Los Lara, Los Myrie, Los Gemelos y el grupo de Churro Sandí. De acuerdo con una fuente policial, el grupo de “Los Churros” estaría aliados con Los Gemelos para disputar contra Los Lara.
El director del OIJ, Randall Zúñiga, ha señalado en entrevistas anteriores que la ola de violencia en San José podría estar vinculada a una guerra entre bandas criminales del sur de la ciudad.
El 26 de noviembre de 2022 marcó un punto de quiebre en esta disputa. Esa madrugada, Joseph Saúl Alemán Lara, sobrino de los líderes de Los Lara, fue asesinado en Hatillo. Un grupo rival abrió fuego contra el vehículo en el que viajaba, impactándolo con seis disparos. El joven de 18 años murió antes de llegar a la Clínica Solón Núñez.
Este crimen desató una ola de ajustes de cuentas que sigue activa hasta hoy. Como represalia, Los Lara se aliaron con tres organizaciones criminales para enfrentar a sus enemigos y vengar la muerte de su miembro.
Desde entonces, las balaceras y los asesinatos con ensañamiento se han vuelto constantes en San José.
Las bandas en disputa
Julio César y Juan Lara Villanea, líderes de Los Lara, cumplen sentencias de 16 y 15 años de prisión por tráfico de drogas desde mayo de 2023. A pesar de estar encarcelados, su organización sigue operando, con influencia en Sagrada Familia, Cristo Rey, Hatillo y Alajuelita. Además, han expandido sus operaciones a Santa Ana y Garabito, en Puntarenas.
Los Myrie han ganado fuerza en el sur de la capital, tras aliarse con los remanentes de la banda de Leonel Mora Núñez, alias Gordo Leo. Esta organización, desarticulada en 2018, controlaba más de 40 puntos de venta de droga en Los Guido y La Capri, en Desamparados.
A estos grupos se suma un clan de hermanos de apellido Quesada, cuyo rol en la violencia aún no ha sido completamente esclarecido por las autoridades.