
Para abordar la crisis de inseguridad que atraviesa Costa Rica, emergen muchas voces y opiniones. Una de ellas es la de la diputada Gloria Navas, también abogada penalista, quien ha recibido calificativos despectivos a lo largo de los años debido a su paso por el mundo del derecho.
Con cinco décadas de experiencia en el ámbito judicial, la legisladora aseguró a Revista Dominical que no le agradan esas etiquetas que hoy provienen del Poder Ejecutivo, pero al tener claro quién es, no le afectan.
“A mí me dicen ‘la narcoabuela, vaya métase al sarcófago, roca’. Si yo no tuviera una autoestima elevada y firme, estaría llorando y ya hubiera renunciado. Lo que pasa es que yo estoy acostumbrada a pelear por la democracia. Esa ha sido mi formación desde pequeña (...). A mí el que me ataca mañana, tarde y noche es el presidente de la República, pero yo soy una mujer fuerte, preparada“, afirmó.
– Uno de los temas de su carrera política que ha vuelto al debate público es el narcotráfico. ¿Cree que el haber participado en casos como el de Ricardo Alem o el de los “Hijos del diablo” la convirtieron en un blanco para críticas?
– Esa es la mayor ignorancia, y perdone la expresión, es una gran estupidez de la gente por hacer el mal. De los ‘Hijos del Diablo’ yo era fiscal de juicio, no era defensora. Más bien era acusadora. Fue en la época en que se creó La Reforma como cárcel, porque existía solo la Penitenciaría Central.
“La delincuencia se declara en sentencia, no cuando está haciéndose la defensa. Si me llegaban a decir ‘necesito un defensor’, yo no iba a decir ‘no, a ese no lo defendemos porque es un violador’. ¿Cómo va a ser violador si no lo han sentenciado?’ Eso es una mentira vil, de maldad, y una gran ignorancia.
“El caso de Ricardo Alem fue hace 37 años. Fue importantísimo porque estuvo involucrada propaganda del Partido Liberación Nacional (PLN), no porque estaba metido en narcotráfico, sino porque Ricardo había sido encargado de la publicidad en una convención y en elección presidencial. Aprovechando el puesto que le dieron, comenzó a mover plata a través de la valija diplomática.
“Ese fue el primer caso de lavado de dinero que se trató en este país. A mí me hablaron para ver si yo podía llevar ese caso y obvio, ¿acaso que yo sabía que era culpable? Para eso había que ir a sentenciarlo. Acepté el cargo porque era un reto.
“Yo no lo terminé, renuncié porque no me dejaban ejercer la defensa. Presenté un habeas corpus en el año 1989, cuando se acababa de formar la Sala Constitucional, y aunque le dieron curso seguían limitándome la defensa, entonces me salí.
"El hecho de hacer una defensa no me convierte a mí en la delincuente. Eso es un discurso y un ataque hueco. A mí no me afecta, yo sé quién soy. No me agrada, pero esa es la calidad de gente que está moviendo este gobierno. Mentirosos, malcriados".
“Estoy acostumbrada a pelear por la democracia. Esa ha sido mi formación desde pequeña”.
LEA MÁS: Gloria Navas: ‘El gobierno ignora la seguridad ciudadana’

– ¿Estos comentarios la inclinan a arrepentirse de haber participado en estos casos u otros de sus primeros años en la política?
– ¿Cómo me voy a arrepentir, si fue hace 37 años? ¿Y la experiencia profesional de dónde la obtengo? Litigando, asesorando bancos, asesorando universidades. Tengo 53 años de ejercicio profesional, imagínese la cantidad de casos que pude haber llevado. Siempre fui una buena abogada, fui juez, tengo una carrera muy larga.
– Hablando del Poder Judicial, ¿este requiere reformas? ¿Quién debería asumirlas, y cuál es el enfoque más sano para abordarlas?
– Sí, claro. Se van a presentar varios proyectos preparados por la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia, que es la Sala penal, para aligerar procesos. Hay un principio básico de justicia pronta y cumplida sin denegación y de acuerdo con las leyes, pero eso de pronta y cumplida no se cumple en muchos casos. Entonces, es para eficientar el sistema de alguna manera.
“Ahí se está pretendiendo hacer reformas, en cuanto a que el conocimiento de algunos casos lo haga un juez unipersonal y no un tribunal de tres jueces. En este momento, el juez unipersonal puede conocer hechos que no pasen de más de cinco años de pena, se pretende ampliar a 10. Eso podría quitarle más trabajo a los tribunales.
“Hay otro con relación no solo a ese tipo de juicio, sino también en cuanto a la defensa. Generalmente en la defensa particular, cuando los abogados llevan muchos casos y les fijan audiencias, no pueden atenderlas todas porque son muy seguidas o le chocan en los horarios.
“Lo que se está pretendiendo es que se les haga una advertencia, que nombren a un codefensor o bien, si no lo hacen, se le nombra un defensor público, ¿por qué? Porque ese retraso de manejo de diferentes procesos sí lentifica la administración de justicia. Eso no es culpa del Poder Judicial, es del sistema en que se hace la representación de la defensa.
“Son reformas del procedimiento para aligerarlo, no de la parte sustantiva de fondo. Me parece que esas ideas son positivas, son buenas y esperamos que ese proyecto esté sometido en los próximos días aquí en la Asamblea Legislativa“.
“El hecho de hacer una defensa no me convierte a mí en la delincuente. Eso es un discurso y un ataque hueco. Estoy cumpliendo con el debido proceso”
LEA MÁS: Gloria, a Dios y al combate