
El periodista costarricense Gonzalo Abarca, residente en Washington D.C. y parte de la Voz de América (VOA), describió el impacto de la orden ejecutiva emitida por el gobierno del presidente Donald Trump, que resultó en la suspensión con goce de salario de aproximadamente 1.300 empleados de la agencia así como despidos inmediatos de cientos de colaboradores que laboraban como contratistas.
Este comunicador, que actualmente forma parte de los periodistas de VOA que están suspendidos hasta nuevo aviso, narró cómo tras ser notificados por un correo, la incertidumbre se apoderó de los pasillos del medio, pues de inmediato se paralizó las transmisiones, el sitio web quedó congelado y se dejó a la agencia informativa sin rumbo claro.
La medida, anunciada de manera sorpresiva tras la orden ejecutiva de Trump, afecta especialmente a los trabajadores cuya permanencia en Estados Unidos depende de visas de trabajo patrocinadas por VOA. Estos colaboradores no son empleados federales, sino que trabajan mediante un contrato por su servicio profesional, por eso son conocidos como contratistas.
“Todos los contratistas sí fueron cesados de sus funciones. Los federales no, los federales seguimos. Todos los federales seguimos suspendidos, pero los contratistas sí, a todos les fueron cancelados los contratos y ahí vamos al punto. Cuando regresemos, por ejemplo, yo tengo un programa de televisión, de análisis y debate, pero todos mis productores y colegas son contratistas. Entonces, si yo regreso, no sé cómo va a producir”, explicó.
Abarca trabajó en Telemundo, BBC, Univisión y Discovery Channel. Actualmente, labora en Washington para la cadena televisiva la Voz de América, donde tiene un programa llamado Foro, el cual resultó afectado por la medida de Trump.
Entre los trabajadores contratistas hay personas que no pueden regresar a sus país de origen por situaciones políticas. La agencia opera en 42 idiomas, por lo que cuenta con colaboradores de todos los continentes, ellos tienen visas especiales de trabajo, por que al quedarse sin contrato deben salir de Estados Unidos.
“El tema de las visas es un tema delicado porque muchas de estas personas son contratadas por VOA, precisamente por el conocimiento que tienen en un país específico o una región específica que el estadounidense no los tendría y estas personas sí las tienen. Ellos son contratados por VOA pero no como empleados federales, sino como personas con visa de trabajo y a ellas sí les afecta directamente”, explicó.
Los contratistas constituyen gran parte de la plantilla de VOA y son la mayor proporción de personal en los servicios de lengua no inglesa.
De acuerdo con el comunicador, VOA les amparará la visa a los trabajadores afectados durante el siguiente mes, mientras se está a la espera de la resolución que decida dar el gobierno federal. La situación es muy delicada para aquellos que provienen de países donde ejercer el periodismo representa un riesgo, como Venezuela, Nicaragua y Guatemala.
“Imagina que esta persona (periodista) está fichada y en el momento en que llega (a su país de origen), bajo las leyes contra el terrorismo, lo persiguen, lo meten preso y lo dejan ahí no hay habeas corpus ni nada de eso. En ese sentido sí, compañeras han sido afectadas, están preocupadas, y compañeros de todo VOA”, agregó.
VOA transmite desde 1942, tras la Segunda Guerra Mundial y está dirigida especialmente para audiencias en países sin libertad de prensa. Con la falta de nuevos programas, algunos servicios han comenzado a emitir solo música. En 2023, la agencia contaba con 3.384 empleados y había solicitado $950 millones para su operación en el año fiscal vigente.
Abarca recordó que los cambios sufridos por el medio son parte de las políticas que viene aplicando Trump bajo la recomendación de Elon Musk, quien busca reducir los gastos del gobierno y reducir planillas federales. Producto de estas medidas otras agencias federales también han experimentado despidos masivos, algunas de ellas incluso tienen planillas mucho más grandes.
A pesar de la suspensión, VOA no puede ser cerrada por decreto ejecutivo, ya que su existencia está protegida por ley. No obstante, el futuro de la agencia es incierto.
“Ahora, VOA no va a cerrar porque ingún decreto ejecutivo puede sobreseer a una ley. Así es que no va a cerrar, regresaremos, pero no sabemos cómo operar”, agregó el periodista costarricense.