Josselyn Quirós Solano, una madre que demandó a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) hace 14 años por la muerte de su bebé en el vientre, reconoció entre lágrimas la frustración que experimentó este miércoles al conocer la nueva sentencia dictada por el Tribunal Civil de Cartago.
En la sala 11 de los Tribunales de Justicia de la vieja metrópoli, Quirós revivió el amargo episodio que experimentó en el 2011, cuando la ilusión de convertirse en madre se transformó en un calvario que aún le roba el sueño.
El Tribunal Civil de Cartago rechazó reconocer el daño material por el que la madre pedía ¢41millones. Este se calculaba con base en el aporte que la bebé pudo haber hecho al hogar en su vida adulta.
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Los jueces sí reconocieron ¢50 millones por daño moral subjetivo aunque la mujer reclamaba ¢100 millones. La justicia consideró que el monto pedido era desproporcionado.
“Esto ha sido muy doloroso, esto no va a quedar aquí. Voy a buscar todos los medios, es algo mal manejado. La verdad es frustante”, admitió minutos después de conocer el fallo del quinto juicio al que acude para buscar justicia por la muerte de “inominada” , como se denominó a su bebé dentro del expediente judicial.
‘Mi hija agonizó por 12 horas, a mi hija la mataron’
Durante este nuevo juicio de reenvío, Josselyn Quirós tomó la palabra y procedió a contar, una vez más, como poco a poco sintió a su hija fallecer en su vientre mientras permanecía en un cuarto de maternidad del Hospital Max Peralta, en Cartago, a la espera de una cesárea.
“Mi hija tenía todos los pronósticos de vida. En la familia, la esperabamos con muchísimas ansias. Desde que entro a ese hospital fue un completo maltrato lo que yo viví. No solo fue que mi hija murió y ya; mi hija agonizó por 12 horas. Eso espero que se tenga en cuenta a la hora de dar este daño moral, porque mi hija pasó 12 horas de agonía, yo quiero que entiendan que mi hija no se murió y ya; a mi hija la mataron; no se le dio la oportunidad de vivir. Catorce años después todavía sigo viviendo el sufrimiento”, dijo a los jueces.
La bebé falleció el 6 de setiembre del 2011, luego de que la madre fue internada porque tenía vómitos y la presión arterial elevada. Ella estaba en una fase avanzada de gestación, con 37 semanas, pero los médicos decidieron mantenerla bajo vigilancia, ya que no se presentaban signos de que el parto estuviera próximo a ocurrir.
Ese día, en horas de la madrugada, una médica practicante le realizó un monitoreo y le dijo que la bebé estaba dormida, lo que justificaba la falta de movimiento. La madre continuó sin sentir a su bebé; luego, cuando se realizó el siguiente monitoreo, horas después, le anotaron la palabra “anormal” en el registro médico.
Posteriormente, cuando ingresó el turno de la mañana, los médicos especialistas y enfermeros procedieron a realizar el control de los pacientes y descubrieron que la niña había muerto, pues no pudieron escuchar el latido del corazón de la bebé. Un ultrasonido urgente confirmó la noticia.
Según esta madre, la única razón que la ha llevado a soportar el lento proceso judicial, las apelaciones de la CCSS contra cada resolución y la revictimización, ha sido la necesidad de buscar justicia por su hija.
“Yo duré tres días con ella muerta en el hospital. Estuve una semana internada viendo bebés nacer porque me dejaron en una sala internada. Hasta me dijeron que si podía darle la leche materna a los bebés que estaban ahí. ¿Eso no es sufrimiento? ¿No es daño moral?¿No es un trauma para mí?”.
“A mí me obligaron a ver bebés nacer. Yo tuve que conocer a mi hija 10 minutos en la morgue antes de que la llevaran a enterrar. ¿Eso no es un daño moral? ¿Eso no es un trauma? Estar en esta silla es traumante, es desgastante”, manifestó.
Tribunal de Apelación pidió reconocer daño material
El nuevo juicio se realizó luego de que un Tribunal de Apelación determinara que la CCSS debía pagar a la madre el daño material por la muerte de su bebé ocurrida en el vientre debido a una falta de cuidado.
Dicho Tribunal indicó que la institución debía compensar los aportes que la hija pudo realizar al hogar en su vida adulta, pero el veredicto emitido este martes, en el Tribunal Civil de Cartago, descartó este punto al calificar de “especulaciones” la estimación de la expectativa de vida y periodo productivo que habría tenido la niña.
En total, esta madre ha pasado por primer un juicio, una primera apelación, un primer juicio de reenvío, una segunda apelación y un segundo juicio de reenvío.
Caso pasó de homicidio culposo a aborto culposo
En un principio, las autoridades judiciales calificaron los hechos como homicidio culposo. Sin embargo, en la segunda apelación, la CCSS solicitó una recalificación para que pasara a aborto culposo.
En esa ocasión, la defensa legal de la CCSS argumentó que la calificación de homicidio culposo era errónea, ya que la bebé murió durante la gestación y sin que la madre hubiera presentado muestras de haber iniciado labor de parto, por lo que a su criterio era un “producto”.
En abril del 2024 el Tribunal de Apelación le dio la razón en esa parte, al confirmar que no hubo contracciones, dilatación ni otros síntomas que indicaran que el proceso de alumbramiento estuviera en curso. Esta versión fue considerada como cosa juzgada por los jueces en la nueva sentencia.