En próximos días, en plena Semana Santa, Costa Rica será testigo de un fenómeno astronómico singular exclusivo de la región intertropical de la Tierra, cuando los rayos solares caen en un ángulo de 90 grados sobre la superficie, haciendo que las sombras se reduzcan al mínimo o incluso desaparezcan por completo al mediodía. Es el paso del Sol Cenital sobre nuestro país.
A diferencia de la creencia popular, el Sol no incide de esta manera todos los días a la misma hora, según explica el portal de divulgación científica de la Fundación Cientec.
En Costa Rica, este fenómeno se presenta en dos momentos del año: en abril, después del equinoccio de marzo, y a finales de agosto, antes del equinoccio de setiembre. En estas fechas, cerca del mediodía, una vara vertical no proyectará sombra en el suelo.
Las antiguas civilizaciones aprovecharon este fenómeno para ajustar sus calendarios y orientar la construcción de sus edificaciones. Para quienes deseen observar este efecto natural, se recomienda estar atentos a las fechas y regiones específicas donde será más evidente.
Lluvia de estrellas de las Líridas: un espectáculo nocturno imperdible
Además del Sol Cenital, abril ofrecerá otro evento astronómico fascinante: la lluvia de meteoros de las Líridas. Considerada una de las más antiguas registradas por la humanidad, con antecedentes de hace 2.700 años, esta lluvia de estrellas marca el inicio anual de la temporada de meteoros, tras una pausa entre enero y mediados de abril.
Las Líridas son de intensidad media, pero durante su pico pueden alcanzar una tasa considerable de meteoros por hora. Según la Organización Internacional de Meteoros (IMO, por sus siglas en inglés), el mejor período para la observación en Costa Rica será en la noche del lunes 21 de abril y la madrugada del martes 22, cuando podrían avistarse hasta 90 meteoros por hora en condiciones óptimas de cielo despejado.
Para apreciar este espectáculo celeste, los expertos recomiendan alejarse de la contaminación lumínica y observar el cielo a simple vista, sin necesidad de telescopios o binoculares. Con estos dos fenómenos astronómicos en puerta, abril se perfila como un mes ideal para los amantes del cielo y la astronomía.