
Los usuarios del servicio de agua enfrentarán este mes un incremento en sus facturas debido a la aplicación de una nueva tarifa destinada a la protección del recurso hídrico en diversas fuentes del país.
La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) publicó el pasado 5 de marzo la resolución RE-0008-IA-2025, mediante la cual se estableció un cobro adicional de ¢6 por metro cúbico en el bloque de consumo de 0 a 15 m³, y de ¢7 en el rango de 16 a 30 m³ que afecta diversos rangos de tarifas.
Esta medida afecta a abonados del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), entidad que suministra agua al 57% de la población. El ajuste también se aplica a los clientes de la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) y a ciertos acueductos rurales, según sus respectivos esquemas tarifarios.
El objetivo de esta tarifa es garantizar la protección de nacientes, cuencas y bosques en zonas de recarga de mantos acuíferos. La medida, que entró en vigencia el 1.º de marzo, contempla incrementos anuales hasta el 2029.
Durante los próximos cinco años, el AyA destinará los ingresos generados a la intervención de cinco áreas clave para la provisión de agua:
- Fuente de Barranca-La Paz.
- Acuífero Sardinal (Carrillo, Guanacaste).
- Sección superior de la subcuenca del río Virilla en Coronado (San José).
- Río Jorco en Aserrí (San José).
- Intervenciones en Santa Ana, Mora, Desamparados y San José.
Aplicación del nuevo cobro
La tarifa para la protección del recurso hídrico varía según el uso del agua y la actividad económica del consumidor. Por ello, los bloques de consumo y sus tarifas no son uniformes para todos los usuarios.
Existen distintas categorías tarifarias, como las residenciales para hogares en pobreza básica y extrema, el cobro residencial ordinario, tarifas para grandes clientes residenciales, así como para comercios, servicios e industrias.
Además, hay tarifas preferenciales para centros educativos, templos, hogares de protección para adultos mayores y niñez, establecimientos que atienden a personas en situación de calle, hospitales y clínicas. En algunos casos, esto implica que no habrá aumentos y, en otros, incluso habrá reducciones.
Por ejemplo, un hogar en pobreza extrema, según el Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios del Estado (Sinerube), que consumía hasta 15 m³, pagaba ¢14.975 hasta febrero. Con las nuevas disposiciones, pagará por ese consumo solo ¢7.487.
Un hogar en pobreza básica con el mismo consumo también pagaba ¢14.975. Sin embargo, con el ajuste tarifario, desde marzo solo debe cubrir la mitad de esa suma (¢11.231).
Ejemplos de impacto en las tarifas:
- Una vivienda con un consumo de 15 m³ que anteriormente pagaba ¢14.975 verá un aumento de ¢825 en su recibo de marzo, llegando a ¢15.800 si mantiene el mismo consumo.
- Un comercio que utilizaba 17 m³ y pagaba ¢60.628 ahora deberá abonar ¢63.254, lo que implica un aumento de ¢2.626.
- Una propiedad con dos unidades habitacionales y un solo medidor pasará de pagar ¢30.130 a ¢48.340, un incremento de ¢18.210 (60% más).
- En general, los usuarios con múltiples unidades habitacionales y un solo medidor serán los más afectados por este ajuste tarifario.