El envejecimiento de la población costarricense intensificará la presión sobre los servicios de salud durante los próximos años, particularmente en áreas de atención especializada y de mayor costo, lo cual implicará un incremento significativo en los gastos del Seguro de Salud de los grupos de mayor edad.
Según el estudio Valuación Actuarial del Seguro de Salud, elaborado por la Dirección Actuarial y Económica de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), la creciente proporción de adultos mayores aumentará la demanda de atención hospitalaria y de tratamientos de enfermedades crónicas.
“Este cambio demográfico implica mayores tasas de utilización, incremento en estancia hospitalaria promedio y mayor prevalencia de patologías crónicas, generando presión sostenida sobre el gasto”, explica el análisis actuarial.
El gasto asociado con la población adulta mayor evidencia una aceleración significativa en el costo del Seguro de Salud. Este grupo etario, de 66 años o más, pasaría de poco más de ¢600.000 millones en 2024 a aproximadamente ¢2 billones en 2038.
La proporción de personas de 65 años y más pasaría del 10,6% de la población total en 2023 a 18,3% en 2038. El estudio contempla un horizonte de 15 años y utiliza datos con corte a diciembre de 2023.
“Este cambio demográfico plantea un reto significativo para el Seguro de Salud, ya que la atención y provisión de servicios deberán intensificarse en la población adulta y, especialmente, en las personas adultas mayores”, indica el estudio.
Este proceso de envejecimiento proyectado para el país representará un determinante estructural del crecimiento del gasto y presionará los servicios, dada la prevalencia de enfermedades crónicas, de alto costo, y patrones de utilización más intensivos.
De acuerdo con el documento, la población adulta mayor ascendía a 546.225 personas en 2023. Para 2038, se proyecta un incremento del 81%, alcanzando un total de 988.860 personas.
Se prevé que, en solo 15 años, la proporción de personas adultas mayores aumente en 7,6 puntos porcentuales (p. p.), lo que, según el informe, evidencia un proceso de envejecimiento acelerado.
Esta tendencia de envejecimiento no solo impacta el gasto, sino que también reduce la proporción relativa de población activa cotizante, lo cual incide negativamente sobre el crecimiento de los ingresos contributivos.
No obstante, el informe señala que, aunque el envejecimiento poblacional incrementa el gasto y la demanda de servicios, el desequilibrio financiero del Seguro de Salud se explica principalmente por la morosidad en las contribuciones, particularmente del Estado.
