Con fuertes críticas y reflexiones sobre el entorno nacional, el periódico El Financiero conmemoró este miércoles 30 años de trayectoria en el país. La actividad reunió a figuras bancarias y del mundo empresarial y comercial, así como a expresidencias de la República, quienes analizaron el pasado, cuestionaron la situación actual y plantearon una visión para las próximas tres décadas.
El foro de discusión se llevó a cabo en las instalaciones de Grupo Nación, en Tibás, donde Pablo Fonseca, director de El Financiero, dio la bienvenida a los expositores con un mensaje de apertura.
Durante su intervención, Fonseca resaltó los principios editoriales del periódico y su función como fuente de información actualizada y análisis crítico para la toma de decisiones en el ámbito económico y financiero. Además, expresó su gratitud al equipo de redacción, a los distintos departamentos que hacen posible la labor periodística y, especialmente, a los suscriptores y lectores, a quienes calificó como “la razón de ser de esta institución”.
La agenda incluyó la participación de Luis Liberman, socio de Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa) y fundador del Banco Interfin; Pablo Vega García, representante de Costa Rica ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID); y la expresidenta Laura Chinchilla.
También intervinieron María Pía Robles, directora de Relaciones Corporativas de Florida Ice and Farm Company (Fifco); Jaime Ubilla, gerente general de Improsa Banca de Inversión; y Javier Cascante, tesorero de Bolcomer.
Costa Rica en el mundo económico y la visión al futuro
El primero en analizar la evolución económica del país fue el exbanquero y exvicepresidente de la República (2010-2014) Luis Liberman, quien recordó y abordó la historia nacional desde una época sin mayores diferencias con otras economías hasta momentos clave, como la llegada de Intel, que marcó un punto de inflexión en el desarrollo económico.
Liberman señaló que la diversificación del mercado nacional en bienes y servicios, junto con el crecimiento de las exportaciones, impulsó el auge de empresas exportadoras y facilitó la llegada de inversión extranjera. Esto permitió que el país evolucionara de una economía centrada en el café a incursionar en sectores tecnológicos y otras áreas especializadas.
No obstante, el exvicepresidente afirmó que “hemos fallado como país”, al señalar que, pese a las transformaciones en el sector exportador, otras áreas de la economía quedaron rezagadas por la falta de modernización. En particular, criticó que la infraestructura agrícola permanece “varada” y que no ha habido esfuerzos estatales para actualizarla.
Los planteamientos de Liberman fueron ampliados por Pablo Vega García, quien destacó el papel del BID en Costa Rica para contrarrestar deficiencias y fomentar un mayor desarrollo económico.
Según Vega, la estabilidad democrática ha facilitado la inversión extranjera, impulsada por acuerdos de libre comercio, un capital humano capacitado y un contrato social sólido. Además, resaltó que las exportaciones con altos niveles de satisfacción y un entorno político estable han convertido al país en un destino atractivo para nuevos inversionistas.
El representante señaló que, en los últimos 30 años, Costa Rica ha triplicado su PIB y ha diversificado su cartera en sectores como transporte, educación, medio ambiente y tecnología. No obstante, advirtió sobre desafíos pendientes, entre ellos, las deficiencias en infraestructura, agravadas por los bajos niveles de inversión pública y privada en esta área.
Otro reto identificado por Vega es la limitada participación del sector privado en el desarrollo de proyectos estatales y a nivel país, lo que restringe el crecimiento. Asimismo, subrayó la escasez de talento humano con perfiles técnicos y especializados, lo que dificulta la cobertura de la demanda laboral.
También alertó sobre el debilitamiento del contrato social, evidenciado en el aumento de la inseguridad y las deficiencias en educación. Sobre este último punto, aunque reconoció la significativa inversión estatal en el sector, advirtió que los resultados de las pruebas PISA reflejan un rezago de cuatro años en el aprendizaje.
Vega afirmó que el BID mantiene un compromiso a futuro centrado en el diálogo con el Gobierno para fortalecer la infraestructura en concordancia con la acción climática. Además, busca potenciar inversiones en diversos sectores, impulsar la integración del sector privado en el ámbito comercial y regional, y mejorar el contrato social mediante el respaldo a la educación y la seguridad.

Queda mucho por resolver
La expresidenta de la República (2010-2014), Laura Chinchilla, centró su discurso en una reflexión crítica sobre la situación del país y las deficiencias que deben atenderse. Destacó que, en las próximas tres décadas, Costa Rica debe fortalecer la democracia, garantizar una prensa independiente, proteger los derechos humanos y mantener una política exterior basada en el multilateralismo.
Chinchilla señaló fallas en la gobernanza derivadas del auge del populismo, la demagogia y la tensión entre los poderes públicos. Cuestionó la pérdida de calidad de vida, atribuyéndola a problemas en infraestructura vial y de salud, así como a la burocracia y los grupos de interés que obstaculizan la gestión estatal.
La exmandataria advirtió sobre la erosión de la confianza ciudadana en la democracia y el Estado, y afirmó que la irrupción de fuerzas populistas en la campaña electoral del 2022 debilitó la convivencia entre los supremos poderes.
En este contexto, subrayó la necesidad de reconocer estas deficiencias y fortalecer los pilares democráticos para garantizar el progreso en las próximas décadas.