Desastres

Volcán extinto de la Isla del Coco tuvo erupciones submarinas como la de isla Tonga

Otros 100 volcanes submarinos de nuestro país están tan profundos que no pueden generar explosividad

Parte de las rocas emergidas del manto de la Tierra en una de las zonas donde los geólogos han evidenciado una de las erupciones submarinas de nuestro país. Foto: Percy Denyer Ch.







Entre las catástrofes de alto potencial, Alvarado indicó que hace aproximadamente millón y medio de años hubo una megaerupción en la zona del Rincón de la Vieja que cubrió todo lo que hoy constituye la cordillera de Guanacaste.

De igual forma, hace unos 330.000 años hubo otra en la zona del Zurquí, en Heredia, denominada Paleo Barva, con flujos piroclásticos que corrieron desde donde hoy está el Barva hasta el océano Pacífico. El Barva está posicionado sobre otros volcanes extintos pero que son una especie de familia, pues se montan uno encima de otro a lo largo de millones de años.

Las recientes erupciones en nuestro país, tales como la del Irazú ocurrida entre 1963 y 1964, así como la del Arenal de 1968, apenas rozan el grado 3. De igual forma, la erupción de setiembre del año pasado en el volcán de Islas Canarias, España, también es muy pequeña comparada con la de Tonga.

En cuanto a erupciones de magnitud 4, Alvarado informó que alrededor del año 1200 ocurrió una en la zona del Arenal, en San Carlos, que posiblemente vieron algunos de nuestros primeros pobladores.

Otros volcanes de gran potencial son el Cosigüina en Nicaragua, que en 1835 hizo una erupción que se oyó hasta en Colombia y Jamaica, y el Santa María, en Guatemala, con una erupción aún más potente en 1902.

El vulcanismo más antiguo y las primeras rocas que conformaron nuestro territorio están en Santa Elena de Guanacaste. Datan de unos 120 millones de años y coinciden con la época de los dinosaurios, que desaparecieron hace más de 65 millones de años.

Percy Denyer, geólogo de la Universidad de Costa Rica (UCR), aseguró que gran parte de las rocas de la península de Santa Elena y alrededores provienen del manto terrestre, es decir, emergieron desde 40 kilómetros, como consecuencia de procesos de erosión a lo largo de las eras geológicas.

“Esas rocas, como provienen del manto, tienen un alto contenido de magnesio y por eso casi no tienen vegetación, pues ese elemento las torna muy venenosas: “Hubo procesos de esfuerzos tectónicos que las empujaron a la superficie y tornan a Santa Elena como lugar único en el mundo, tanto así que fue declarado en 1999 por la Unesco como Sitio de Patrimonio Mundial”.

Los minerales que contienen esas piedras, su mayor peso y su densidad evidencian que provienen del manto, parte del planeta al que nunca se ha podido llegar. Son piedras verdosas, de las que se toman muestras pequeñas y se someten al microscopio petrográfico para analizar su composición.

Esta roca ígnea, constituida por minerales ricos en hierro y magnesio, la cual tende a ser de color verdoso, se formó en el manto de la Tierra y es parte de las que existen en nuestro Pacífico norte. Foto: Percy Denyer.

En Santa Elena también hay vestigios de erupciones volcánicas submarinas que, por la profundidad a que ocurrieron, no fueron tan explosivas. Según Denyer, esas piedras tienen estructuras llamadas lavas en almohadilla, que son típicas de erupciones submarinas profundas. También se han observado otras por playas del Coco y Garza, península de Nicoya, así como en Abangares, Quepos y Golfito.

“En Santa Elena están las formaciones geológicas más antiguas de nuestro país, surgidas a lo largo de millones de años, a veces en procesos lentos pero que, vistos en perspectiva, permiten comprender que emergieron con base en la fuerza geológica del planeta”, agregó.

En isla Bolaños hay rocas menos antiguas, de hace unos 15 millones de años, que evidencian unas “brutales tempestades”, las cuales quedaron fosilizadas, manifestó Denyer. En las islas Murciélago, hay otras formaciones rocosas de hace 7.000 años, donde las raíces halladas dejan ver una especie de huracán que asoló la zona en aquellos tiempos.

Grupos de turistas atraídos por esas formaciones geológicas llegan a Cuajiniquil de Santa Cruz, Guanacaste, donde guías capacitados por geólogos los trasladan en lancha para que observen esas añosas piedras, las cuales también se pueden observar en un sitio digital que la UCR elaboró con base en los estudios de Denyer en la zona.

El Reino de Tonga es un archipiélago de Oceanía en el Pacífico central, dentro de la Polinesia, a unos 3.300 kilómetros al occidente de Australia.

Tiene 570 kilómetros cuadrados. Está formado por 172 islas, de las que solo 36 están habitadas. En 1900 se convirtió en un protectorado británico, pero en 1970 obtuvo su independencia. Tiene 100.000 habitantes que viven del turismo, el agro y la pesca. Sus idiomas son inglés y tongano.

El 15 de enero de este 2022 ocurrió la poderosa erupción submarina de un volcán que unió dos islas deshabitadas, de las que grandes trozos desaparecieron. Hubo un tsunami con olas de 1,20 metros en Japón. El volcán se elevó solo 100 metros sobre el nivel del mar, pero bajo el agua se extiende hasta 1.800 metros de profundidad.

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