
Es de noche en Managua, un mayo de 2017. Falta un año todavía para que pase lo peor. 34 grados, nula brisa. En el salón del fondo, donde llega el ruido de la calle, comienza una charla literaria. De pronto, dos camiones se paran enfrente y empiezan a pitar. No tiene sentido. Nadie los espera, nadie los requiere aquí. Por supuesto, el ruido irrumpe en la actividad. Es adrede.
Ocho años después, una noche lluviosa en San José se anima con la cháchara de grandes amigas nicaragüenses. Hace tiempo no se ven: viven dispersas entre Costa Rica, México, Estados Unidos, Colombia, España... La noche transita entre la intensa alegría nica, desbordada y visceral, y la nostalgia al final de las botellas de vino: “¡A ver cuándo nos vemos otra vez!“.
Allá en Nicaragua trabajan en artes, diseño, publicidad. Algunas se expresaban sin reservas sobre la situación política en su país, otras eran más discretas. Todas tuvieron que irse. Por aquellos días coincidió un encuentro de artistas: el afiche no decía dónde ni quiénes, y todas pidieron que no se tomaran fotos. Ni en un espacio cultural de Costa Rica pueden aventurarse: nunca se sabe quién escucha, quién ve, quién está cerca.
Lo peor ocurrió en abril de 2018, cuando la última gran protesta ciudadana en Nicaragua fue reprimida brutalmente por el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que degeneró pronto en una dictadura total. Ya llevaban una década en el poder, pero faltaba más.
El penúltimo paso hacia la autocracia absoluta vino en julio pasado, cuando anunciaron que prohibirían a partidos opositores participar en las elecciones. Ni las protestas de Naciones Unidas ni de la OEA los ha movido un centímetro.
Nicaragua, otra vez, sufre una dictadura.

Día a día, paso a paso
En abril de 2022, el cantautor Josué Monroy limpiaba su casa cuando de pronto escuchó golpes en los portones y un gran alboroto. Era la policía, dijo a Confidencial esta semana. “Entraron por el techo, por todos lados, habían hecho anillo de seguridad”, relata en un video. A su exnovia la agarraron del cuello. Lo arrestaron. Desde setiembre de ese año vive en Barcelona.
¿Qué hizo Monroy? Con la opacidad del régimen, es imposible saber pero da igual: le dieron un documento con confesiones preparadas y se le informó de que estaría preso 10 años. Él dice a Confidencial que la razón es, simplemente, su música. Ese año había lanzado su tema En el ojo del huracán, reclamo contra la represión de abril de 2018.
La violencia desatada aquel año dejó más de 300 muertos, aunque, de nuevo, sería difícil saber la extensión de la tragedia ante la dificultad de obtener información del gobierno orteguista. “La represión en Nicaragua no deja a nadie a salvo”, denunció Ana Piquer, directora para las Américas de Amnistía Internacional (AI), desde 2024.
Como ha reiterado AI, líderes indígenas, periodistas, defensores de derechos humanos y otras personas consideradas una amenaza para el gobierno enfrentan prisión, exilio o desaparición. La entidad denunció que las autoridades mantienen un clima de temor en el que cualquier expresión de disenso puede acarrear severas represalias.
No hay sector que no haya sido tocado por la represión. Este julio, el gobierno de Nicaragua anuló los permisos de trabajo a 2.000 abogados sin explicación. De acuerdo con La Prensa, los nombres de los juristas afectados fueron eliminados del registro de la Corte Suprema de Justicia en los últimos días, lo que los deja sin posibilidades de seguir ejerciendo su profesión.

Alejandro Martínez Cuenca, exsandinista y el mayor empresario cigarrero del país, fue acosado como muchas otras figuras del sector de negocios: le embargaron La Joya de Nicaragua (la primera fábrica de puros premium de Nicaragua).
Empresas, universidades, todas despojadas de terrenos y de personería jurídica. Incontables personas hechas apátridas. También la Iglesia Católica, así como toda organización no gubernamental, comunitaria o social.
El líder indígena Brooklyn Rivera murió poco después de que, tras meses de tensión, su familia supiera finalmente dónde se encontraba.

Roberto Samcam murió en Moravia. Joao Maldonado fue atacado en Curridabat. Se sabe que en Costa Rica hay espías por todas partes. Revisión de libros, documentos y maletas en la frontera; llamadas de números desconocidos; la lista sería interminable.
El problema es que la lista debe elaborarse desde el exilio, pues tampoco queda prensa independiente dentro del país.
País: Nicaragua
Cantidad de habitantes: 7.107.618
Año de independencia: 1821
Últimas elecciones libres: 1990
Etiqueta en el ranking de democracia IDEA: 145
Nombre del más alto jerarca: Daniel Ortega y Rosario Murillo
