En tiempos de álgido debate en torno a la educación, los grandes problemas pueden hacernos perder la vista de lo específico que aqueja a cada institución. Además, de lo que hacen por resolverlo, por buscar respuestas o alianzas que les permitan sobreponerse. Para comprender mejor cómo afecta la crisis actual al Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec), la tercera universidad de Costa Rica por tamaño, conversamos con la rectora María Estrada Sánchez.
La ingeniera en Computación también es presidenta del Consejo Nacional de Rectores (Conare), que agrupa a los líderes de las cinco universidades públicas. Tal posición la colocará al frente de la negociación por Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), pero también de la lucha cada vez más politizada por la posición de los centros de educación superior en nuestra sociedad (puede ver la entrevista ampliada en nacion.com).
Hoy, justamente, que estamos grabando esta entrevista, vemos la noticia de que el TEC entra en el en el top 1500 del ranking de Times Higher Education para universidades. ¿Cómo recibe la noticia?
Estamos realmente muy contentos de ver que tantos esfuerzos que hemos venido realizando dan frutos, y que el compromiso de nuestra comunidad académica cada día es más grande.
En estos rankings, pesa mucho la visibilidad que tienen la investigación y el trabajo que hacen las universidades. ¿Cuáles considera que han sido aciertos en los años recientes del TEC en términos de darle despliegue a eso que se hace?
Creo que el enfocarnos siempre en especializaciones. Biotecnología, toda la parte de semiconductores, la ciencia, la tecnología, computación, inteligencia artificial y ciberseguridad, sin dejar de lado la mecatrónica y la electrónica, es lo que nos hace referentes.
“Entonces, aunque seamos una institución muy pequeña, el ser tan especializados en algunas temáticas nos hace referentes, no solo a nivel nacional, sino también a nivel internacional. (Es) no diluirnos en tantas temáticas, sino que tenemos muy claro en dónde estamos y hacia dónde queremos ir, siempre con esa visión prospectiva es nuestro compromiso con el país y con el mundo”.
¿Cuál es el estado de salud del TEC hoy como institución?
Lleno de desafíos, principalmente por la parte financiera, presupuestaria; es la limitación más grande que tenemos. Es el riesgo que inclusive en algunos momentos se ha llevado a materializar porque hemos perdido algunos grandes especialistas en temas de biotecnología, por ejemplo.
“Hemos hecho algunas estrategias para retenerlos. Sin embargo, la presión por el tema presupuestario es sin duda el mayor la mayor dificultad por seguir atendiendo, porque al ser una universidad en ciencia y tecnología, cualquier acción de nuestras actividades sustantivas requiere de una inversión importante, y es una inversión no para las personas que trabajan, no para el personal, sino que es para el desarrollo del país.
“El que los especialistas no tengamos el equipamiento de manera oportuna también rezaga el desarrollo del país y también desmotiva al personal académico tan especializado que tenemos”.
En efecto, son carreras que requerirían una inversión en infraestructura y en equipo técnico muy especializado. Concretamente, ¿cómo se ha visto materializada esa falta de recursos para poder tener el equipamiento necesario para avanzar?
Recordemos que en el país tuvimos algunas leyes que afectaron, y también el tema fiscal. Por algunos años congelaron que las instituciones pudiéramos hacer uso del superávit para el equipamiento. Eso detuvo el mantenimiento en infraestructura y la adquisición en temas de capital (... ) y esa renovación no se hizo de manera oportuna.
“Estamos acelerando (procesos) para intentar volver a poner en en vigencia algunos de nuestros laboratorios. Otros, por suerte, como siempre vamos como de avanzada, siguen vigentes —ya estamos también en esos procesos de renovación—, pero el limitante también del FEES nos viene a enfrascar en una situación muy compleja en términos de poder acercar más oferta de ciencia y tecnología a las regiones, que es parte de nuestro ‘compromiso país’ también.
“Hemos apoyado al país con más egresados y egresadas en ciencia y tecnología que no solamente aportan en sus regiones, sino a nivel internacional”.
Son como 1.800 por año, ¿verdad?
No, son como 2.200, los de primer ingreso de grado, adicional a los de posgrado y los técnicos, que es una oferta de 30 técnicos muy importante que tenemos a nivel país. Tener que equipar laboratorios es muy oneroso, pero sin duda es un costo que no podemos trasladarles jamás a los estudiantes.
¿Cuáles han sido algunas de las áreas más afectadas, puntualmente?
Biotecnología sigue siéndolo... Computación y algunos temas de de automatización.
El otro aspecto al que se refería con la afectación de presupuesto es relativo al personal. En las áreas de las que trata el TEC, muchas de las personas que se gradúan y se especializan tienen oportunidades con remuneraciones más altas y beneficios fuera del país. Supongo que esto es una situación muy clara para el TEC...
Así es y principalmente en las áreas de tecnología. Solo para ponerle un ejemplo, algunos de nuestros practicantes de ingeniería en computación sin experiencia los colocamos a hacer práctica ganando más que lo que gana un profesor universitario con maestría.
“Eso es globalmente conocido. Es un problema incluso para universidades gigantes que no pueden retener el personal contra empresas de tecnología o empresas muy grandes”.
¿Cuáles son algunas estrategias que ha pensado el TEC para poder compensar o contrarrestar esa incapacidad de reconocer en términos salariales lo que esas personas pueden estar ganando en otras partes?
Hemos hecho algunas estrategias a nivel nacional y otras a nivel internacional. A nivel nacional, por ejemplo, aceleramos las dedicaciones exclusivas que dentro del marco de la ley nos lo permitían. Algunas personas querían dedicarse más hacia la investigación, entonces les permitimos ingresar al proceso de dedicación exclusiva que el marco de la ley nos permite.
“Después algunos que revisaron con sus familias eh la posibilidad de vincularse al sector industrial, al sector productivo, les dimos permiso parcial sin goce de salario para que ellos puedan también ahí armonizar la parte económica, pero siempre seguir siendo esos grandes referentes dentro del TEC. Y también hacemos una estrategia de desplegar por el mundo investigadores y académicos con teletrabajo en el extranjero.
“De forma que, también por el equipamiento que no ha llegado, pero que ellos necesitan continuar con sus investigaciones, ellos puedan a ir a esos grandes centros con los que tenemos convenio y desde allá hacer sus investigaciones y también teletrabajar”.
¿Cree que llegó el momento para Costa Rica, como política pública, de ponernos más creativos para poder retener ese personal especializado en ciencia y tecnología?
Creo que ya estamos tarde. Nosotros tenemos indicadores sobre las personas que ya se han ido a grandes centros de investigaciones a nivel latinoamericano, europeo, en Canadá también, Estados Unidos. No pudimos, porque el país les falló. En ese sentido el país les falló y ese recurso ya no está en manos de de Costa Rica.
Es muy difícil que alguien se devuelva.
Es muy difícil repatriarlos, pero tengo que decir que en el TEC, con el teletrabajo en el extranjero, hemos logrado que siempre se sientan parte del TEC y también nuestros estudiantes tengan la posibilidad de llevar una clase con esos grandes expertos.
¿Me puede dar una estimación de cuántos profesores trabajan en esta modalidad?
Tenemos alrededor de 40 profesores; pero solo el año pasado perdimos a cinco personas de las áreas especializadas de biotecnología y eso realmente es es un gran impacto lamentable para la institución y para el país mismo.
Hablando de pensar nuevas estrategias, quisiera referirme al asunto de la infraestructura y del equipamiento. ¿No ha llegado el momento para el país de pensar en maneras más flexibles de poder facilitar la inversió- privada, alianzas público privadas, inversiones de otro tipo en equipamiento para universidades públicas e investigación...?
Ya tenemos alianzas público privadas en el TEC. A veces nos cuestionan más bien el ser la universidad más cercana al sector productivo.
¿Quién los cuestiona?
Otros sectores, entre ellos, otras universidades, otras organizaciones públicas (y privadas también), pero nosotros lo vemos más bien como una ventaja. Que estemos más cerca del sector productivo para nosotros no es negativo, más bien nos permite no solamente conocer el hoy, sino anticiparnos a esos oficios del futuro que vienen para la humanidad.
“También hemos estado posicionándonos en el tema de con derechos digitales, el pacto global, y hacia ahí es donde yo voy con la respuesta de la consulta que me realiza. La inversión en tecnología, tangible e intangible, tiene que ser integral a al nivel de todo el país y ojalá de la región. Somos un país referente y no lo podemos olvidar.
“Somos uno de los pocos países del sur global que puede levantar la voz en términos de uso de la ciencia y la tecnología civilista. Y eso no lo podemos perder. Y en ese sentido la estrategia para infraestructura y equipamiento de tecnología tangible e intangible tiene que ser más cercana de las regiones, cerrando brechas.
“Si no ponemos sobre la mesa esas brechas en infraestructura que tenemos también en conectividad, no vamos a poder acelerar y acercarnos más a las regiones. Por ejemplo: si quisiéramos ir hacia el sur y hacia la zona Chorotega, hay sendos problemas de conectividad, ya sabemos, no solo en esas regiones, sino en otras del país.
“Y si quisiéramos tal vez ahorrarnos el equipamiento de algunos laboratorios y llevar algunas de las carreras más onerosas a esas regiones, podríamos, por qué no, hacerlo a través de de simulaciones y de hacer de realidad aumentada de estos laboratorios que los estudiantes puedan tener una una experiencia virtual con estos laboratorios. Con limitaciones como la conectividad y las infraestructuras, no lo vamos a poder hacer.
“La inversión tiene que ser una inversión país, no una inversión individualizada de una universidad o de un ministerio. Tiene que ser una estructura país para asegurar no solamente la cobertura, la conectividad oportuna, sino también enfrentarse a esas necesidades tangibles e intangibles desde la infancia. Eso es lo que necesitamos, un aprendizaje de ciencia y tecnología a lo largo de la vida”.
¿Y en un panorama político tan confrontativo con respecto a la universidad pública usted ve ambiente para eso?
Creo que siempre hay oportunidades. Siempre veo, en los retos, oportunidades, porque si no no estaría acá. Lo importante es poner en la mesa siempre la gran temática de discusión, que tengamos sobre la mesa todas las visiones y a partir de los disensos construir grandes consensos.
“Solo para poner el ejemplo, la negociación del FEES del año pasado, igual había un ambiente complejo. Sin embargo, tengo que decir que, como presidenta del Conare, logramos que las reuniones transcurrieran con total respeto y siempre poniendo sobre la mesa la educación superior y la educación en todos los niveles del país, y eso nos permitió caminar hacia grandes acuerdos. Logramos acuerdo con el gobierno, no tuvimos que ir a la Asamblea Legislativa y además tuvimos otra sesión posterior donde logramos ponernos de acuerdo para recuperar los fondos postergados, que también era un tema que venía de muchos años atrás”.
¿Desde Conare percibieron un cambio de ambiente de negociación cuando hubo un cambio de ministro? (De Anna Katharina Müller a Leonardo Sánchez).
Sí, tengo que decir que sí. Claro.
¿Para bien?
Sí.
¿En qué aspectos?
Tal vez la capacidad, digamos, o el tiempo de respuesta, ¿verdad? La gestión es más oportuna en tiempos de respuesta de alguna convocatoria, reuniones o solicitudes, trabajar de manera conjunta de algunas agenda... Creemos que sí fue un ambiente más respetuoso.
Cuando hablamos de la negociación del FEES, por supuesto, hay un ambiente político complejo, y obviamente estamos en una transición de gobierno. Más allá de que haya continuismo o no, todo cambia siempre. ¿Cuáles son las expectativas de negociación de esta vez?
Bueno, en el plan de gobierno de la presidenta electa indicaron que quieren avanzar a un acuerdo cuatrienal. Normalmente las negociaciones del FES eran quinquenales. En cada negociación hemos puesto sobre la mesa que queremos avanzar hacia un acuerdo al menos bienal, que la plurianualidad es lo que nos permite a nosotros planificar.
“En ese sentido esperamos que como ella fue ministra de planificación, de la presidencia, y que también estuvo en esas negociaciones, ponga sobre la mesa un acuerdo que de verdad nos permita llevar el Plan Nacional de Desarrollo y los planes a un buen puerto. Eso solo lo vamos a poder hacer si hay una negociación plurianual”.
¿Ya tuvieron algún acercamiento de parte de Conare con presidenta electa?
No, en ese momento no, lo que hicimos fue mandar una carta de felicitación. Y poniéndonos a disposición de la señora presidenta electa.
¿Cuáles serían las expectativas, de parte del sector de universidades públicas con respecto a un nuevo gobierno? ¿Qué necesitan escuchar de un gobierno, por así decirlo, para decir ‘podemos caminar por una senda adecuada’ con respecto a la educación superior pública?
Las universidades difícilmente solo nos sentamos a escuchar, ¿verdad? Entonces más bien es como propender a un buen escenario de conversación y que podamos hablar de esos grandes desafíos en el corto, mediano y largo plazo.
“Tenemos un gran insumo que es el que preparó el Estado Nación con el informe del estado de la educación que además tiene estrategias. Va más allá de decir, ‘Bueno, esta es la crisis en la que estamos’.
“También tenemos propuestas de a qué plazo quieren ir cerrando esa brecha educativa en todo el país. Entonces, reiterarle (a Laura Fernández) la puesta sobre la mesa de de ese insumo tan importante para que le sirva a ella, no solamente para negociar con las universidades, sino también para lo que implica la educación en todos los niveles de este país”.
¿Cuáles son las principales necesidades que tienen las sedes del TEC fuera de la central?
Infraestructura. En equipamiento y, por ejemplo, en Limón tenemos pendiente poder construir las residencias, porque aunque ya estamos en la provincia, siempre hay dificultades de transporte muy importantes y necesidades socioeconómicas en algunos de los cantones.
“Las residencias nos permitirían poder tener ahí a nuestra población y ojalá tener más población de esos cantones que son de más difícil acceso de la provincia de Limón“.
Ud. sabe que uno de los reclamos más frecuentes eh de la ciudadanía, los más comunes y desde hace muchos años es el asunto de, por un lado, accesibilidad a becas; por otro lado, una percepción de (no identificar) cuáles son los aportes que hace la universidad en el día a día de muchas comunidades. ¿Considera Ud. que la universidad pública costarricense ha fallado en explicar, comunicar y dialogar con las comunidades donde actúa?
Creo que no vimos venir este tipo de crisis. Me lo comentaba una rectora de una universidad sudamericana, me decía que Costa Rica y las universidades y la educación en general tenían que prepararse para cuando tuviéramos una crisis. Me decía, ‘Si ustedes no se preparan para una crisis, de lo contrario, en la población podría verlos como que dejaron morir la academia y engordaron la burocracia’“.
¿Crisis de qué?
Crisis precisamente de lo que me comenta, de que la comunidad resiente algunas cosas, de que no perciben a la universidad cerca, de que tenemos dificultades de presupuesto, de que tenemos dificultades y en algunos momentos algunas discrepancias con el gobierno. Nos cayó como un balde de agua fría.
“(Espero que) ese desafío nos permita reflexionar y volvernos a unir y acercarnos más a las comunidades, porque cuando una comunidad no entiende o no percibe cerca a la universidad es porque tenemos que acercarnos más, y tenemos que acercarnos más no solamente desde las aulas o brindando una beca.
“No, es también hacer esas acciones de extensión, de acción social, de conversar con la comunidad sobre esas necesidades, problemáticas y también grandes sueños que tienen las diferentes comunidades. Por algo cada universidad tiene una cobertura país y (debemos) destacarnos más en la zona de influencia donde estamos.
“(...) Muchas veces a los universitarios nos perciben como allá arriba, ¿verdad? Los intelectuales y demás, pero creo que no lo somos. Sin duda hay que hacer ese ejercicio de humildad...“.
¿Y qué implica ese ejercicio de humildad?
Acercarse más a las comunidades. Por lo menos yo me percibo una una rectora muy cercana a la comunidad, no solo universitaria, sino también de las zonas de influencia donde estamos. Porque cada una de las personas tiene algo que decir que ayude a mejorar la universidad pública, que ayude a mejorar la educación.
“Y si es algo que yo he reiterado en los diferentes espacios, es que en esta crisis educativa, los verdaderos ministros y ministras de educación en este país son los padres y madres que hacen esfuerzos importantísimos para retener a sus hijos e hijas en las aulas, sin importar el nivel en el que estén”.
La inteligencia artificial y sus múltiples aplicaciones han puesto presión sobre los sistemas educativos universitarios en todo el mundo. En el caso del TEc, en dos sentidos: por un lado una actualización de una malla curricular acorde con necesidades, plataformas, innovaciones, y por otro, que es una cosa también reportada ampliamente en todo el mundo, cómo se comportan los estudiantes con respecto a eso.
Sí, al respecto hay una tendencia global, en efecto. Creo que hay que darle un peso más relevante del que se le está dando en el país. Sé que el Micitt está avanzando con una estrategia, pero hay una urgencia de capacitación a padres, madres y profesores de primaria y secundaria. El mismo hecho de que algunos dueños de de estas de estas iniciativas de inteligencia artificial y de tecnología (dicen a sus hijos) que no usen ciertos dispositivos o no usen ciertas tecnologías, también nos tiene que llamar la atención.
“Tenemos que hacer a una apertura de espacios continuos sobre para contarle a las personas qué es la inteligencia artificial y cómo curar inteligencia artificial, cómo darnos cuenta cuando un contenido lo es o no lo es, y eso podemos hacerlo para los padres, porque también pueden acompañar a sus infantes en casa.
“Tenemos varias iniciativas alrededor de estos temas, también con temas de salud y lo tecnológico. Respecto a los estudiantes, (tenemos) en borrador el reglamento para uso y gestión en general de la inteligencia artificial. En el caso del TEC, su uso va más allá de una plataforma, porque más bien nos tenemos que abocar a la curaduría, al testing, a la investigación, y por supuesto a dar buenas prácticas a la comunidad con la que trabajamos.
“Los estudiantes van a ver unos lineamientos de que, por supuesto, pueden usar la inteligencia artificial, pero diciendo éticamente: ‘la usé y usé esta plataforma o usé este agente o configure este agente de esta forma’.
¿Y esos reglamentos ya están listos y en aplicación o están en proceso?
En este momento existe el el comité estratégico de tecnologías de información que está conformado por diferentes instancias de la institución y ya está circulando el borrador para que después sea emitido a nuestro consejo institucional que es el que emitiría el reglamento.
¿Cuál es el TEC que necesita Costa Rica hoy?
Necesitamos un Tecnológico que tenga la capacidad para (atender) las necesidades que nos está pidiendo el país y el mundo. Asesoramos a algunas instancias internacionales en temas de alta tecnología, algunos de nuestros egresados también. y creo que el TEC merece y necesita el presupuesto para poder llegar a las regiones donde más nos están necesitando.
“El campus central y los otros campus ya llegaron a un límite, a un tope, pero la cantidad de solicitudes de ingreso, que no es una moda, sino es una necesidad global, real, global, no país, es urgente.
“Anhelamos tener ese presupuesto para que nuestros académicos no se nos vayan para poder mejorar también las condiciones de nuestros estudiantes.
“Las becas también necesitan ser reforzadas; las hemos reforzado, pero todavía podemos llevarlas a otro nivel, porque no es lo mismo que un estudiante requiera adquirir ciertos materiales de una librería a los componentes que requiere llevar un estudiante mecatrónico de electrónica.
“Por supuesto, todos los oficios y todas las profesiones las valoro, y por supuesto que más bien necesitamos hacer trabajo multidisciplinario con esas profesiones, porque es lo que nos permite curar bien la inteligencia artificial y hacer tecnología más sostenible y más accesible a más personas. Pero necesitamos más presupuesto para poder llegar de mejor forma a esas comunidades”.
Ud. sabe que mucha gente va a escuchar ‘necesitamos más presupuesto’ y se va a resentir...
Sí.
¿Cómo garantizarle que no se vaya a burocracia?
Creo que los informes del Tecnológico hablan por sí solos, ¿verdad? Tenemos menos de un 11% del FEES. Cumplimos 55 años este año y casi 35.000 graduados, solo de grado y posgrado. Podemos sumar también los 30 técnicos que tenemos. Podría decir otro montón de necesidades que tiene el TEC, pero el foco principal es ese.
“El foco principal es presupuesto, porque además tenemos planes al corto, mediano y largo plazo. Estamos viendo no al TEC de los próximos 5 años, estamos viendo al TEC de los próximos 50 años, aprovechando las bases que ya tenemos, que hemos construido en estos primeros 50 (...). Somos una universidad muy pequeña, en efecto, pero que da grandes resultados y que grandes aportes al país y a la región”.
¿Qué opina de la propuesta que surgió en los últimos días de rendición de cuentas ante la Asamblea Legislativa por parte de las universidades?
“Lo que nos preocupa es la parte de la autonomía, porque la Constitución Política nos otorga autonomía universitaria. El tema de los informes no es algo que nos preocupe, porque rendimos informes de manera trimestral, semestral, anual, tanto a nuestra institución, como a la Contraloría General de la República.
“En el caso del Tecnológico, también a entes acreditadores, porque la mayoría de nuestra oferta está acreditada por algún alguna institución nacional o internacional”.
