Silvia Artavia. 18 febrero
Célimo Guido, líder del autodenominado movimiento Rescate Nacional, promotor de los bloqueos de carreteras en el 2020, dijo en un discurso, el pasado 13 de febrero, en San Ramón de Alajuela, que los precios de la canasta básica se han disparado. watermark-flex watermark-mobile
Célimo Guido, líder del autodenominado movimiento Rescate Nacional, promotor de los bloqueos de carreteras en el 2020, dijo en un discurso, el pasado 13 de febrero, en San Ramón de Alajuela, que los precios de la canasta básica se han disparado.

Es mentira que los precios de la canasta básica han aumentado “espantosamente” como lo afirmó recientemente Célimo Guido, líder del autodenominado movimiento Rescate Nacional.

Por el contrario, las mediciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) y dos expertos consultados por La Nación indican que los precios de los productos más consumidos en los hogares se han mantenido estables durante los últimos dos años.

El promotor de los bloqueos de carreteras que dejaron ciudadanos y policías agredidos en el 2020, hizo la aseveración sobre el supuesto aumento en el costo de vida el pasado 13 de febrero, en San Ramón de Alajuela, de donde es oriundo.

Ese día, el movimiento Rescate Nacional organizó una “actividad cultural” en el parque del cantón, para marcar el inicio de “las nuevas protestas sociales del 2021”.

En un discurso que fue transmitido en la página de Facebook de la agrupación, Guido afirmó: “La canasta básica la subieron espantosamente. Una persona que compraba un diario con ¢160.000, hoy día ocupa ¢50.000 más”.

Sin embargo, #NoComaCuento encontró que los datos del índice de precios al consumidor (IPC) dicen otra cosa sobre el comportamiento de los costos entre enero del 2019 y enero del 2021.

El IPC mide la evolución de los precios de 289 bienes y servicios, los cuales son representativos del consumo de los habitantes de la Gran Área Metropolitana.

Este indicador es el más utilizado para medir la inflación, que es el aumento sostenido en el nivel de precios.

Si bien se observan diferencias entre un mes y el mismo período del año siguiente, estas están lejos de ser “espantosas”, como las describe Guido.

“Sí hay un problema social muy importante, pero ese problema está provocado por el desempleo, por la gente que no tiene trabajo o la que trabajaba por cuenta propia y han visto reducidos sus ingresos porque la gente no sale y no consume, pero no por la inflación ni porque estén subiendo los precios”. José Antonio Cordero, economista del Instituto de Investigación en Ciencias Económicas (IICE) de la UCR.
Más de dos años de estabilidad

De hecho, el comportamiento de los precios de la canasta de consumo desde enero del 2019 y hasta enero de 2021, es calificado como “muy estable” por Odette Navarro, coordinadora del área de Estadísticas Continuas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), y José Antonio Cordero, economista del Instituto de Investigación en Ciencias Económicas (IICE) de la Universidad de Costa Rica (UCR).

“Viendo todo el 2020, no hay ninguna (variación) que pase el 0,5%, excepto diciembre. Todas las demás han andado en datos menores que ese, y hasta hemos tenido variaciones negativas. Marzo, abril, mayo y junio fueron variaciones negativas”, comentó Navarro.

Es decir, que en esos meses, los precios más bien bajaron.

El IPC alcanzó el punto más alto del 2019, en julio, cuando llegó al 0,73%, mientras que el pico más elevado del 2020 fue de 0.53%, en diciembre.

En enero de 2021, la variación promedio de los precios de la canasta de consumo fue del 0,18%, cifra que se ubicó en 0,11% el año anterior y en 0,05% el trasanterior, para ese mismo mes.

Si se compara enero del 2019 con el mismo mes del 2020, el crecimiento fue de 0,06%, mientras que el aumento entre enero del 2020 y enero del 2021 fue del 0,018%.

No significa que no haya crisis

Para el experto de la UCR, la inflación no resulta un inconveniente para el país en este momento, debido a que se mantiene en niveles bajos.

La inflación la determina el IPC: a mayor aumento en los precios, más inflación, y viceversa.

“De lo que he visto y según lo que hemos comentado en el Instituto de Investigación en Ciencias Económicas, la inflación no es uno de los problemas más importantes.

“Incluso, en la proyección de crecimiento de inflación para el próximo año, esta, más bien, resulta ser un poquito menor que lo que el Banco Central estaba indicando ahora que sacó el programa macroeconómico”, manifestó Cordero.

Para el periodo 2021-2022, el Banco Central mantuvo su meta inflacionaria del 3%, con un rango de desviación de un punto porcentual hacia arriba y hacia abajo.

Sin embargo, la previsión de la entidades es que, en los próximos 24 meses, prevalezcan las fuerzas desinflacionarias y que la inflación se mantenga por debajo del límite inferior, es decir, del 2%.

Lo anterior no quiere decir que no haya contracción en el país, exalta el también profesor de la Facultad de Economía de la UCR.

“Sí hay un problema social muy importante, pero ese problema está provocado por el desempleo, por la gente que no tiene trabajo o la que trabajaba por cuenta propia y han visto reducidos sus ingresos porque la gente no sale y no consume, pero no por la inflación ni porque estén subiendo los precios”, comentó.

Tres tipos de canasta básica

¿Qué entendemos por canasta básica? Esta es una pregunta compleja, pues en Costa Rica coexisten tres tipos distintos.

Una es la canasta de consumo, la cual es el grupo de 289 bienes y servicios tomado como referencia por el INEC para calcular el índice de precios al consumidor y así proyectar la inflación.

Para obtener la variación del IPC, se obtienen mensualmente los precios de esa totalidad de bienes y servicios en una muestra en 2.600 establecimientos distribuidos durante todo el mes, entre los que se consideran tiendas, carnicerías, supermercados, consultorios médicos, entre otros.

La definición de esos 289 bienes y servicios se realiza con base en dos criterios. Uno es el gasto: el artículo debe representar al menos el 0,05 % del gasto total de los hogares; y otro es la frecuencia: el artículo debe haber sido adquirido por al menos el 7% de los hogares.

Otra es la canasta básica alimentaria (CBA), la cual es de tipo nutricional. Se trata de un conjunto de alimentos que permiten satisfacer las necesidades de energía o calorías diarias mínimas de un individuo promedio.

Este es uno de los parámetros utilizados en la medición del fenómeno de la pobreza, mediante el método de línea de pobreza, el cual define que un hogar es pobre cuando sus ingresos son menores a su costo per cápita.

Es decir, la CBA define un nivel mínimo de subsistencia.

Aunque la actualización de los costos de la canasta básica alimentaria se realiza mensualmente con base en las variaciones de precios del IPC, esta es totalmente distinta a la canasta de consumo.

Por ejemplo, la CBA incluye solo alimentos, mientras que la canasta de consumo toma en cuenta desde el arroz, los frijoles y el jabón de baño, hasta la compra de vehículo, pago de celular y gastos en actividades de esparcimiento como viajes.

La tercera en la lista es la canasta básica tributaria (CBT), la cual es empleada por el Ministerio de Hacienda para determinar el cobro del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Los 195 tipos de mercancías que, hasta el momento, están dentro de la canasta básica tributaria, como algunas clases de panes y carnes, pagan el 1% del IVA; los que están fuera cancelan el 13%.

La CBT fue definida por el Gobierno en el año 2012. Esta no sufre variaciones, sino ajustes de impuesto cuando así corresponda por ley, explicó la Dirección General de Hacienda.

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