Josué Bravo, Esteban Oviedo. 11 junio
Los periodistas Lucía Pineda y Miguel Mora fueron liberados esta madrugada por el régimen de Daniel Ortega, bajo una polémica ley de amnistía promulgada por el congreso controlado por el gobierno sandinista. Le acompañan en la foto Verónica Chávez (derecha), esposa de Mora. (AP foto/Alfredo Zuñiga)
Los periodistas Lucía Pineda y Miguel Mora fueron liberados esta madrugada por el régimen de Daniel Ortega, bajo una polémica ley de amnistía promulgada por el congreso controlado por el gobierno sandinista. Le acompañan en la foto Verónica Chávez (derecha), esposa de Mora. (AP foto/Alfredo Zuñiga)

A las 5 p. m. del lunes, sin entrar en detalles, un policía penitenciario llegó a su celda para ordenarle que alistara sus pertenencias. Dos horas después, otro oficial le exigió que se las entregara. Tampoco le dio explicaciones.

A la 1 a. m. del martes, mientras ella aún estaba intrigada, acostada sobre el colchón de su celda, llegó un tercer oficial que le informó: ‘Lucía, alístese que la estamos esperando’.

Aunque sospechaba de que podía salir en libertad, ella no terminaba de convencerse. “Pero ¿a dónde vamos?, le digo. Necesito que me expliquen. Yo he sido respetuosa con ustedes y ustedes tienen un problema que no comunican bien las órdenes que tienen”, le respondió la periodista nicaragüense-costarricense Lucía Pineda al tercer oficial.

El tercer policía le dijo “Tome, aquí está una camisa”.

“Me compraron una camisa, como no tengo ropa de color, ellos me compraron una camisa distinta al uniforme de la cárcel”, explicó la comunicadora.

“Bueno, me la puse y ya salí de la celda muy desconfiada, no sabía muy bien qué pasaba y, ya cuando vi otro bus y le pregunto a la directora (de la cárcel) qué pasa, ella respondió que ‘allá en el penal de hombres le vamos a explicar, ustedes ya sabían que los iban a liberar’.

"A bueno pues, Gloria a Dios pues directora”, dijo la comunicadora de 45 años, hija de la costarricense Lucía Ubau Hernández y el nicaragüense Juan Francisco Pineda Valdez.

Así fueron las horas previas a la liberación de la periodista que estuvo casi seis meses encarcelada por informar sobre las protestas contra el régimen de Daniel Ortega durante el 2018.

Pineda y Miguel Mora, dueño del canal 100% Noticias, donde ella ejercía como jefa de prensa, son parte de los 56 presos políticos que el régimen liberó a las 4 a. m. de este martes bajo la ley de amnistía.

Sin embargo, 89 reos políticos siguen en las cárceles de Nicaragua, aseguró la Alianza Cívica por la Justicia y Democracia

Dicha legislación fue aprobada el sábado anterior por la Asamblea Nacional (legislativo), controlada por Ortega, en medio de la protesta opositora que ve, en esa ley, una maniobra del régimen sandinista para dejar en la impunidad a quienes reprimieron las protestas; 325 personas murieron.

Desvelada, pero gozando de su libertad, Lucía Pineda respondió vía telefónica a las consultas de La Nación.

– Horas después de haber sido liberada, ¿cómo digiere el momento?

– Estamos felices, contentos, estoy hablando todo lo que no pude hablar en seis meses, tantas entrevistas con colegas, con la familia, amigos y amigas que han venido aquí a abrazarnos a manifestarnos su solidaridad. Dicen que Nicaragua ha estado feliz, el pueblo ha salido en sus barrios celebrando la libertad de todos nosotros y eso, obviamente, me emociona.

¿Percibe el cambio físico de estar recluida seis meses, en las condiciones críticas que se conocieron, a estar ahora en libertad?

– Pues disfrutándola. Como dicen, Dios no te pone pruebas que no puedas soportar y por fe pasé esa prueba. Con mucha firmeza, con mucha fuerza y con mucha paciencia. Yo le decía a mi mamá: ‘Mami usted sabe que he estado viviendo sola aquí en Nicaragua en mi casa’ y bueno, pues no es lo mismo que estar encerrada en una cárcel. Pasé seis meses aislada, sola físicamente, pero espiritualmente acompañada de Dios que me dio esa fortaleza para aguantar todo. Yo le pedía a Dios que me guardara mi psicología, mi mente, mi corazón, mi salud y el Señor me lo cuidó.

¿Realmente se siente libre por las condiciones en las que salieron, por medio de una ley de amnistía?

– Yo le decía a Dios que nos mandara la libertad. Nuestras manos están limpias, yo soy inocente, el pueblo sabe que somos inocentes, el mundo sabe que somos inocentes. Dios, sobre todo, sabe que somos inocentes y estuvimos ahí de forma injusta e ilegal. Aunque el sello lo aplicaron bajo la amnistía, ahí queda en ellos. A nosotros no nos llevaron a juicio y nos aplicaron el tema de la amnistía. Yo pensaba que nos iban a sacar vía nulidad del juicio, pero ellos nos metieron en el bolsón de la amnistía.

¿Cómo calificaría los hechos de aquella noche de diciembre? La Policía llegó al canal, apagaron los equipos y se los llevó presos...

– Bueno, totalmente arbitrario, ilegal, inconstitucional, injusto. Nos violaron todos nuestros derechos constitucionales y derechos humanos. Para ellos, entrar a 100% Noticias, apagar 100% Noticias, llevarse a Miguel y a mí fue como un trofeo para sus simpatizantes. El hecho que el canal lo tengan todavía ellos ocupado, que esté la policía ahí, para ellos sigue siendo un trofeo.

“O sea, dijeron ‘como que los vencimos’, pero es como una lucha absurda y desigual. Nosotros somos un medio de comunicación, nosotros informamos, no andamos ahí con armas ni matando a nadie, no andamos persiguiendo a nadie y fueron ellos que nos persiguieron por la línea editorial y que no parábamos de informar”.

En su criterio, ¿hay separación de poderes entre el Poder Ejecutivo y el Judicial en este momento en Nicaragua?

No, no, nada. Todo es un bolsón, todos son los mismos, todos responden al partido, al presidente, al partido político FSLN y actúan de acuerdo a las orientaciones que les da el partido, en este caso, el presidente Ortega. No hay separación de poderes, precisamente eso es lo que tiene así al país, que no hay institucionalidad y, entonces, no tienes un estado de derecho verdadero.

¿Tiene conocimiento si el gobierno de Costa Rica intervino y logró mediar con la liberación?

– Costa Rica ejerció mucha presión, pero Nicaragua nunca le quiso contestar varias notas que ellos le enviaron, como 14 notas que envió el consulado. Se mostraron ellos sordos, el gobierno de Nicaragua. Fue bastante la presión internacional y, entiendo, hubo sanciones para algunos funcionarios de gobierno e incluso a un hijo del presidente. Tal vez ahí llegó a un punto que los presionaron mucho y a nosotros nos liberaron.

Aún llama presidente a Daniel Ortega. ¿Considera que Ortega sigue siendo un gobernante o es un dictador?

– No me quita ni nada de decirle presidente o dictador, su sistema es dictatorial, pero bueno, está todavía en el gobierno, sigue de presidente. Queramos o no, es el presidente. Si tiene una actitud dictatorial, ese es su problema. A nosotros los nicaragüenses nos ha golpeado mucho, porque seguimos repitiendo esa historia que ya pensábamos que habíamos olvidado.

¿Se siente disminuido el gobierno con su liberación?

– Es una victoria, esa es una victoria para el pueblo de Nicaragua, es una victoria también para la comunidad internacional que ejerció presión por nuestra libertad. Es una victoria para las libertades y las demandas del pueblo y de nosotros como periodistas, de que nos respeten nuestro derecho a informar y también de nuestro derecho al trabajo.

“Es una victoria de alguna manera, aunque lo hicieron ellos a su manera aplicando una ley de amnistía, pero al final se logró el mismo objetivo. Tal vez es como un trago amargo que se están tomando en estos momentos el gobierno porque nos tuvieron que liberar y, tal vez, no tenían intención de liberarnos. Pero nos liberaron y aquí estamos”.

¿Hay garantías para seguir ejerciendo el periodismo en Nicaragua?

– Con eso que me decías de la amnistía, de las condiciones que pusieron (de no repetición), todavía no la he leído, pues todavía no hay condiciones y eso es lo que hay que decirles, seguir demandándole al presidente que siga rectificando. Uno ya no puede seguir en lo mismo, repitiendo los mismos errores. La comunidad internacional que siga ejerciendo su trabajo de presión y de que se dé también un entendimiento, sobre todo del gobierno de aceptar que con presión, amenaza y persecución no llegan a nada y más bien se siguen hundiendo.

¿Va a continuar ejerciendo el periodismo en Nicaragua?, ¿Van a intentar reabrir el canal?

– Estamos esperando que nos regresen el canal, que le devuelvan el canal a Miguel, a reorganizarnos y muchos periodistas que están fuera del país. Reorganizar la sala de redacción, demandando también nuestra seguridad y garantías para informar. La idea es reabrir el canal y vamos a ver cómo sucede.

¿Seguirá de periodista o se sumará a la lucha cívica del pueblo de Nicaragua?

– Es periodismo, yo lo dejé muy claro siempre: voy a ejercer periodismo. Incluso, algunos policías me decían ‘oye Lucía, cuando estés en el gobierno te acuerdas de mí’. Les digo, ‘mirá hermano, me vas a encontrar siempre en 100% Noticias, llegate a tomar una taza de café cuando salga de aquí de El Chipote y ahí te espero’.

“Yo soy periodista, yo no tengo ninguna intención de aspirar a algún cargo de elección popular cuando se den elecciones libres en Nicaragua, y no lo siento en mi corazón. Mi corazón me dice que tengo que seguir ahí en el canal ejerciendo mi labores como periodista”.

¿Cabe una demanda internacional en contra del Estado por los seis meses de vida que le privaron de libertad?

– Tengo que ponerme al día con mi familia en varias cosas que se hicieron. Hay medidas cautelares de parte de la Corte IDH, entiendo que para mí, para Miguel, entonces no sé. Quiero informarme muy bien en ese aspecto.

¿Cómo debe de empezar el cambio? ¿Qué debe cambiar primero para que haya una luz de democracia en Nicaragua?

– Creo que con el cambio de gobierno, porque entiendo que hasta el diario La Prensa ahora la policía se le está yendo a plantar en frente. Le fueron a hacer lo mismo que le llegaron a hacer a 100% Noticias meses antes. Entonces, esto pasa por un cambio de gobierno y el presidente tiene que darse cuenta que esa es la demanda del pueblo. El gobierno no tiene confianza a nivel internacional y eso nos está hundiendo económicamente.

¿Cómo siente en este momento al régimen? ¿Cree que está débil? ¿Presionado? ¿Está tocado?

– De esta libertad te digo que es una victoria, pero darte una opinión ahorita, como no tengo toda la información, no puedo hacer un análisis. Esto es una victoria, es lo que te puedo decir, es una victoria para nosotros lo que estábamos ahí presos, como para el pueblo de Nicaragua y como para la comunidad internacional que esperaba esta noticia.

“Hoy ha llorado Nicaragua de alegría porque estamos en libertad. Es el pueblo que salió de sus casas a celebrar, me contaron que todos los trabajadores de un banco salieron a celebrar que estábamos en libertad. Entonces, date una idea de la demanda firme que todavía tiene el pueblo de Nicaragua que es libertad y democracia”.