Conflictos

ONU y potencias occidentales presionan por cese del fuego en Yemen

Coalición encabezada por Arabia Saudí prioriza ataques para obligar a los rebeldes hutíes a sentarse a negociar, dice jefe militar

Hodeida, Yemen. Mortíferos combates seguían sacudiendo este lunes la ciudad portuaria de Hodeida, en el oeste de Yemen, mientras Naciones Unidas y las potencias occidentales acentuaban la presión sobre los bandos beligerantes para que cesen las hostilidades.

Cuestionado sobre la posibilidad de un cese del fuego, el portavoz de la coalición contra los rebeldes, el coronel saudía Turki Al Maliki, declaró a la prensa que la operación continuaba y que tenía como fin "aumentar la presión" contra los rebeldes hutíes para que vayan a la mesa de negociaciones.

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, advirtió sobre las consecuencias “catastróficas” de una posible destrucción del puerto de Hodeida, punto de entrada de más de tres cuartas partes de las importaciones y de la ayuda humanitaria internacional.

Según una habitante, los combates en Hodeida habían disminuido el lunes por la tarde. En un balance anterior, se habló de al menos 111 rebeldes muertos, así como 32 miembros de las fuerzas leales y siete civiles, en los enfrentamientos de las últimas 24 horas, algunos de ellos en los barrios residenciales de la ciudad, según fuentes militares progubernamentales y médicas.

Una fuente militar progubernamental admitió que los rebeldes hutíes, apoyados por Irán, resistían ferozmente al avance de las fuerzas gubernamentales, apoyadas por Arabia Saudí.

Otra fuente de la coalición indicó que los hutíes frenaron una ofensiva en dirección al puerto. La aviación de la alianza bombardeó además posiciones rebeldes.

Varios cuerpos carbonizados fueron trasladados la noche del domingo al hospital militar Al Alfi, controlados por los insurgentes desde el 2014, indicaron fuentes del establecimiento.

Los hutíes comenzaron a evacuar a sus heridos hacia la capital Saná, que también está bajo su control desde hace cuatro años.

Arremetida contra puerto

La ofensiva contra Hodeida, respaldada militarmente por Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, empezó en junio, pero se intensificó a principios de noviembre. Según fuentes militares y médicas, 461 rebeldes, 125 combatientes leales y 8 civiles murieron desde entonces.

Arabia Saudí, muy criticada por sus repetidos errores en los bombardeos que dejaron centenares de víctimas civiles desde 2015, se encuentra debilitada por el caso de Jamal Khashoggi, el periodista asesinado el 2 de octubre en el consulado del reino en Estambul.

Cada uno por su lado, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, y sus homólogos británico, Jeremy Hunt, y francés, Jean-Yves Le Drian, estimaron que ya llegó el momento de negociar el final de los combates en Yemen.

El domingo, en una conversación telefónica con el príncipe heredero saudí, Mohamed Bin Salmán, también ministro de Defensa, Pompeo pidió explícitamente “el fin de las hostilidades” en el país árabe, reclamando que “todas las partes se acerquen a la mesa para negociar una solución pacífica del conflicto”.

La administración estadounidense, presionada por el Congreso, confirmó el anuncio de Riad de que la coalición saudí en Yemen se encargaría de reabastecer en vuelo sus aviones, algo que hasta ahora hacían las fuerzas de Estados Unidos.

Hunt habló del costo humano “incalculable” del conflicto, y recalcó que se necesita una solución “política”.

“La comunidad internacional tiene que decir basta”, declaró –por su parte– Jean-Yves Le Drian.

Entretanto, el consejero de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, en viaje a los Emiratos Árabes Unidos, se reunió el lunes con el príncipe heredero para abordar cuestiones regionales, especialmente la "lucha contra el terrorismo", según la agencia oficial emiratí WAM.

El domingo, los primeros combates callejeros estallaron en un barrio residencial del este de Hodeida. Un responsable militar progubernamental afirmó que el objetivo era “purgar” las calles de la presencia rebelde.

Los hutíes desplegaron francotiradores en los techos y colocaron minas para frenar el avance de la ofensiva. Por su parte, los aviones y helicópteros de la coalición bombardean regularmente sus posiciones.

El puerto, situado en el norte de la ciudad, sigue "de momento" abierto y opera "normalmente", según su director adjunto, Yahya Sharafeddin.

Hervé Verhoosel, portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA), indicó que los combates no afectaron hasta ahora sus operaciones.

“Más de 50 obuses cayeron los últimos días, pero los silos (del puerto) están intactos y al parecer no perdimos nada de nuestras reservas de más de 50.000 toneladas de trigo”, dijo.

Yemen enfrenta la peor crisis humanitaria del mundo, según la ONU, con 14 millones de personas al borde de la hambruna.

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