El presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Róger Madrigal, se refirió al tipo de cambio del dólar durante la presentación del último Informe de Política Monetaria (IPM) de abril.
El jerarca aseguró, al abordar el riesgo cambiario de deudores expuestos al precio del dólar, que, a pesar de la reducción observada en los últimos años, la tendencia a la baja en el valor de la divisa podría revertirse “en cualquier momento”.
“A pesar de que ha habido una reducción en el tipo de cambio, el riesgo cambiario permanece. Y en el momento en que el tipo de cambio dé vuelta, que puede ocurrir en cualquier momento, entonces cabe la posibilidad de que las personas que no tienen cobertura cambiaria tengan problemas para hacerle frente a sus obligaciones”, afirmó.
En una entrevista con La Nación, a mediados de abril, Madrigal ya había advertido que el incremento de los préstamos en dólares entre quienes tienen ingresos en colones puede convertirse en un riesgo para los hogares y el sistema financiero, ante la posibilidad de un alza en el tipo de cambio a raíz del conflicto en Oriente Medio.
No obstante, el presidente del emisor remarcó que el tipo de cambio obedece a las fuerzas del mercado y que, en los últimos cuatro años, estas han presionado a la baja la cotización de la divisa.
“En general, el tipo de cambio responde y sigue respondiendo a las fuerzas del mercado. Las fuerzas del mercado llevan y han llevado a una apreciación del colón”, expresó el pasado 30 de abril durante una conferencia de prensa.
En relación con el mercado cambiario, las ventanillas registraron una mayor oferta, aunque también un aumento en la demanda de divisas, de acuerdo con cifras del BCCR con corte al 28 de abril.
La oferta promedio diaria ascendió a $155,9 millones, es decir, $14,6 millones más que los $141,3 millones del mismo lapso del año pasado. En tanto, la demanda aumentó en $12,8 millones, de $112,3 millones a $125,1 millones.
El resultado neto acumulado del mercado privado fue de $2.489,4 millones, en contraste con los $2.350,5 millones de 2025. Esto se atribuye, principalmente, a empresas del régimen de zonas francas, que son un proveedor neto de divisas.
“En el mercado cambiario no hay ninguna sorpresa; es casi una reiteración de lo que ha venido ocurriendo en los últimos cuatro años. Unas fuerzas empezaron a manifestarse con alguna preeminencia”, comentó Madrigal.
El jerarca indicó que el emisor ha atendido los requerimientos del sector público no bancario, tanto actuales como futuros; es decir, ha demandado más divisas de las que este sector solicita.
Este martes 5 de mayo, el precio del dólar en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) fue de ¢458,43, con lo cual aumentó en comparación con los ¢454,92 en los que cerró el mismo día de la semana previa. Este 2026, el tipo de cambio ha tocado mínimos históricos en este mercado.
Factura petrolera
El Banco Central también ajustó el monto adicional que tendrá que destinar Costa Rica al pago de la factura petrolera —lo que paga el país por importar combustibles— para este año y el 2027, como consecuencia del conflicto en Medio Oriente.
“Ya he hablado en algún momento de que solo para este año, revisamos la cifra, no son $600 millones, sino $650 millones más de factura petrolera. Y para el año entrante también son como $420 millones más. Este choque le hizo a Costa Rica perder más de $1.000 millones", comentó el jerarca.
El presidente del emisor explicó que el efecto en la factura petrolera es mayor al estimado inicialmente, cuando se proyectaba que el país tendría que pagar $600 millones adicionales por los combustibles.
“Son $1.070 millones más. Eso es dinero que como economía no teníamos previsto gastarlo y lo vamos a gastar (...) Es algo así como que usted perdió poder de compra. Por eso dije que empobreció a la economía costarricense. (Esto) lo vamos a sentir los costarricenses cuando paguemos mayores precios en combustibles y en alimentos”, aseguró el jerarca.
En ese sentido, la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) confirmó a finales de abril que proyecta una mayor demanda de divisas en 2026. Sin embargo, ante la alta volatilidad de los precios del petróleo, la entidad destacó que esta estimación se mantiene en constante revisión.
La institución afirmó que la compra de divisas se planifica en función del costo estimado de la factura petrolera, el pago del impuesto único a los combustibles, la disponibilidad de caja y otros factores financieros.
Madrigal explicó que posiblemente el país importe menos este año —se prevé un crecimiento de 4,5% en las importaciones para 2026, frente al 6,5% del año previo—, pero que los bienes importados serán más caros, en especial el petróleo, fertilizantes y otras materias primas.
El Banco Central estima que los primeros efectos del choque inflacionario ocasionado por el conflicto en Oriente Medio impactarán a Costa Rica a partir de mayo. Aún se desconoce la magnitud y la duración de este impacto en los costos.
