El presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Róger Madrigal, reconoció que las finanzas públicas se deterioraron en lo que va de este año.
“Los números dicen que el (superávit) primario está parecido, pero en el (déficit) financiero sí hay deterioro. El pago de intereses al PIB (producto interno bruto) es mayor y el incremento, aunque es pequeño, nos aleja de la sostenibilidad (...) Es deterioro”, advirtió el jerarca a La Nación tras la presentación del más reciente Informe de Política Monetaria (IPM).
Madrigal manifestó que es posible que el Gobierno Central cierre el año con un aumento en la recaudación de impuestos, aunque cayó ¢33.764 millones entre enero y agosto del 2026 en comparación con el mismo periodo del 2025. Sin embargo, añadió que, aun así, “se requiere más” a nivel de ingresos.
El funcionario explicó que desde el 2018, cuando se aprobó la última reforma fiscal, ya se había señalado que esta era insuficiente.
“Estaba muy cargada en gasto y hacían falta ingresos; no lo dijo el BCCR, lo dijo el Fondo (Monetario Internacional). Parece que se agotó el tiempo de los aumentos de recaudación”, aseguró.
Finanzas bajo presión
El ente emisor señaló que el superávit primario disminuyó, mientras que el déficit financiero aumentó y la razón de deuda del Gobierno se ubicó en un nivel equivalente al 61,2% del PIB.
“A agosto, las finanzas públicas mostraron un deterioro respecto a igual periodo del año anterior”, se lee en el IPM.
En cuanto a los ingresos tributarios, la recaudación pasó de ¢4,32 billones en el 2025 a ¢4,29 billones en el 2026. Entre enero y agosto de este último año, el monto cayó ¢33.764 millones en comparación con el mismo lapso del 2025.
Los ingresos por el impuesto al valor agregado (IVA) cayeron de ¢1,65 billones entre enero y agosto del 2025 a ¢1,6 billones en el mismo periodo del 2026. Esto representó una disminución de ¢50.878 millones entre ambos años.
En cambio, la recaudación de los impuestos sobre la renta y los combustibles aumentó, aunque ese crecimiento no fue suficiente para compensar la caída en otros tributos, como los impuestos a la propiedad y el selectivo de consumo.
La recaudación del impuesto sobre la renta aumentó ¢18.257 millones, mientras que la del tributo a los combustibles creció casi ¢34.000 millones.
Por su parte, los ingresos totales del Gobierno alcanzaron ¢4,87 billones a agosto del 2026, una disminución de ¢15.576 millones frente al mismo periodo del 2025.

¿Cómo cerrará 2026?
El endeudamiento respecto al PIB aumentaría 1,6 puntos porcentuales (p. p.) y se ubicaría en el 62% al cierre de este año.
El incremento respondería, principalmente, a un mayor endeudamiento interno, cuya participación pasaría del 45,5% al 49,6% del PIB, según el BCCR. Por su parte, la deuda externa bajaría del 15% al 12,4% del PIB.
Por segundo año consecutivo, el endeudamiento con respecto al PIB superaría el 60%, lo que implicaría la aplicación de la regla fiscal más restrictiva al presupuesto del 2028. Esto supondría mayores limitaciones al crecimiento del gasto público.
El Banco Central prevé que el país genere un superávit primario similar al del 2025, equivalente al 0,9% del producto interno bruto (PIB). Sin embargo, el déficit financiero alcanzaría el 3,8% de la producción, 0,4 puntos porcentuales (p. p.) por encima del registrado el año anterior.
“El Gobierno Central continuaría con superávits primarios. Sin embargo, el aumento en el pago de intereses y el consecuente deterioro del resultado financiero propiciarían una trayectoria creciente de la razón de la deuda pública”, señaló el emisor.
Estimaciones para 2027 y 2028
De acuerdo con las estimaciones del Ministerio de Hacienda, incluidas en el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026-2031, publicado en setiembre y ajustadas en el IPM más reciente, el superávit primario y el déficit financiero se ubicarían en 0,8% y -4%, respectivamente, en el 2027.
Para el año siguiente, las previsiones son similares: el resultado primario alcanzaría el 0,9%, mientras que el financiero llegaría al -4% del PIB en 2028. En cuanto al nivel de deuda, aumentaría al 63,1% en el 2027 y al 63,5% en el 2028.
El BCCR explicó que esta evolución del endeudamiento significa que los superávits primarios previstos resultarían insuficientes para compensar la carga por intereses.
“Las proyecciones para el bienio 2027-2028 mantienen un deterioro con respecto a lo estimado para el 2026”, indicó el emisor en el IPM.
El emisor atribuyó esta evolución a una menor recaudación tributaria y a un mayor gasto en intereses, factores que reducen la capacidad del superávit primario para contener el crecimiento de la deuda.