La Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) desoyó, por tercera ocasión en poco más de un año, la propuesta de su División Económica de disminuir la tasa de política monetaria (TPM) en la primera reunión de este 2026. Pero, ¿cuáles fueron las razones para rechazar la recomendación técnica?
El pasado 22 de enero, la propuesta de los economistas del BCCR consistió en reducir la tasa de referencia en colones del 3,25% al 3%. En la reunión de política monetaria de diciembre de 2024 y en la de junio de 2025, el órgano colegiado también se separó de lo planteado en el informe técnico de la TPM.
Según el acta 6303-2026 del 22 de enero, los directivos del ente emisor aprobaron, de forma unánime, mantener la TPM, principal referencia para el mercado en colones tanto en créditos como en ahorros, en 3,25%, sin cambios.
Uno de los argumentos principales para dejar la tasa sin variaciones fue que la economía se mantiene creciendo y que resultaba necesario dar espacio para que las disminuciones del año pasado se trasladen al mercado.
La decisión se tomó pese a las críticas del sector empresarial de la posición restrictiva del BCCR.
Razones técnicas
Alonso Alfaro, economista jefe del Banco Central, afirmó durante la sesión que la recomendación de reducir la TPM se basó en que la inflación se ubicó en valores negativos al cierre de 2025 y en el comportamiento de las expectativas inflacionarias.
El economista jefe explicó que, aunque existían elementos para mantener la tasa, como el crecimiento de la actividad económica y el desempeño del sector externo, la decisión final fue sugerir una baja debido a la inflación negativa.
“Por esta razón, si solamente se analizaran estas variables, muy posiblemente no habría una razón para recomendar una reducción (...) Sin embargo, de manera relevante, y lo que nos lleva a hacer esta recomendación es que la inflación general se ubicó al cierre del 2025 en valores interanuales negativos“, aseguró Alfaro.
El jefe de la División Económica del BCCR añadió que los valores negativos eran previstos, pero que, con lo observado en resultados anteriores y lo que se espera para los primeros meses de 2026, la postura neutral de política monetaria podría no resultar suficiente para que la inflación se ubique en terreno positivo.
“Por las razones que he comentado, comento y comentaré en adelante, consideramos que puede ser necesario una flexibilización adicional“, expresó Alfaro.
El economista jefe del BCCR agregó que las expectativas de inflación continúan bajas, lo cual reforzaba la recomendación de reducir la TPM. “(...) vemos que hay espacio para una reducción; los modelos son indicativos, pero, también, consideramos que apoyan nuestra recomendación”, agregó Alfaro.
En enero pasado, la inflación cerró en –2,53%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
El índice de precios al consumidor (IPC) acumula 33 meses consecutivos por debajo del rango de tolerancia establecido por el Banco Central, que se sitúa entre 2% y 4%, con una meta central de 3%.
Directivos en contra
El presidente del BCCR, Róger Madrigal, comentó durante la sesión que no coincidía con la División Económica, al considerar que no existe una restricción monetaria que limite el crecimiento económico.
“Hay una suficiente cantidad de información cuantitativa que indica que no habría razón para reducir la TPM (...). Yo me inclino, más bien, por hacer una pausa. No observamos, desde el punto de vista monetario, una restricción que impida el crecimiento”, señaló.
En relación con las expectativas, aseguró que solo una −la medida basada en encuesta− se encuentra fuera del rango de tolerancia alrededor de la meta y que, además, aumentó de 1% a 1,5%.
El jerarca enfatizó que, si las condiciones cambiaran, “el Banco tiene que replantear su política monetaria”, pero que, por ahora, consideraba adecuado mantener la TPM.
La directora Marta Soto argumentó que la inflación negativa obedece a factores externos, como los precios del petróleo y de las materias primas, los cuales no guardan relación directa con la política monetaria del BCCR.
Soto añadió que el resultado inflacionario de diciembre respondió a un efecto base vinculado a factores climáticos que afectaron los precios de algunos productos agrícolas al cierre de 2024.
“No se puede ver por igual incumplir la meta cuando se está por arriba que cuando se está por debajo de esa meta”, expresó.
Silvia Charpentier, también directora del emisor, justificó su decisión de mantener sin cambios la TPM en la intención de permitir que la economía absorba las reducciones aplicadas en el 2025. El año pasado, el BCCR redujo esta tasa del 4% al 3,25%.
El directivo Juan Robalino señaló que “la evidencia no es totalmente clara ni consistente”, por lo que optó por mantener la TPM sin variación. Añadió que las expectativas de inflación se han recuperado en los últimos dos meses.
Por su parte, el directivo Max Soto indicó que no observaba cambios que justificaran una reducción de la TPM. Sobre la inflación, coincidió en que está influenciada por choques en precios internacionales y factores climáticos. Jorge Guardia también respaldó la decisión sobre la TPM.
Distintas opiniones
El presidente del BCCR afirmó que separarse de la opinión técnica no es un hecho inusual, por lo que “no debería haber mucho misterio”. Además, enfatizó que la Junta está conformada por personas competentes y especialistas en economía.
“Son valoraciones distintas de los riesgos (...). Esa misma pregunta se puede hacer en la Reserva Federal: ¿los que votan de una forma son técnicos y los que votan de otra no lo son?”, agregó.
En tanto, Alfaro replicó que en las decisiones de política monetaria pueden surgir desacuerdos. Aseguró que no son frecuentes, pero que se han presentado en algunas ocasiones, tanto al alza como a la baja.
“Si siempre existiera coincidencia entre lo que recomienda la Administración y lo que decide la Junta Directiva, si la recomendación se acoge completamente, alguna de las partes del proceso estaría sobrando, no valdría la pena hacer todo el ejercicio”, añadió Alfaro.
Para Rodrigo Cubero, expresidente del Banco Central, existe espacio para reducir la TPM. Añadió que la política monetaria neutral no está siendo suficiente, por lo que debería moverse hacia una postura expansiva para impulsar la inflación hacia la meta.
“No es solo porque la inflación esté negativa, sino porque la subyacente también apunta a que la inflación, abstrayendo choques de oferta de corto plazo, sigue estando muy baja. Una postura neutral no es suficiente; el BCCR debería moverse con mayor firmeza hacia una política monetaria expansiva”, consideró Cubero.
Marco Otoya, director del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible de la Universidad Nacional (Cinpe-UNA), también afirmó que comparte el criterio técnico de los economistas del BCCR.
“Tenemos espacio para bajar la TPM por debajo de su nivel neutral. Las expectativas de inflación se han alineado desde hace ya varios meses por debajo de la meta; mantener la TPM no da señales de que los precios regresen pronto al rango de tolerancia”, aseguró Otoya.
El director del Cinpe añadió que tampoco hay presiones cambiarias y que el crecimiento económico no es homogéneo, pues la producción local no aumenta al ritmo del régimen especial, en particular el de zonas francas.
En el sector empresarial, Víctor Pérez, presidente de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco), afirmó que son respetuosos de la decisión de la Junta del Banco Central, en contra del posicionamiento de su división económica.
Sin embargo, Pérez aseguró que no están a favor de la posición tomada por los directivos del emisor. “Tenemos el criterio técnico de que la TPM debió de haber bajado para seguir protegiendo al país”, agregó.
La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep) señaló que respetan la autonomía del Banco Central; no obstante, sí destacaron que les preocupa que la Junta haya decidido apartarse de la recomendación técnica de reducir la TPM.
“El sector empresarial ha sido enfático en que la política monetaria debe acompañar el esfuerzo productivo del país”, comentó la Uccaep, añadiendo que la inflación continúa persistentemente a la baja.
Colaboró el periodista Gustavo Ortega.
