
La Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) discutió si la entidad tiene grado de influencia, mediante su política monetaria, en la participación de las personas en el mercado laboral del país.
La deliberación del órgano ocurrió el pasado 21 de enero, el día antes de que decidieron dejar la tasa de política monetaria (TPM) en el 3,25%. La TPM es la principal herramienta que tiene el Banco Central para influir en la expansión o restricción de la economía.
Róger Madrigal, presidente del Banco Central, rechazó que la política monetaria sea la responsable de la “baja tasa” de participación laboral en el país. “No le achacaría a la política monetaria el tema del empleo en Costa Rica”, afirmó.
La tasa neta de participación mide el porcentaje de personas de 15 años o más dentro de la fuerza laboral.
La posición de Madrigal se expuso durante la sesión ordinaria de la Junta Directiva del BCCR, realizada virtualmente el pasado 21 de enero, luego de que el directivo Jorge Guardia Quirós señalara que una de las críticas que se le ha hecho al Banco Central es que la “baja tasa de participación del empleo, de la fuerza laboral es culpa” de la política monetaria restrictiva del ente emisor.
Ante eso, Guardia consultó, en el espacio de la sesión en que se discutía el Informe Mensual de Coyuntura Económica de enero del 2026, que si esa apreciación era correcta.
“Quería formularle a usted y a cualquier otra persona o al mismo Róger (Madrigal), si es correcta esa apreciación que circula en medios externos al Banco Central o puesto de otra forma, ¿podría el Banco Central incrementar la tasa de participación en la fuerza laboral con una política monetaria más laxa?”, consultó el directivo, según el acta de la sesión 6302-2026.
Al respecto, el jerarca de la autoridad monetaria sostuvo que lo que se ha visto en el empleo tiene que ver con razones estructurales o con el cambio demográfico.
“La tasa de interés (tasa de política monetaria) no va a hacer nada al respecto, no puede evitar que las personas envejezcan, no puede evitar que las personas se retiren del mercado laboral, no va a crear más oportunidades de cuido para las mujeres o una cosa así”, detalló Madrigal.
El jerarca del Banco Central reiteró, además, que sin descartar algún efecto marginal que podrían tener las tasas de interés, el análisis del mercado laboral apunta a factores estructurales y demográficos.
Guardia indicó que coincidía con el presidente del Banco Central, y sugirió que sería oportuno que el ente emisor refleje en sus informes lo mencionado. “Creo que es importante que se establezcan esas relaciones de causalidad y no causalidad”, agregó.
En una línea similar, la directora Marta Soto Bolaños consideró en que el problema que existe no es un asunto que el Banco Central pueda resolver y sugirió que, en los distintos informes del BCCR, la información del mercado laboral se acompañe de los cambios estructurales y demográficos que el país ha experimentado, “porque eso explica, en gran medida, ese comportamiento de la tasa neta de participación”.
Según la Encuesta Continua de Empleo (ECE), publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) a inicios de enero pasado, la tasa neta de participación en Costa Rica fue de 55,1% en el trimestre comprendido entre setiembre y noviembre del 2025. Este indicador experimentó una reducción de 1,6 puntos porcentuales con respecto al mismo período del 2024.
Este indicador tuvo un descenso relevante durante la pandemia. Previo a la crisis de la covid-19 registró un punto máximo de 63,4% en el trimestre móvil finalizado en febrero del 2020. Para junio de ese año se redujo al 57,9%.
En los años posteriores a la pandemia se elevó, pero volvió a caer hasta y ubicarse en el nivel de 55,1% a noviembre anterior.
El INEC destacó que la tasa neta de participación se mantuvo en un rango que osciló de 53,2% a 61% en los trimestres móviles de 2021 y 2024.
