El Banco Central de Costa Rica (BCCR) dejaría de comprar dólares en 2027 para fortalecer sus reservas monetarias, según el más reciente Informe de Política Monetaria (IPM).
El tema fue ampliamente discutivo y generó polémica entre los miembros de la Junta Directiva del ente emisor sobre la forma como se debe comunicar la medida al mercado cambiario. No obstante, especialistas consultados prevén un impacto reducido a nivel económico en Costa Rica.
La decisión se tomó en un momento en que el tipo de cambio varió un -10,9% en el último año. Este lunes, la divisa cerró en ¢449,01, es decir, ¢55,23 menos frente a los ¢504,24 del mismo periodo del 2025.
“Las proyecciones de este IPM suponen que durante el 2027 el Banco Central no realizaría compras de divisas para fortalecer el blindaje financiero del país”, se lee en el documento, publicado el pasado 30 de julio.
Ante consulta de La Nación, el Banco Central explicó que se trata de un supuesto necesario para formular las proyecciones macroeconómicas presentadas en el informe.
“Lo indicado no corresponde a un cambio en el accionar del Banco Central en el mercado cambiario y, si decidiera comprar más divisas para mejorar el blindaje financiero, los montos se sumarían al saldo de activos de reserva”, indicó el BCCR por escrito.
La entidad ha comprado $340,7 millones para fortalecer sus reservas en lo que va del 2026, pero no adquiere divisas por esta causal desde marzo anterior. Empero, sí ha participado con frecuencia en los últimos años por este motivo.
El ente emisor interviene en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) para fortalecer sus reservas mediante compras propias, satisfacer la demanda del sector público no bancario y realizar operaciones de estabilización, cuyo propósito es reducir presiones excesivas sobre el tipo de cambio.
Al pasado 14 de agosto, la reservas internacionales del ente emisor ascendieron a $20.842 millones. Entre el 2015 al 2019, las reservas se mantuvieron entre $7100 millones y $7.600 millones.
Sin embargo, a partir del 2021, el BCCR inició un proceso vigoroso de acumulación de dólares pues, durante la pandemia del covid-19, las reservas internacionales se redujeron y llegaron a un saldo de $6.400 millones.
Directivos cuestionan mensaje porque genera dudas
La discusión sobre este supuesto también quedó plasmada en las actas de las sesiones 6333 y 6334, del pasado 23 y 28 de julio, en las que se discutió el IPM. En ambas ocasiones, varios directivos del Banco cuestionaron el mensaje enviado sobre este tema.
En la reunión del 28 de julio, el directivo Jorge Guardia aseguró que la Junta del emisor debería externar “una decisión más formal” sobre si va a abandonar la política de aumentar las reservas.
“La División Económica está diciendo expresamente en esa parte, que el Banco Central no va a comprar más reservas porque tiene suficientes y eso es un punto fundamental, eso no es poca cosa”, aseveró Guardia.
En tanto, la directiva Marta Soto externó su preocupación sobre el mensaje de no realizar compras de divisas para fortalecer las reservas en 2027 y su eventual impacto en el tipo de cambio.
“Esa parte a mí me preocupó porque eso es un mensaje directo de una decisión que no hemos tomado, con respecto a qué vamos a hacer con las reservas. Yo tenía entendido de que eso se iba a revisar (...), pero ahí veo que ya se toma una decisión. Entonces, es un mensaje clarísimo de qué es lo que va a pasar con el tipo de cambio”, afirmó Soto.
Por su parte, el directivo Rudolf Lücke coincidió con la posición de Soto, pues consideró que estarían enviando “una señal importante”, y sugirió cambios en la redacción del mensaje del IPM. El directivo Juan Robalino también respaldó esta observación.
Guardia replicó que, en su opinión, lo que el mercado interpretaría es que el BCCR dejaría de comprar dólares para sus reservas, aun cuando se realicen cambios en la redacción del mensaje.
“Tengo la impresión de que, si ustedes tratan de dorar un poquito así la semántica, el mercado es más listo que eso. El mercado lo que les va a decir es esto: ‘Miren, yo lo que creo’, va a decir el mercado, ‘es que no va a haber más compra de reservas’”, dijo Guardia.
¿Cuánto van comprar? ‘Cero’, en el 2027
Unos días antes, en la sesión del 23 de julio, Róger Madrigal, presidente del Banco Central, consultó a uno de los funcionarios de la institución cuál era el supuesto para las compras propias destinadas a sus reservas.
“Cero, bueno, en el 2027 no tenemos contemplado compras (propias)”, dijo Rigoberto Torres tras la consulta de Madrigal, quien replicó preguntando si suponían un incremento en el saldo que el BCCR mantiene en sus reservas para atender la demanda del sector público.
“No señor, se mantendría en los $1.200 millones el cierre del 2026”, respondió Torres. En la sesión 6334, el funcionario enfatizó que el indicador de reservas adecuadas se situaría en un nivel que brindaría un blindaje financiero suficiente para la economía local.
En la sesión 6333 también intervino el directivo Max Soto, quien aseguró que el supuesto de no comprar dólares para incrementar reservas en 2027 “es muy probable que no resulte así”. “En principio, la política es no comprar más, porque tenemos lo suficiente, pero la realidad puede llevarnos a otro lado”, agregó Madrigal.
El 28 de julio, Soto enfatizó que esto es un supuesto para las estimaciones, pero que no es necesariamente la política seguida por la Junta Directiva, que tomaría las decisiones de acuerdo con las circunstancias.
El Banco Central aseguró que la Junta tiene prevista una valoración de las consideraciones utilizadas para el seguimiento del blindaje financiero del país y que de ahí se desprenderá la pertinencia o no de modificar los parámetros actuales.
¿Cuál sería el impacto de la decisión del Banco Central?
William Porras, economista especialista en mercado cambiario, consideró que una eventual pausa en las compras propias por parte del BCCR no tendría mayores efectos en el tipo de cambio.
Porras argumentó que posiblemente esta demanda de divisas se supla por medio de otras causales de intervención del Banco Central, como las compras para las entidades del sector público.
Las intervenciones del emisor, principalmente las compras de divisas, constituyen una fuente de demanda en el mercado y contribuyen a evitar una mayor caída en el precio del dólar, que este año alcanzó mínimos históricos.
A mediados del año 2026 se cumplieron cuatro años desde que el precio del dólar inició una tendencia a la baja, después de alcanzar ¢696,76 a mitad del 2022. Desde entonces, el colón comenzó un proceso de apreciación constante respecto al dólar.
Mauricio Moya, Líder de Inversiones de Mercado de Valores, aseguró que el BCCR acumuló “cuantiosas” reservas, que representan un capital fuerte que puede ayudar a la economía local a absorber shocks relevantes.
Ante esto, el especialista consideró que el emisor no tendría necesidad de realizar compras para fortalecerlas aún más. Sin embargo, Moya destacó que el BCCR seguirá interviniendo y, posiblemente, acumule más reservas, pero no por una necesidad concreta de aumentarlas.
“A nivel cambiario, en realidad la afectación de lo anterior no debería incidir de manera importante. Dentro del esquema de flotación administrada, el BCCR absorbe los excesos de liquidez con el fin de mitigar la volatilidad cambiaria, mas no para cambiar la tendencia”, dijo Moya.
Intervenciones contantes de compra de dólares
En los últimos años, el Banco Central ha realizado intervenciones constantes en el Monex, ya sea para acumular reservas, realizar compras para el sector público u operar ante una volatilidad excesiva del tipo de cambio.
Con corte al 13 de agosto, el Banco Central adquirió $983,7 millones en compras para evitar volatilidades en el tipo de cambio, $2.771 millones para el sector público y $340,7 millones para fortalecer sus reservas.
Sin embargo, no interviene en el Monex por esta última causal desde inicios de marzo. Estas compras para incrementar el blindaje financiero del país se retomaron en 2023, tras pausarse en 2020, en medio de una mayor afluencia de divisas en la economía.
De los $6.416 millones negociados en Monex hasta el 13 de agosto, el Banco Central compró $4.095 millones, es decir, el 64% de lo transado. Estas compras incluyen todas las causales de intervención de la autoridad monetaria.
Recientemente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) sugirió que las intervenciones del Banco Central deberían limitarse a garantizar condiciones ordenadas en el mercado ante la ocurrencia de choques significativos.
Según el FMI, esto debilita la transmisión de la política monetaria y dificulta el desarrollo del mercado cambiario y de las coberturas cambiarias. El organismo internacional agregó que la mayor acumulación de reservas no es necesaria y que la intervención debería limitarse solo a episodios de condiciones desordenadas en el mercado.
El BCCR enfatizó que no se ha tomado ninguna decisión que modifique la forma como participa actualmente o participará a futuro en el mercado cambiario y que, de ocurrir ese cambio, lo comunicaría oportunamente.
