Conflictos

Miles de afganos atrapados en la ‘tierra de nadie’ cerca del aeropuerto de Kabul

Personas se encuentran entre los puntos de control de los talibanes y la alambrada instalada por los estadounidenses alrededor del aeropuerto, única vía para eventualmente huir del país

Kabul. Miles de afganos seguían atrapados este jueves en la “tierra de nadie” entre los puntos de control de los talibanes y la alambrada instalada por los estadounidenses alrededor del aeropuerto, única vía para eventualmente huir del país.

Las aglomeraciones se repiten ante las embajadas por los rumores que circulan de posibles salvoconductos para acceder al aeropuerto.

Mientras las fuerzas estadounidenses y talibanes se esfuerzan por controlar la entrada al aeropuerto, informaciones propagadas por las redes sociales, y no confirmadas, hablan de varios muertos.

“El martes fui al aeropuerto con mis hijos y mi familia”, explicó un hombre que trabajaba hasta hace poco con una ONG extranjera. “Los talibanes y los estadounidenses disparaban sobre la gente, aunque eso no los detuvo porque saben que fuera les espera algo peor que la muerte”.

Desde el domingo se observan escenas de caos en el aeropuerto tras la entrada sin lucha de los talibanes en Kabul, en el epílogo de la ofensiva relámpago con la que acabaron veinte años de insurrección.

Se dieron auténticos momentos de angustia cuando varias personas intentaban subirse a un avión militar C-17 Globemaster a cualquier precio, agarrándose a sus flancos en el momento del despegue.

Desde entonces, el aparente orden volvió al aeropuerto pero miles de personas siguen atrapadas entre los talibanes y los estadounidenses, con la esperanza de poder ser evacuados.

Aunque muchos tienen visados y aseguran que les prometieron la evacuación, no llegan ni siquiera a entrar al aeropuerto.

“Hablé con un amigo que está allí. Tiene una carta de los españoles que asegura qu

e puede salir con ellos, pero cuando trata de entrar al aeropuerto le amenazan con dispararle”, declaró a la AFP un hombre que deseó mantener el anonimato.

“Los españoles le dijeron que si conseguía entrar, todo iría bien, pero no lo consigue”.

Los talibanes escoltaron a algunos ciudadanos así como a afganos.

Sin embargo, el trayecto al aeropuerto puede llevar varias horas a pesar de la corta distancia y es muy complicado.

“Había gente que golpeaba las ventanas del autobús e intentaban subir”, cuenta una mujer que pudo llegar al aeropuerto. “Los talibanes que estaban con nosotros disparaban al aire para alejarlos”.

La desesperanza crecía el jueves en la zona de las embajadas. Miles de personas gritaban desde fuera para llamar la atención de cualquier persona que esté dentro.

“Me dijeron que si ponía mi nombre, mis datos y mi número de teléfono en un papel de la embajada francesa, me evacuarían”, asegura un hombre.

Sentadas en la acera, cientos de personas piden un trozo de papel o un lapicero.

Washington acusó el miércoles a los talibanes de no respetar sus promesas e impedir la salida da los afganos.

“Hemos visto informaciones que afirman que los talibanes, al contrario de lo que declararon en público y a lo que se comprometieron con nuestro gobierno, impiden a los afganos que lo desean salir del país por el aeropuerto” de Kabul, declaró Wendy Sherman, número dos de la diplomacia estadounidense.

“Esperamos que permitan salir del país a todos los ciudadanos estadounidenses, a los ciudadanos de otros países y a los afganos que lo deseen. De forma segura y sin ser acosados”, añadió.

Pequeños grupos de afganos salieron de nuevo este jueves a las calles de Kabul y de otras ciudades, como Asadabad, con la bandera tricolor del país, mientras que en los edificios oficiales, y en los vehículos de las patrullas de los talibanes, ondea la bandera blanca con un lema islamista.

Cerca de Wazir Akbar Khan, en las afueras de la capital, los manifestantes se cruzaron con una camioneta de los talibanes. El auto aminoró su marcha, pero luego se fue, ignorando a los reunidos.

No obstante, el miedo es palpable cada día que pasa en Afganistán, donde los talibanes recuperaron el poder de manera fulgurante, en pocas semanas y sin apenas combates. Desde el domingo son los amos de la capital.

Los talibanes están intensificando la búsqueda de personas que trabajaron con las fuerzas de Estados Unidos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), según un documento confidencial de Naciones Unidas, que advierte sobre la posibilidad de “torturas y ejecuciones”, pese a que los militantes prometieron no vengarse de sus oponentes.

Los nuevos dueños de Afganistán tienen “listas prioritarias” de personas que quieren arrestar.

Los islamistas, que oficialmente denominan a su país “Emirato”, sacaron un comunicado en el que se congratulan que Afganistán “esté a punto de recuperar su independencia” respecto a Estados Unidos.

Pero los afganos recuerdan el precedente régimen talibán, entre 1996 y el 2001, marcado por violaciones de los derechos humanos.

Los que quieren huir deambulan desesperanzados entre el aeropuerto y las embajadas occidentales. Los accesos a esos lugares clave para escapar están custodiados y esporádicamente hay disparos y altercados.

“Hablé con un amigo que está allí [en el aeropuerto]. Tiene una carta de los españoles que asegura que puede salir con ellos, pero cuando trata de entrar le amenazan con dispararle”, declaró a un hombre que deseó mantener el anonimato.

“Los españoles le dijeron que si conseguía entrar, todo iría bien, pero no lo consigue”.

Los ministros de Relaciones Exteriores del G7 pidieron a los talibanes que garanticen el libre paso a los extranjeros y a los afganos que quieren salir.

El G7 asegura que sigue “buscando garantizar una solución política inclusiva” en el país, tras dos décadas de ocupación militar que no consiguió estabilizar la situación.

Países como Rusia, China o Turquía se han mostrado dispuestos a dialogar con los islamistas.

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