
El gobierno de la presidenta electa, Laura Fernández, heredará un aumento de ¢3 billones (millones de millones) en la deuda pública de Costa Rica, lo que tendrá efectos para la ciudadanía y particularmente para los funcionarios públicos.
La mayor parte del incremento (¢2 billones, que representan más del 60%) se produjo en el año 2025 y corresponde a un alza en la deuda interna.
El endeudamiento público tuvo un aumento de casi el 12% en el 2021 tras la llegada de la pandemia. Después de ello, los porcentajes de crecimiento fueron mucho más moderados: oscilaron entre el 1,9% y el 3,5%, hasta que, el año pasado, se produjo una subida del 6,7%.
Entre el 2022 y el 2025, el monto nominal pasó de ¢28,2 billones a ¢31,3 billones.

Las consecuencias inmediatas son:
- En vista de que la deuda del año pasado superó el 60% del producto interno bruto (PIB), el gobierno tendrá que aplicar un límite más estricto al crecimiento del gasto público en el presupuesto del 2027. El techo rondará el 4%.
- La restricción no solo se aplicará al gasto corriente, el cual incluye rubros como transferencias a instituciones y adquisiciones de bienes y servicios, sino que también a la inversión en obra pública como carreteras, puentes, escuelas y equipo tecnológico.
- De nuevo, quedan congelados los salarios de los empleados públicos, los cuales no recibieron incrementos durante cuatro años seguidos entre el 2022 y el 2025.
Así lo establece la regla fiscal fijada en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas del 2018, la cual fue creada para evitar el descontrol del gasto público.
El 2026 es el primer año, desde el 2022, en que los empleados públicos pueden recibir ajustes salariales gracias a que, en el 2024, la deuda bajó a un 58,9%. De hecho, el gobierno acaba de anunciar un incremento salarial que va de ¢10.000 a ¢20.000 para los funcionarios con sueldos compuestos.
No obstante, el congelamiento regresará el próximo año porque, en el 2025, la deuda superó de nuevo el 60% del PIB.

La regla fiscal prevé diferentes medidas de control de gasto según el nivel de deuda; el escenario más estricto es cuando se supera el 60% de la producción.
En estas circunstancias, el Poder Ejecutivo también quedará imposibilitado para efectuar rescates financieros, otorgar subsidios o realizar cualquier tipo de erogación a los sectores productivos, los cuales solo podrían recibir recursos si la Asamblea Legislativa se los otorgara.
Bancada de Laura Fernández apuesta por eurobonos
El gobierno de Fernández podría recurrir a los modelos de inversión privada para desarrollar obra pública, ya sea mediante las concesiones de obra pública impulsadas desde la administración de Miguel Ángel Rodríguez (1998-2002) o mediante un nuevo esquema de alianzas público privadas.
En cuanto a medidas para equilibrar ingresos, gastos y deuda, el jefe de fracción electo del Partido Pueblo Soberano (PPSO), el exministro de Hacienda, Nogui Acosta, anunció su principal apuesta.
Aboga por conseguir 38 votos para efectuar una amplia colocación de deuda externa, conocida como eurobonos, por $13.500 millones (¢6,6 billones) en un plazo de nueve años, a razón de $1.500 millones (¢735.000 millones) por año.
Acosta sostiene que esa es una mejor vía para financiar el gasto público en condiciones adecuadas, en comparación con el mercado local. La propuesta requerirá de negociación con los partidos opositores, principalmente con Liberación Nacional (PLN) y el Frente Amplio (FA).
El PLN y el FA pondrán sus condiciones, como colocación de escáneres o protección de la inversión social.
Posición del presidente Chaves
El presidente Rodrigo Chaves afirmó que no le avergüenza el crecimiento del endeudamiento. Alegó que recibió la deuda en un 68% cuando empezó su gestión. Los datos muestran que, en el 2021, estaba en un 66,9%.
Chaves declaró que que “lo que hay que seguir haciendo es lo mismo”.
“A mí no me avergüenza que hayamos pasado al 60,5% (en 2025), porque la recibimos en 68%. Yo estoy seguro de que lo que reclamaron los irresponsables fiscalmente —que había que echarle más plata a la educación cuando hay menos niños en las escuelas, echarle más plata al IMAS irresponsable que existía antes, contrario al que existe hoy— hubiera hecho que la deuda/PIB estuviera similar a la que le heredó el país Carlos Alvarado Quesada”, señaló.
¿Por qué subió la deuda? Ministro señala reducción del marchamo e impuesto de renta de independientes
Por su parte, el ministro de Hacienda, Rudolf Lücke, sostiene que también incidieron las leyes que redujeron el marchamo y el impuesto de renta a los trabajadores independientes, así como los beneficios fiscales adicionales a pequeñas y medianas empresas.
También hubo millonarias captaciones de deuda en el mercado local
La deuda pública también subió al tiempo que el Ministerio de Hacienda desarrolló una estrategia para aumentar la disponibilidad de recursos del Gobierno Central.
En noviembre del 2025, Hacienda captó 1.000 millones de euros en el mercado local, además de que el año pasado realizó subastas inversas y efectuó canjes de deuda con el fin de hacer un “prefondeo” para pagar los próximos vencimientos de deuda y mitigar riesgos de refinanciamiento.
La intención fue disponer de una caja amplia para cubrir los vencimientos de deuda de corto plazo.
La captación de los 1.000 millones de euros de noviembre es la primera que se hace en esa moneda en el mercado interno. Vence en el 2030 y el Gobierno se comprometió a pagar un rendimiento del 5,5%. El objetivo es diversificar el portafolio de la deuda, ampliar la base de inversionistas y mejorar las condiciones de financiamiento.
Economista señala liquidez excesiva
Según declaró a La Nación el economista José Luis Arce, estas decisiones carecen de una justificación fundamentada. “No se entiende la decisión de las emisiones en euros y la obsesión por la financiación externa del gobierno”, dijo.
En su criterio, Hacienda tiene una liquidez excesiva considerando la naturaleza de los vencimientos que se tienen adelante, además de que esta liquidez se mantiene en el Banco Central de Costa Rica (BCCR) sin devengar intereses.
“No es muy claro para mí por qué tanto prefondeo y por qué, si los vencimientos son mayormente internos, se insiste tanto en colocar externamente y a tasas de mercado”, dijo el economista.
El exministro de Hacienda, Elian Villegas, concidió en que el repunte de la deuda se debió a decisiones de financiamiento que pudieron manejarse con mayor cautela.
Para el economista Daniel Ortiz, según reportó La Nación, Costa Rica envía una señal mixta a los mercados, al no lograr consolidar una reducción por debajo del umbral del 60%, pese a las condiciones cambiarias favorables actuales. De acuerdo con su análisis, el gobierno no logró sostener el impulso que le dio el ajuste fiscal que heredó de la administración anterior.
