El viceministro de Ingresos, Víctor Carvajal, aseveró que la evasión fiscal está creciendo en Costa Rica. Lo dijo en momentos en que el Ministerio de Hacienda pronosticó una severa caída en la recaudación de impuestos del 2026, mientras el Fondo Monetario Internacional (FMI) instó al país a aplicar reformas para incrementar los recursos públicos.
En declaraciones publicadas el 28 de mayo por Noticias Repretel, el viceministro afirmó que, si bien múltiples situaciones inciden en la declaración y recaudación de tributos, una en especial podría estar incidiendo.
“Tenemos que tener claridad de que la evasión fiscal en este país está creciendo y la estamos ligando a operaciones que tienen que ver con mucho Sinpe Móvil, donde no tenemos ni siquiera emisión de factura electrónica”, comentó el jerarca.
El criterio del viceministro coincide con lo dicho recientemente por el exministro de Hacienda, Elian Villegas, en un artículo de su autoría, publicado en La Nación.
Elian Villegas afirmó que el Sinpe Móvil se ha convertido en la mayor fuente de evasión fiscal del país debido a la ausencia de facturas. Estimó que el nivel de comercio de bienes y servicios que se está pagando mediante este método es tan alto que, conservadoramente, el país podría estar perdiendo ¢1,2 billones en IVA e impuesto de renta, cifra cercana al 10% del Presupuesto Nacional.
Asimismo, el exministro de Hacienda y actual jefe de fracción del Partido Pueblo Soberano (PPSO), Nogui Acosta, había apuntado hacia al Sinpe Móvil cuando dirigía el Ministerio, en el 2024.
Nogui Acosta había planteado la necesidad implementar un mecanismo para efectuar retenciones de renta e impuesto al valor agregado (IVA) en las transacciones comerciales hechas por Sinpe Móvil, al igual que se hace con los pagos realizados con tarjetas de débito y crédito.
De hecho, durante la gestión del actual diputado, Hacienda había solicitado al Banco Central de Costa Rica (BCCR) identificar a los usuarios de la plataforma Sinpe Móvil que efectuaran más de 100 operaciones por mes.
Por su lado, en esta última semana de mayo, el FMI instó a las autoridades costarricenses a reducir el gasto tributario, es decir, las exoneraciones de impuestos fijadas por ley. Estimó que así se podría cubrir prioridades que hoy afrontan carencias, como infraestructura, educación, seguridad, salud y transferencias sociales.
En tanto, Hacienda publicó el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026-2031. Los datos no solo prevén una reducción de ingresos de ¢226.000 millones en el 2026, sino que también proyectan una tendencia decreciente al grado de que Costa Rica alcanzaría en el 2031 su recaudación más baja en dos décadas como porcentaje del PIB.
La recaudación bajaría de 11,9 a un 10 puntos del producto interno bruto (PIB) entre el 2026 y el 2031.
Este año, la merma de ingresos se está produciendo, principalmente, en
- Impuesto de renta: -¢98.000 millones
- IVA: -¢87.000 millones
- Impuesto único a los combustibles: -¢31.000 millones
En forma paralela, la Contraloría General de la República reportó que el Gobierno está aplicando fuertes recortes en becas estudiantiles, alimentación escolar y pensiones para personas adultas mayores en condición de pobreza.
La situación abre la pregunta sobre si el país debe pensar en una reforma fiscal o en cerrar portillos a la evasión, o bien en ambos lados.
El exministro Elian Villegas apunta más a lo segundo. “Lo que tienen que hacer es ponerse a trabajar en la parte de los ingresos, no a generar nuevos impuestos”, dijo.
Sin embargo, en un reportaje publicado por La Nación, Daniel Ortiz, director ejecutivo de Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), y el presidente del Banco Central (BCCR), Róger Madrigal, coincidieron en que existen otras causas estructurales.
Señalaron que el país tiene un régimen de impuestos para el sector de zonas francas y otro para el resto del aparato productivo.
“La parte de la economía que efectivamente paga impuestos es la que crece lento, mientras que el régimen especial, que aún crece a buenas tasas, contribuye relativamente poco a la base tributaria”, dijo Ortiz.
El presidente del BCCR añadió: “Es una revisión que los costarricenses tenemos que hacer, de cuál es la carga tributaria que corresponde pagar para el Estado que queremos (...). Hay tasas de impuestos diferentes para los distintos agentes; ese arbitraje permite que ocurran cosas como el pasarse de actividad o de régimen. También se ha hablado del sesgo que hay para no crecer, porque si se crece, se pagan más impuestos”.
El gobierno de Laura Fernández tiene suficientes votos para promover reformas fiscales, las cuales no requieren de 38 votos.
Lo cierto es que los ingresos públicos están cayendo. El 28 de abril, cuando los directivos del BCCR analizaron la situación fiscal y el aumento de la deuda, el presidente del Central dijo: “Ni modo,eso son los datos. No sé cómo lo van a explicar, pero esos son los datos”.
