
La denuncia de la exdiputada Marulin Azofeifa contra el congresista y excandidato Fabricio Alvarado, por presuntas agresiones sexuales, repercutió en el equipo de la presidenta electa de la República y ministra de la Presidencia, Laura Fernández.
Ante las autoridades judiciales, Marulin Azofeifa relató que, el 9 de febrero, apenas cinco días después de haber denunciado formalmente a Alvarado ante la Asamblea Legislativa, recibió una llamada del viceministro de la Presidencia, Alejandro Barrantes Requeno.
La exlegisladora consideró que la llamada era parte de un esfuerzo coordinado para presionarla y disuadirla, con el fin de que no continuara con la denuncia contra el líder del Partido Nueva República (PNR) sobre presuntos tocamientos y besos no consentidos.
Marulin Azofeifa precisó que el viceministro le consultó:
- Si estaba segura de continuar con la denuncia
- Si había analizado la propuesta que previamente le habían realizado
Sobre una propuesta previa, ella relató que, el 4 de febrero, el mismo día en que denunció a Fabricio Alvarado, el pastor y exdiputado Harllan Hoepelman llegó a buscarla a La Rita de Pococí. Ella se negó a atenderlo, pero Hoepelman le dijo por teléfono: “Mija, ¿por qué no quitás la denuncia?“.

De acuerdo con el relato, el pastor le insistió en que conversaran mediante mensajes enviados a su teléfono y le escribió: “Es que tengo algo para ofrecerle y creo que le va a gustar mucho”. La denunciante declinó verlo.
En entrevista con La Nación, Azofeifa añadió que hubo ofrecimientos de puestos de trabajo, aunque prefirió no decir si las propuestas venían del partido de gobierno o de algún otro.
Disyuntiva para Laura Fernández
Lo sucedido plantea una disyuntiva para la presidenta electa. ¿Mantendrá en un alto puesto de gobierno a un jerarca que, según el testimonio de Marulin Azofeifa, habría presionado a una víctima de agresiones sexuales para que retirara una denuncia contra un político, haciendo alusión a una propuesta? Hasta el momento, Fernández no ha contestado consultas enviadas por La Nación.
Hay dos factores de peso de por medio:
- El 26 de enero, en el debate de Columbia-U Latina, la propia Laura Fernández denunció públicamente que Fabricio Alvarado la arrinconó y la acosó cuando ella era asesora en la Asamblea Legislativa
- Marulin Azofeifa declaró que tomó valor para denunciar al diputado y líder de Nueva República, después de ocho años de sufrimiento, cuando vio que la hoy mandataria electa lo denunció en un debate de campaña
Relatos de Marulin Azofeifa y Laura Fernández tienen similitudes
La narración de la exdiputada de Nueva República es un asunto serio, al igual que la aseveración que hizo Fernández en el debate. Ambas coincidieron en relatar presuntos escenarios de acoso en perjuicio de mujeres que entran en la política, por parte de un líder que estuvo cerca de ser presidente de la República.
La hoy mandataria electa se integró como asesora del equipo económico de Fabricio Alvarado en la campaña del 2018, cuando él era candidato del Partido Restauración Nacional (PNR). En aquel momento, ella trabajaba en el despacho del entonces diputado Mario Redondo, del también conservador Partido Alianza Demócrata Cristiana, en donde también laboraba el hoy el viceministro Alejandro Barrantes.
La llamada del viceministro fue real

La llamada del viceministro a Marulin Azofeifa fue real. Existe un registro en el teléfono de la denunciante y el propio viceministro admitió haberla contactado, aunque su versión es distinta.
Alejandro Barrantes aseguró que la “única razón de su llamada” era “saber si mantendría o retiraría su denuncia”.
Argumentó que lo hizo porque requería de información relevante para conocer si la fracción de diputados de gobierno integraría la comisión investigadora sobre Fabricio Alvarado y, de ser así, tomar la decisión de cuál diputado la integraría.
Aquí surgen, preguntas importantes:
- ¿Por qué supuso que Marulin Azofeifa podría retirar la denuncia solo cuatro días después de presentarla? ¿Qué lo hizo pensar eso?
- ¿Por qué llamó a la víctima de un asunto tan delicado y no a las autoridades respectivas en el Congreso, para saber si el proceso continuaba.
- ¿Decide Casa Presidencial cuál diputado de gobierno integra cada comisión o eso lo hacen los propios legisladores?
El viceministro también negó tener el poder de ofrecer un puesto en un banco o haberlo hecho, al tiempo que rechazó haber tenido comunicación alguna con el pastor y exdiputado Harllan Hoepelman.
“Ni siquiera tengo el teléfono de ese señor, no me he comunicado con él y, por lo tanto, no puedo saber qué habló o le propuso el exdiputado a Marulin”, dijo Barrantes.
En el periodo 2018-2022, cuando Marulin Azofeifa y Harllan Hoepelman fueron diputados, el hoy viceministro estuvo en el Congreso como asesor. Entre mayo y diciembre del 2018, estaba en el despacho de Jonathan Prendas. Estos tres exlegisladores habían llegado al plenario mediante Restauración, pero se separaron de ese partido junto a Fabricio Alvarado para conformar Nueva República.
Luego, Alejandro Barrantes se pasó al despacho de Carlos Avendaño, de Resturación, de diciembre del 2018 a enero del 2022.
Posteriormente, entre el 2022 y el 2024, estuvo en el despacho de la liberacionista Carolina Delgado, hasta que Laura Fernández se lo llevó como viceministro al Ministerio de la Presidencia.
La posibilidad de que el viceministro hubiese hubise hecho una gestión en favor de Fabricio Alvarado no tiene sentido desde el punto de vista de gobierno, pues se trata de un político que se quedó sin representación legislativa para el próximo periodo y al que la propia presidenta electa denunció.
