Dos presuntos lavadores de dinero del narcotráfico consiguieron acercarse a altas figuras del gobierno y del Partido Pueblo Soberano (PPSO). Celebraron y caminaron entre ellos, además de que uno de los sospechosos le hizo un obsequio, en persona, a la propia presidenta de la República, Laura Fernández.
La gravedad de los hechos obligó al PPSO a poner sus votos para aprobar lo que hace unos meses parecía poco probable: la creación de una comisión investigadora en la Asamblea Legislativa.

Pueblo Soberano condicionó sus votos a que la investigación legislativa abarque a otros partidos políticos, lo cual es válido, pero la cadena de coincidencias revelada en una vertiginosa semana obliga a encender las luces de alerta sobre los intentos del crimen organizado por infiltrarse en el poder, sobre todo porque el gobierno aún adeuda respuestas claras sobre varios de los hechos.
Ya la presidenta Laura Fernández lo había advertido: el crimen procura meterse hasta el tuétano.
Un reportaje publicado por la periodista Natalia Vargas, de La Nación, hizo un valioso recuento de cómo el crimen extiende sus brazos hasta donde pueda o se le permita. No solo lo hace en actividades económicas, sino también en instituciones del Estado en busca de protección, reconocimiento y facilitación de sus operaciones.
Al parecer, estos grupos han logrado infiltraciones entre policías, fiscales, jueces y bancos, pero también en instituciones como Recope, el AyA e Incopesca.
Buscan control sobre actividades costeras estratégicas y, además, han llegado al grado de buscar contratos públicos o tratar de incursionar en actividades como los bonos de vivienda.
Por eso, los hechos revelados a partir del sábado 3 de octubre merecen un examen urgente.
El acercamiento de Tam al PPSO y el círculo de gobierno

Todo empezó el 2 de octubre con la detención del ciudadano chino-costarricense Guobin Tam Zhang, quien sería extraditado a Estados Unidos como sospechoso de tráfico de cocaína y lavado de dinero mediante la adquisición de criptoactivos. Al día siguiente, trascendió la imagen de Tam en la celebración de la victoria del PPSO en las elecciones del 1.° de febrero.
Pilar Cisneros, quien apareció en la foto, dijo que quienes debían explicar la presencia del sospechoso en el hotel Aurola eran las autoridades del partido: la presidenta partidaria Mayuli Ortega y el secretario general, Freddy González, líder del cooperativismo.
Luego, casi a la medianoche del lunes 5 de octubre, la novia de Tam dijo que no negaría que conoce al extraditable como lo hizo Freddy González. Ella es la funcionaria legislativa y dirigente cooperativa Kathleen Quirós.
Sin embargo, el secretario general del PPSO sí aceptó que conocía al hoy sospechoso de narcotráfico, pero alegó que este pasó desapercibido durante 40 años para partidos políticos y policías.
Una fuente confirmó a La Nación que Freddy González habría coincidido un mes antes, el 4 de setiembrem con Tam en la fiesta de la novia de este, en la Casa China, adonde también asistió el jefe de despacho de la presidenta Laura Fernández, Alexánder Astorga.
El funcionario de Presidencia, quien además es el tesorero del PPSO, afirmó que él fue a la fiesta de su amiga Kathleen Quirós y que ella le presentó a Tam.
Otro funcionario que admitió conocer al sospechoso es el directivo del Banco de Costa Rica (BCR) y exdirectivo del Banco Popular (BP), Jorge Eduardo Sánchez, pero alegó que nunca ha hablado de nada en específico con él. También estaba invitado a la fiesta en la Casa China, pero no fue porque había salido del país.
El lunes 5, la presidenta Laura Fernández declaró que no conoce al sospechoso y que no tiene idea de cómo llegó a la celebración de la victoria.
Sin embargo, el 8 de octubre, trascendieron nuevas imágenes que muestran a Tam en un acto de gobierno, sentado entre altas figuras del gobierno y el PPSO.

Un video de la propia Casa Presidencial registró como, el 25 de abril, el extraditable estuvo en las primeras filas de un acto que reunió dos eventos: el cierre de la semana del cooperativismo y la inauguración de una torre de la Asociación Obras del Espíritu Santo, en barrio Cristo Rey, San José.
Tam se sentó en la cuarta fila, detrás de diputados electos del PPSO, del actual ministro de Seguridad, Gerald Campos, y del vicepresidente electo Douglas Soto. Estaba a solo tres filas del entonces presidente Rodrigo Chaves, de la mandataria electa Laura Fernández y del actual secretario general del PPSO y líder cooperativo, Freddy González.
Ni Presidencia ni González se han pronunciado sobre esta nueva coincidencia.
También, estuvo presente en el acto el directivo del BCR, Jorge Eduardo Sánchez.
Asimismo, trascendió que Tam consiguió reunirse con un regidor de San José porque tenía interés en operar el redondel de toros de Zapote en las fiestas de fin de año.
El productor de conciertos que agasajó a Laura Fernández

Al capítulo de Tam se une el de Hugo Benavides Barboza, conocido como Hugo Barboza, el productor de conciertos detenido el 7 de octubre porque, al parecer, lavaba dinero de la supuesta organización criminal de Edwin Vargas García, alias Sobrino.
Según relató la propia Laura Fernández, Barboza contactó a su primer vicepresidente, Francisco Gamboa, para invitarla al concierto de Grupo Firme, en el Estadio Nacional, el 28 de marzo.
En ese momento, ella era ministra de la Presidencia y mandataria electa. El hoy detenido le entregó unas flores y se tomó fotografías con ella. Según Fernández, la estaban homenajeando por su labor en la simplficación de trámites.
La mandataria no ha explicado cómo la DIS permitió ese encuentro.
En términos generales, tras lo ocurrido con Tam y Baroza, la presidenta alegó que ella no puede saber si alguien está en actividades criminales o cuál es el origen de sus fondos. “Para eso están los bancos y para eso están los filtros bancarios”, alegó.
Aún quedan muchas preguntas en el aire. Si bien la comisión legislativa podría fallar en sus investigaciones por razones políticas de cualquiera de las partes, las autoridades judiciales también tienen herramientas para profundizar en estos hechos.

