El PLN vive una crisis inédita en la antesala de una campaña electoral. Una pequeña parte del partido consiguió dejarse la llave del financiamiento estatal y, aunque parezca paradójico, literalmente no hizo nada para obtenerla.
Ahora, la campaña del candidato Álvaro Ramos depende de este grupo para cubrir los gastos de campaña con deuda política, y las circunstancias permiten a dicho sector poner sus condiciones: diputaciones, por ejemplo.
¿Cómo ocurrió esto? Vamos por partes.
Primero, la normativa electoral exige a los partidos políticos renovar cada cuatro años su estructura territorial. Esto significa que, en cada cantón del país, deben conformarse asambleas de simpatizantes que elijan a las dirigencias cantonales y a los delegados para las asambleas provinciales. A su vez, las estructuras provinciales eligen dirigentes y representantes para la asamblea nacional, la cual finalmente elige al comité ejecutivo nacional.
Segundo, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) retiene el aporte estatal a los partidos que no completen el proceso de renovación de estructuras. Esto ha ocurrido en numerosas ocasiones con muchos partidos, pero es inusual que suceda en Liberación Nacional (PLN) y, sobre todo, en la víspera de una contienda electoral.
Tercero, el PLN efectuó elecciones distritales en abril para elegir sus asambleas cantonales al tiempo que se efectuó la convención para escoger al candidato presidencial. Luego, empezaron a celebrarse las asambleas cantonales. Todas lograron efectuarse, menos una: la de San Ramón. El partido convocó a los ramonenses a más de una decena de sesiones, pero en ninguna hubo cuórum. Es decir, se ausentó la mayor parte de los 108 delegados. Simplemente, no asistían. Se requería de la presencia de al menos 54.
Cuarto, el candidato Álvaro Ramos acusó de sabotaje a dos dirigentes ramonenses, uno de ellos el exalcalde de San Ramón, Nixon Ureña, quien a su vez dijo que él y 50 delegados más renunciarían, pero no lo hicieron.

Quinto, al resolver dos recursos de amparo electoral, el TSE resolvió que el PLN puede participar en las elecciones, pero no puede acceder al financiamiento estatal si no concluye la asamblea de San Ramón.
LEA MÁS: TSE confirma mala noticia para el PLN
Sexto, el sábado 23 de agosto, la Asamblea Nacional del PLN decidió nombrar a la dirigencia y a los delegados de San Ramón mediante un artículo del estatuto de Liberación, el cual dice que este órgano puede hacer los nombramientos en caso de que los delegados locales no lo hagan por inopia, error u otra circunstancia atribuible a ellos.
Sétimo, solo tres días después, el martes 26 de agosto, el TSE resolvió que la medida tomada por Liberación es inconstitucional, aunque esté prevista en el estatuto. El Tribunal explicó que, por ley, una Asamblea Nacional no puede sustituir las designaciones de delegados que corresponden a un órgano territorial, pues violentaría el principio democrático que obliga a los partidos a renovarse desde las bases hacia la cúpula.
LEA MÁS: Fracasa medida del PLN para salvar acceso a financiamiento de campaña
Octavo, el partido podría llevar a los delegados de San Ramón ante el Tribunal de Ética, para destituirlos y sustituirlos. Sin embargo, esta vía requiere de tiempo y, si el PLN quiere financiamiento bancario para la campaña que empieza el 1.° de octubre, necesita dar garantía de que tendrá acceso a la deuda política.
Noveno, ante las circunstancias, ocurrió lo previsible. El candidato Álvaro Ramos tuvo que buscar al exalcalde Nixon Ureña para entablar conversaciones, la noche de este miércoles 27 de agosto. Aunque los políticos lo nieguen, claramente se trata de una negociación y, sobre la mesa, hay candidaturas a diputaciones.

El grupo ramonense tiene el sartén por el mango y, para lograrlo, simplemente se abstuvo de hacer algo: sesionar. Podría exigir que se elijan candidatos a diputado de su preferencia en una asamblea nacional antes de que ellos hagan la asamblea local.
El exaspirante presidencial Antonio Álvarez Desanti había dicho que Ramos quería imponer una candidatura a diputado por Alajuela y que, por eso, no se efectuaba la sesión de San Ramón. El candidato respondió que, más bien, un grupo ramonense niega el derecho de elección a otros.
Según reportó la periodista de La Nación, Lucía Astorga, el movimiento liderado por el exalcalde Nixon Ureña ha justificado la medida de presión para frenar una supuesta candidatura por Alajuela del secretario general del PLN, Miguel Guillén, mientras tanto el candidato como este dirigente lo niegan.