Ricardo Millán González es médico especialista en Psiquiatría y profesor catedrático en la Universidad de Costa Rica (UCR).
En ocasiones me gusta detener el tiempo. Entonces respiro aquel aire a melón o a tierra mojada, resuena el ritmo de Eddy Herrera o de Joseph Fonseca, saboreo el ceviche de doña Seidy, y veo, una vez más, esa luna llena en medio del guayabal de don Nango, que me parece la más brillante del mundo
Hablo de todos aquellos escritos no escritos que rondan por mi mente, que me visitan en momentos inoportunos, que son recurrentes, orgullosos, que suelen pujar por salir a la superficie porque están convencidos de que valen la pena
¿Y si los seres humanos aprendiéramos a soltar, a despojarnos, a dejar ir y hacer este viaje más liviano antes de partir?
–¿Y si nos largamos de acá?– le dije, indignado. –Sí, te hablo en serio. Yo ya no puedo más con tanta miseria
Un minuto de confluencia de experiencias, el reencuentro de clases, de perspectivas, de sesgos cognitivos. De estar en la misma tormenta, pero no en el mismo barco
El nuevo orden del deporte incluye a hombres y mujeres marca divirtiéndose en sus palcos mientras el mundo los mira