Costa Rica comienza a formar a sus pioneros en bioinformática

Esta ciencia usa la computación para analizar material biológico

En un futuro no muy lejano los medicamentos que usted tome no serán iguales a los que consumen otras personas que padezcan la misma enfermedad.

No, no serán los mismos porque se analizarán los códigos genéticos de las personas y, entonces, se crearán medicamentos a la medida que respondan específicamente a sus necesidades y sus características.

Esta es una de las aplicaciones de la bioinformática, campo de estudio que se ha estado desarrollando en las últimas décadas en el mundo y que promete tener impulso en el país con la apertura de la Maestría en Bioinformática y Biología de Sistemas, en la Universidad de Costa Rica (UCR).

Ahí, 11 alumnos comenzaron sus clases en marzo.

Entre las materias que se llevan en el posgrado están Modelación Molecular, Fármacogenómica e Inmunoinformática.

Confluyen estudiantes de distintas formaciones de base, como, por ejemplo, ingenieros en informática, médicos y biólogos, y también bioquímicos.

Los informáticos tendrán que aprender de medicina, biología y química para comprender los secretos del ADN. Los médicos y biólogos tendrán que profundizar en temas como bases de datos y manejo de supercomputadoras.

Todos juntos deberán trabajar para aprovechar un potente cluster de computadoras inaugurado a finales pasado en la UCR, y que es clave para las investigaciones en bioinformática.

Pioneros. Yuri Porras, gerente de Audiencias Técnicas para Microsoft Costa Rica, es uno de los nuevos alumnos del posgrado.

Especialista en informática, Porras ya había tenido acercamiento con temas como secuenciación de genomas, pero ahora busca un título formal.

“Uno de mis temas de interés es el funcionamiento del ADN, cómo se replica. También me interesan el envejecimiento celular y por qué las células dejan de reproducirse”, explicó Porras.

Otro de los estudiantes es el médico Sergio Jiménez.

“Ha sido todo un reto comenzar a estudiar temas como bases de datos y programación, es un lenguaje completamente nuevo”, dijo.

Cuando termine sus estudios (el plan es de dos años y medio), Jiménez espera poder trabajar en la investigación y la docencia, o crear una pequeña empresa, con participación nacional o foránea.

Carrera del futuro. Cecilia Díaz, coordinadora de este posgrado, dijo que “actualmente, se considera que la bioinformática maneja y supera la magnitud de información que generan las investigaciones adquiridas en otras disciplinas científicas. Por ello, industrias farmacéuticas y agrícolas, entre otras, han realizado fuertes inversiones económicas, con la idea de que la bioinformática se constituya en una disciplina clave en las futuras investigaciones y desarrollo tecnológico de las naciones”.

Una de esas posibilidades, comentó Ricardo Boza, director de la Escuela de Medicina de la UCR, es analizar cómo afectarían los medicamentos a los virus, como el de inmunodeficiencia humana (VIH), causante del sida.

“Analizar eso no es nada sencillo y ya se hace, pero lo podríamos hacer aquí con nuestra gente, y mejorar el sistema. De lo que se trata es de simular, mediante las computadoras, cómo afectaría un nuevo medicamento las distintas mutaciones del VIH”, explicó Boza.

Para este trabajo, estudiantes e investigadores del posgrado harán uso de un cluster, máquinas interconectadas que ofrecen gran capacidad de almacenamiento, el cual la UCR inauguró a finales del 2011.

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