Carlos Láscarez S.. 24 enero
Una masajista de Jacó, Puntarenas, fue detenida el miércoles como sospechosas de participar en el asesinato, primero de un taxista informal en Esparza, Puntarenas, y luego del guarda de un club nocturno en Paraíso de Cartago. Fotos cortesía del OIJ
Una masajista de Jacó, Puntarenas, fue detenida el miércoles como sospechosas de participar en el asesinato, primero de un taxista informal en Esparza, Puntarenas, y luego del guarda de un club nocturno en Paraíso de Cartago. Fotos cortesía del OIJ

Una masajista de Jacó apellidada Venegas Ortega, de 27 años, así como tres hombres de apellidos Álvarez Álvarez, Chaves Brenes (ambos de 20 años) y Alfaro González, de 33 pasarán un año en prisión preventiva, determinó esta madrugada el Juzgado Penal de Puntarenas.

Los detenidos figuran como sospechosos de participar en los asesinatos del taxista informal Amancio Hernández Rodríguez (32), en Esparza, Puntarenas, y del guarda Leonardo Barboza Cerdas, de 37 años, quien laboraba en club nocturno en Paraíso de Cartago.

Los imputados fueron aprehendidos luego de que la Fiscalía dirigiera cuatro allanamientos el martes anterior, en San Ramón, Barranca, Garabito y Esparza, en Puntarenas.

De acuerdo con el informe policial, los hechos delictivos comenzaron a desarrollarse el domingo 27 de octubre del año anterior, cuando los imputados abordaron a Hernández, en San Ramón de Alajuela, para que les realizara un servicio de transporte hasta Esparza.

Por razones que se ignoran, durante el servicio se produjo un altercado. Los pasajeros le propinaron al taxista informal dos balazos en la cabeza y lo despojaron de su billetera, el celular y las tarjetas de crédito.

Luego, abandonaron el cuerpo del transportista a la orilla de un río en San Jerónimo de Esparza, donde fue localizado hasta la mañana del lunes 28 de octubre.

En tanto, los sospechosos se llevaron el vehículo de Hernández y se dirigieron a Paraíso de Cartago. Allí, el lunes 28 de octubre poco después de las 2 a. m., llegaron a un club nocturno y hotel de paso, donde ingresaron de manera violenta.

Una vez ahí le dispararon en la caebza Barboza, cuando intentó repeler el asalto. Este falleció minutos después de ingresar al Hospital Max Peralta de Cartago.

El guarda también se desempeñaba como agricultor y participaba en política. Se había postulado como intendente del distrito de Cervantes, cantón de Alvarado, por el Partido Nueva Generación. Era casado y padre de dos hijos, según datos del Registro Civil.

Luego, los sospechosos amenazaron a empleados y clientes para robarles el dinero, una suma superior a los ¢400.000.

Seguido, huyeron del club nocturno. Ese mismo lunes, el vehículo de Hernández fue localizado en la comunidad del Rosal de Esparza.

El caso continúa en investigación bajo la causa 19-002392-0061-PE.