Desastres

¿Por qué Bonnie no golpeó a Costa Rica convertida en huracán?

Condiciones del océano y la atmósfera impidieron que alcanzara fuerza de huracán al ingresar a territorio centroamericano

Con vientos sostenidos de 85 kilómetros por hora y provocando fuertes aguaceros a su paso, la tormenta tropical Bonnie tocó tierra poco antes de las 9 p. m. de este viernes por un sector ubicado entre Barra del Colorado, en Pococí, Costa Rica, y Bluefields, en Nicaragua.

Condiciones del océano y de la atmósfera impidieron que el fenómeno alcanzara fuerza de huracán, explicó la meteoróloga Gabriela Chinchilla, pero el jefe del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), Werner Stolz, estima que su impacto sobre las condiciones climatológicas se mantendrá durante todo el fin de semana y que podría causar acumulados de lluvia en la zona norte de 200 hasta 250 litros por metro cuadrado.

Está previsto que Bonnie salga este sábado, a media mañana, hacia aguas del océano Pacífico, luego de atravesar el cordón fronterizo costarricense, donde 1.531 personas fueron evacuadas hacia 15 albergues en forma preventiva y otra gran cantidad se movilizó por sus propios medios a casas de familiares.

Previo al ingreso de la tormenta, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) elevó de 12 a 15 la cantidad de cantones en alerta roja al incorporar a Turrialba, Jiménez y Alvarado a la lista de comunidades de Guanacaste, zona norte y Caribe norte declaradas en nivel máximo de precaución.

La medida se tomó luego de que Werner Stolz confirmó que la tormenta generará lluvias en las montañas del Valle Central y de Limón, lo cual podría elevar el nivel de los ríos que atraviesan los tres cantones cartagineses que fueron incluidos de última hora en la alerta roja.

“En el lapso de 12 horas que va a tardar la tormenta atravesando la zona norte y todo el cordón fronterizo del país estamos previendo acumulados de lluvia de entre 200 y 250 milímetros (litros por metro cuadrado) y vientos máximos de 100 kilómetros por hora”, aseveró Stolz.

Movilización por tormenta Bonnie

Más de 1.500 personas evacuadas

FUENTE: IMN, CNE, Centro Nacional de Huracanes.    || INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

El Centro Nacional de Huracanes, con base en Miami, Florida, declaró a las 8 a. m. de este viernes que la onda tropical se transformó en la tormenta tropical Bonnie. Según la trayectoria prevista, una vez que cruce Costa Rica de lado a lado y avance por el Pacífico, podría retomar fuerza y alcanzar la categoría de huracán cerca del Pacífico mexicano.

José Alberto Navarro, del IMN, el Centro Nacional de Huracanes les alertó sobre la variación. “En la mañana el avión cazahuracanes reportó vientos superiores a 68 km/h y por eso se le declaró como tormenta tropical”, aseveró.

Dijo que, por condiciones que no están claras, el Centro Nacional de Huracanes pasó de onda tropical directo a tormenta tropical, es decir, sin el paso intermedio de depresión tropical. “No sé si fue directriz de ellos, pero ya tenemos la queja, porque por eso duró tanto en conocerse el paso de un estado a otro”, explicó.

Una tormenta tropical, según la escala Saffir Simpson, es un fenómeno con vientos asociados que van de 63 a 118 kilómetros por hora. Es el grado previo a un huracán y puede provocar repentinas y devastadoras inundaciones, así como fuertes vientos capaces de derribar árboles.

Desde 1950, solo se han formado otras cinco tormentas con nombre en el Caribe durante el mes de julio, son Anna, en 1961; César en 1996, Claudette en el 2003, Dennis, en el 2005 y Dolly en el 2008.

De todas ellas, la que tuvo mayor impacto en nuestro país fue César. Esa vez, cantones de la zona sur como Golfito, Osa, Corredores, San Vito y Pérez Zeledón tuvieron pérdidas humanas, gran cantidad de damnificados, así como daños grandes en estructuras y el sector agropecuario.

La trayectoria de Bonnie es similar a la que siguió el huracán Otto, en noviembre del 2016, pero el impacto de este último causó daños muy severos a su paso, ya que entró con vientos tres veces más potentes (superiores a 200 km/h) a los generados por la actual tormenta.

Gabriela Chinchilla, del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), indicó que hay condiciones del océano y la atmósfera que contribuyeron a que Bonnie no se convirtiera en huracán. Por ejemplo, la temperatura superficial del Caribe ayudó mucho, pues solo si es superior a 26,5 grados Celsius, se le habría inyectado fuerza al posible ciclón.

También influyó que el viento a ciertas alturas atmosféricas no fuera muy fuerte, lo cual impidió su desarrollo. Y también ayudó el recorrido que tuvo en el mar.

En este caso, Bonnie no tuvo suficiente espacio para ganar fuerza, pero puede lograrlo una vez que retome su recorrido por el Pacífico hacia otras latitudes.

“Pequeños cambios en la cortante o el tiempo en aguas abiertas inciden en la fuerza que pueda adquirir. De hecho, en los últimos análisis bajó la posibilidad de que llegara a huracán luego de que los aviones cazahuracanes alimentaran los modelos de cálculo con los nuevos datos encontrados a lo interno del ciclón”, dijo Chinchilla.

Al mediodía de este viernes la CNE anunció que los cantones cartagineses de Turrialba, Alvarado y Jiménez se unen a los otros 12 que están en alerta roja. Imagen: CNE.

Desde tempranas horas de la mañana de este viernes, las lluvias asociadas a las bandas de la tormenta tropical Bonnie comenzaron a afectar el Caribe norte, la zona norte y el Valle Central, situación que en la noche se fue ampliando a regiones como Liberia, Puntarenas y el Pacífico sur.

No se descarta que en buena parte del territorio, sobre todo en la zona norte y Guanacaste, llueva de forma constante por más de 24 horas, es decir bajo condiciones de temporal.

Este viernes, los cuerpos de socorro en las zonas vulnerables intensificaron la evacuación de familias. Además de Sarapiquí, Heredia, se movilizaron personas de San Carlos, Upala, Guatuso, Cañas, las barras de Colorado y Tortuguero en el Caribe norte, así como Ujarrás de Buenos Aires, en la zona sur del país, afirmó el director de la CNE, Alejandro Picado.

Se abrieron 15 albergues en regiones como Pital, Cutris y Coopevega de San Carlos, además de sectores de Ujarrás de Buenos Aires y 25 comunidades de Upala, donde el río Zapote era vigilado de cerca. Vecinos de las barras de Colorado, Tortuguero, Parismina y Pacuare, así como de Guácimo y Matina, también fueron llevados a puntos seguros.

Picado indicó a las 6 p. m. que se tenían reportes de deslizamientos en Venecia de San Carlos, Santiago de San Ramón y Calle Blancos de Goicoechea, así como reportes de 11 inundaciones en varios puntos del territorio. Llamó a no cruzar ríos crecidos y alejarse de quebradas.

Mario Vílchez Madrigal, director del Centro de Atención de Emergencias y Desastres de la Caja Costarricense de Seguro Social, recordó a las personas movilizadas a albergues y a quienes les atienden a no descuidar las medidas de protección contra la covid-19, pues todavía la enfermedad puede transmitirse.

Para la mañana de este sábado, se prevé que las lluvias y rayería continuarán en la zona norte, en el norte de Guanacaste y en menor cantidad en el Caribe norte, con montos estimados entre 100 y 200 litros por metro cuadrado (milímetros) en 24 horas, es decir, habrá acumulados fuertes durante los próximos dos días.

Para el domingo, los efectos irán disminuyendo mientras este disturbio se interne en el océano Pacífico; por lo tanto, para ese día volverán las precipitaciones propias de la época lluviosa.

Si usted tiene programado un vuelo internacional, manténgase en contacto con la aerolínea, pues las posibilidades de demoras y cancelación son muy altas.

Por ejemplo, el aeropuerto internacional Daniel Oduber operó la mañana del viernes con normalidad. No obstante, se mantiene en comunicación permanente con la CNE y el IMN para cualquier eventualidad. A los pasajeros les solicita visitar la página www.guanacasteairport.com y las redes de Facebook y Twitter para conocer el estatus de los vuelos.

En un comunicado de prensa, Luis Miranda, subdirector de Aviación Civil, explicó que los aeropuertos internacionales trabajan aplicando mínimos meteorológicos que permiten la operación segura.

A nivel de aeródromos, Miranda comentó que se giraron instrucciones a los dueños de aeronaves para que mantengan doblemente calzados los neumáticos de sus avionetas de modo que, en caso de inundación o crecida de los ríos, estos aparatos no sufran daños.

Hugo Solano C.

Hugo Solano C.

Periodista en la sección de Sucesos y Judiciales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica.

Vanessa Loaiza N.

Vanessa Loaiza N.

Editora de Sucesos. Trabaja en la Redacción de La Nación desde 1998. Se especializó en temas de Infraestructura, concesión de obra pública, contratación administrativa y Transportes.

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