Desastres

Magma juvenil en el volcán Rincón de la Vieja sugiere que vendrán más erupciones

Muestras recogidas de los lahares reafirman que el fondo cratérico sigue inestable en el volcán más activo del país

De los lahares que bajaron a principios de este mes por  la ladera norte del volcán Rincón de la Vieja, se pudo obtener muestras con presencia de magma fresco. Foto: Cortesía Mauticio Gutiérrez.

El volcán Rincón de la Vieja, el más activo del país, va a continuar con erupciones frecuentes, según revelan las muestras recogidas en las corrientes de material (lahares) que bajaron por los ríos cercanos al coloso el 5 de enero y que ya fueron analizadas en laboratorios.

Así lo explicó el vulcanólogo Geoffroy Avard, del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), quien indicó que encontraron un 20% de material fresco, similar a lo que se observó en erupciones de junio del año pasado; sin embargo, en las nuevas muestras hubo más material alterado del sistema hidrotermal y eso deja ver lo inestable del volcán, que en cualquier momento puede volver a tener erupciones moderadas, como la que generó esos lahares de material hirviente que dañaron los caminos en Aguas Claras de Upala y lugares cercanos.

“Hay magma que se está moviendo de vez en cuando hacia la superficie. Solo está esperando un nuevo impulso desde lo profundo para lanzar nuevamente materiales por el cráter”, dijo el científico sobre este macizo ubicado entre Liberia de Guanacaste y Upala de Alajuela, a una altura de 1.916 metros sobre el nivel del mar.

El análisis de laboratorio deja ver que había un sello o tapón en el fondo, el cual fue súbitamente vulnerado y lanzado por el cráter luego de su ruptura. “Quiere decir que hay movimiento de magma en ese volcán, aunque sea en pequeños pulsos, lo cual se nota también en la sismicidad y la deformación del macizo, que lo hace muy diferente a lo que ocurre en el Turrialba, donde no se ve movimiento de magma profundo”, agregó.

Ese movimiento de fluidos sugiere que el volcán va a seguir con actividad inestable, como la registrada durante todo el mes de enero. En cada erupción moderada el volcán tiene una descompresión que succiona un poco de magma del fondo, como es el que se vio en los últimos análisis de laboratorio. No significa que el magma esté subiendo por sí mismo, sino que ya está suficientemente cerca de la superficie para salir, al ser succionado en las erupciones”, agregó Avard.

Complicado pulso

Por la altura y el peligro que representa escalar hasta el cráter en la actualidad, ha sido difícil para el Ovsicori obtener suficientes muestras para un control más preciso; no obstante, cuando hay actividad eruptiva como la del 5 de enero, el lodo que baja por ríos y quebradas permite acceder más fácilmente a las muestras y llevar un control de lo que ocurre en el volcán, más allá de lo que se ve en los instrumentos de la estación más cercana.

Por la forma en que baja ese material y los kilómetros que recorre, es diferente analizar una muestra de esas a otra que se pudiera obtener cerca del cráter, pero en este caso, por lo inaccesible y las condiciones de lluvia y viento en la cima aún en temporada seca, eso es difícil de lograr.

“Nos falta tener una secuencia para ver una evolución clara, pues casi no se puede recuperar la ceniza, ya que siempre se queda arriba, en el borde del cráter y no tenemos forma de recolectarla. Nos guiamos principalmente por la actividad símica y la deformación. Sin embargo, tenemos muy pocos equipos para lograr una información más precisa, como lo hacemos en el Turrialba, el Irazú y el Poás, hasta cuyos cráteres se llega más fácilmente”, agregó.

Aunque ya está lista una nueva estación de monitoreo, la cual se probó durante ocho meses en la sede del Ovsicori, en Heredia, la colocación en la cima y el mantenimiento son difíciles. Las erupciones recurrentes obligan a hacer una estructura fuerte, que soporte las condiciones climáticas en la cima, para montar en ella los equipos, incluyendo una cámara de video.

Para luchar contra esas limitaciones, el Ovsicori planea ir cuanto antes a instalar ese equipo en la cumbre, pues las recientes erupciones confirman que en este momento se trata del volcán más activo. Entre el día de Navidad y este martes 25 de enero, ya registra unas 15 erupciones, la mayoría pequeñas. No se sabe cuándo será la próxima erupción fuerte, pues es impredecible.

Pulsos de magma lo mantienen muy activo

Desde el 2017 todos los signos muestran inestabilidad recurrente en lo profundo

FUENTE: RSN, OVSICORI, SINAC, MUNICIPALIDAD DE UPALA Y CNE    || / LA NACIÓN.

El sistema hidrotermal del volcán es enorme e incluye el lago cratérico que tiene el fondo sellado, por lo que se mantiene con un alto volumen del agua que recolecta de las lluvias y que en parte es lanzado cuando hay actividad eruptiva.

El miércoles 19 de enero, a las 3:29 p. m., hubo una erupción pequeña que duró un minuto. Algo similar ocurrió el jueves 20 de enero a las 10:27 p. m., el domingo 23 a las 2:25 a. m., el miércoles 26 a las 10:50 p.m., el jueves 27 hubo dos, una a las a las 7:16 a. m. y otra a las 10:50 a. m., esta última de cuatro minutos. En todas se desconoce la altura alcanzada por la columna, debido a las condiciones de visibilidad del sitio.

Este ciclo que comenzó la noche de Navidad se ha mantenido con frecuentes erupciones y sismicidad asociada e incluso en varias de ellas el material de la laguna ha salido por el flanco norte que colinda con Aguas Claras, Dos Ríos y otros poblados de Upala, Alajuela.

Hugo Solano C.

Hugo Solano C.

Periodista en la sección de Sucesos y Judiciales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica.