
La diputada electa Yara Jiménez, del Partido Pueblo Soberano (PPSO), se reunió esta semana con el actual presidente de la Asamblea Legislativa, Rodrigo Arias, en un almuerzo donde se enfocaron en conversar sobre lo que significa ser jerarca del Directorio del Congreso.
Jiménez es la candidata oficialista a la presidencia del Poder Legislativo, postulada por la fracción del PPSO que lidera el exministro de Hacienda Nogui Acosta.
La cartaginesa tiene votos de sobra para ser elegida como presidenta legislativa el 1.º de mayo, pues para eso se requiere el apoyo de la mayoría absoluta de los votos presentes, es decir, 29 votos, si están los 57 congresistas en el plenario.
Consultada por La Nación, Jiménez mencionó que ella tenía algunas dudas prácticas y aprovechó para preguntarle a Rodrigo Arias cómo las había abordado él, sobre todo en aspectos relativos al Reglamento legislativo.
La diputada electa aseguró que se lleva una impresión de cómo, en caso de llegar al cargo, podrá afrontar esos asuntos.
Cuando se le preguntó sobre las dudas específicas, la oficialista dijo que eran temas generales y operativos, “ninguna duda de fondo importante”, sino “temas simples de abogados”.
Según dijo, como ella es abogada y Rodrigo Arias también, le planteó preguntas específicas sobre detalles del Reglamento de la Asamblea Legislativa, que es el cuerpo normativo de rango legal que rige el quehacer de los diputados en todas sus actuaciones.
“Logramos conversar los temas actuales. Él compartió conmigo su experiencia y detalles relevantes que el presidente de la Asamblea Legislativa debe saber. Ha sido un almuerzo muy ameno, muy agradecida con don Rodrigo, por este espacio”, dijo Jiménez a La Nación, a la salida del encuentro.
Polémica sobre el control político
Declaraciones dadas a este medio el mismo día que se reunió con Rodrigo Arias, pusieron a Yara Jiménez en el centro de la polémica, pues aseguró que, si ella pudiera, le gustaría limitar el trabajo de control político que hacen los diputados en la Asamblea Legislativa.
Ese es uno de los aspectos que está mencionado como parte del trabajo de los diputados, de forma muy general, en el Reglamento legislativo, con base en las normas constitucionales que permiten a los diputados investigar, interpelar a ministros de gobierno y exigir cuentas a otras instituciones del Estado.
Las declaraciones de la futura presidenta del Congreso han generado muchas críticas. Este jueves, precisamente en el capítulo de control político, la vicepresidenta del Congreso, la socialcristiana Vanessa Castro, Ariel Robles, del Frente Amplio (FA), y Eliécer Feinzaig, del Partido Liberal Progresista (PLP), fustigaron la pretensión del gobierno chavista de acallar voces críticas de la oposición, a través de la anulación del control político.
“Quitar o debilitar el control político es debilitar la democracia. Esta es una discusión sobre el equilibrio del poder en la República. Lo que realmente se plantea es reducir la capacidad del Congreso para preguntar, investigar, exigir explicaciones y señalar responsabilidades públicas”, afirmó Castro.
La vicepresidenta señaló que la Constitución no diseñó una Asamblea muda, sino con herramientas para fiscalizar.
“Lo grave no es la frase, sino la idea de fondo, que fiscalizar molesta, investigar incomoda y cuestionar retrasa. La idea de que el poder funciona mejor cuando nadie lo contradice. El control político sirve para denunciar corrupción, exponer abusos y exigir mejores servicios públicos, para obligar al Ejecutivo a dar la cara, a todos los Ejecutivos”, agregó Castro.
