
La presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez, juramentó este miércoles a la magistrada Julia Varela para un cuarto periodo de ocho años en la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia, con el que ajustará 32 años en ese cargo.
La juramentación se dio ocho días después de que se confirmó su reelección, en el plenario del Congreso, cuando solamente los 31 integrantes del Partido Pueblo Soberano (PPSO) se pronunciaron en contra de la continuidad de Varela en la Corte Plena.
El partido de gobierno no pudo reunir los 38 votos negativos contra la reelección de Varela, pues los 25 congresistas del bloque democrático de oposición presentes votaron unidos a favor de su continuidad.
Luego de que Yara Jiménez le hizo la juramentación a Varela, de 75 años, la magistrada recibió el saludo de varios congresistas de las cuatro fracciones parlamentarias, incluyendo los de varios oficialistas.
Por ejemplo, acudió a saludarla la exmagistrada constitucional suplente y diputada oficialista Marta Esquivel, presidenta de la Comisión de Nombramientos del Congreso, pero no José Miguel Villalobos, abogado penalista de profesión y crítico del Poder Judicial.

Consultada por La Nación sobre los votos oficialistas en contra de su reelección como magistrada, Julia Varela aseguró que entiende y respeta su posición, pero no la comparte.
“Yo esperaba el objetivo de que, como dice la Constitución, cuando una persona se postula a la reelección viene a rendir cuentas. Yo vine a hablar de mi trayectoria, de la mejor manera y me comprometí a tener una línea de trabajo siempre de la mejor manera y tratando de mejorar”, aseguró.
Varela enfatizó que, desde hace muchos años, el Poder Judicial viene tratando de hacer una mejora continua y señaló que, si bien no se puede resolver todo, hay muchos factores que no dependen de los magistrados.
La magistrada agregó que, si todavía siguen llegando tantísimos requerimientos en todas las jurisdicciones, es porque la gente está convencida de que el país tiene un Poder Judicial obligado a ser independiente e imparcial en la resolución de sus asuntos.
“La gente puede acudir a la justicia porque este es un país de derecho. Es cierto que no tenemos capacidad instalada suficiente, pero aun así, con lo que tenemos, hacemos nuestro mejor esfuerzo y eso me motiva a continuar. No es una labor solo mía, sino que todos tenemos esa visión de garantizar los derechos de las personas usuarias”, dijo.
La magistrada agregó que hay muchos mecanismos para exigir el cumplimiento de los servicios y de la mejora de los procesos, como las contralorías de servicios, las comisiones de usuarios y otras opciones para que se les recomienden varias oportunidades de mejora.
“Disentir es bueno, es democrático, es parte de un Estado de derecho. Lo que no se vale es criticar sin conocer; eso no se vale y no construye. En nuestro país es muy importante eso”, dijo Julia Varela.

