
El viceministro de la Presidencia, Alejandro Barrantes Requeno, confirmó que llamó a la exdiputada y asesora legislativa Marulin Azofeifa para saber si retiraría la denuncia que ella presentó en el Congreso contra el jefe de fracción del Partido Nueva República (PNR), Fabricio Alvarado, por presunto abuso sexual.
Ante la Fiscalía General, Marulin Azofeifa sostuvo que la llamada fue un mecanismo de presión y de disuación para retirar la denuncia.
Consultado por La Nación, vía WhatsApp, el viceministro manifestó que la “única razón de su llamada” efectuada el 9 de febrero, cuatro días después de que ella presentó la denuncia administrativa, era “saber si mantendría o retiraría su denuncia”.
Alegó que requería de información relevante para conocer si la fracción oficialista integraría la comisión investigadora sobre las presuntas actuaciones indebidas de Fabricio Alvarado y, de ser así, tomar la decisión de cuál diputado la integraría.
Este miércoles, este medio reveló que Alejandro Barrantes habría presionado a Azofeifa, según consta en el expediente abierto esta semana en la Fiscalía General de la República y en el escrito presentado por la defensa de la exlegisladora, en la investigación administrativa que lleva adelante el Congreso.
Marulin Azofeifa dijo a las autoridades judiciales que el viceministro de la Presidencia para Asuntos Parlamentarios la llamó para preguntarle si había analizado la propuesta que le había hecho el exdiputado Harllan Hoepelman, para retirar la denuncia por presuntas agresiones sexuales.
El 4 de febrero, día en que la exdiputada presentó la denuncia administrativa, Hoepelman viajó a La Rita de Pococí para ofrecerle algo que “le iba a gustar mucho”, a cambio de quitar la denuncia, según relató Azofeifa a este medio.
Según la actual asesora legislativa, en la conversación con Alejandro Barrantes, este le preguntó si estaba segura de continuar con el proceso y si había analizado la propuesta que le habían realizado previamente.
Marulin Azofeifa le dijo al Ministerio Público, este martes, que ella le reafirmó su decisión de continuar con el proceso y que esas llamadas de Hoepelman y Barrantes no eran aisladas, sino gestiones orientadas a presionarla y disuadirla para no avanzar.
Antes de confirmar que él había llamado a la exdiputada, el viceministro de Presidencia negó que él tuviera el poder de ofrecerle un puesto en un banco a Azofeifa, porque no tiene la facultad para hacerlo, y dijo que tampoco lo había hecho.
También aseguró que él no había tenido ninguna comunicación con Harllan Hoepelman, a quien había conocido “superficialmente” cuando era diputado, en el periodo 2018-2022, el mismo lapso en que Marulin Azofeifa ejerció su diputación, ambos como parte de la fracción de Restauración Nacional, entre mayo y octubre de 2018, y como legisladores independientes agrupados en el bloque Nueva República, desde octubre de 2018 y hasta el cierre del periodo.
“Ni siquiera tengo el teléfono de ese señor, no me he comunicado con él y, por lo tanto, no puedo saber qué habló o le propuso el exdiputado a Marulin”, dijo Barrantes.
