Cuando todos esperaban una jornada del 1.° de mayo previsible, tranquila y hasta aburrida, las cuatro fracciones de oposición hicieron algo inédito y rompieron la monotonía. Álvaro Ramírez, jefe de fracción del Partido Liberación Nacional (PLN), tomó la palabra y pidió un receso de 30 minutos en el que, respaldado por diputados de otras bancadas, anunció una alianza entre cuatro partidos heterogéneos para conformar un bloque de 26 diputados que apoyarán una agenda conjunta.
La fotografía fue llamativa: a espaldas de Ramírez se ubicaron José María Villalta, jefe del Frente Amplio (FA), Claudia Dobles, única diputada de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC) y Abril Gordienko, solitaria representante del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC). Ideologías contrapuestas pero, ¿qué une a este bloque? La Nación le consultó a diputados y politólogos.

El oponente en común
Hace 16 años, cuando José María Villalta, con 32 años, fue electo diputado por primera vez, era imposible imaginarlo conformando un bloque con el PLN o presentando la candidatura de una diputada del PUSC para un cargo en el directorio. Ambas situaciones ocurrieron ayer.
Villalta, uno de los referentes del FA y de la izquierda en el país, propuso a la socialcristiana Abril Gordienko para ocupar la vicepresidencia del Congreso. ¿Cómo se puede concebir esta alianza?
“Han cambiado muchas cosas, el contexto, la coyuntura política. Nosotros seguimos las mismas ideas, pero en otros partidos vemos que las diputaciones están abiertas a reconocer errores del pasado y a apoyar temas que nos interesan”, declaró Villalta tras finalizar la primera sesión del plenario.

“Vemos amenazas muy preocupantes de crecimiento del autoritarismo, destrucción de la democracia y concentración del poder, tendencias casi fascistas en el mundo y en el país. La historia ha demostrado que cuando hay una amenaza de ese tipo, las fuerzas democráticas, aunque tengan grandes diferencias, tienen que unirse. Así es como otros países han logrado derrotar el autoritarismo”, declaró Villalta.
Con tres periodos en la Asamblea, el legislador asume que estas alianzas no responden a recetas predecibles. Sin embargo, el punto de partida resulta sólido al priorizar la agenda como eje central.
Reconoció que solo el tiempo dirá si el pacto “es flor de un día” o si se afianza.

De los 26 congresistas que integran el bloque, 17 enarbolan la bandera verdiblanca. El líder de la bancada Álvaro Ramírez detalló que el pacto firmado establece que las cuatro jefaturas de fracción realizarán reuniones periódicas para impulsar la agenda común.
“¡Esto nunca había pasado! El FA jamás hubiera estado en una papeleta con el PLN o el PUSC, y probablemente Liberación tampoco. Pero lo que vimos hoy es un cambio en la manera de hacer política en Costa Rica, un cambio basado en el diálogo y la búsqueda de soluciones”, aplaudió el empresario.
Ramírez invitó al oficialista Partido Pueblo Soberano (PPSO) a estudiar la agenda de temas comunes y tomarla como una base para negociar y llevarla a cabo. “Esto no es excluyente, es el principio para un diálogo”, recalcó.

Politólogos reconocen táctica, pero dudan de sus alcances
La politóloga Kattia Benavides confesó que se sorprendió cuando, al principio de la sesión del 1.° de mayo, vio la inusual solicitud del PLN de un receso de 30 minutos. Más sorprendente aún fue ver que los cuatro jefes de fracción anunciaron un bloque de oposición.
“Hacen el anuncio en un buen momento, con todos los reflectores. Cuando anuncian la agenda común uno entiende que estaban dando sus lineamientos como oposición. La comunicación política ha cambiado y ellos lo están entendiendo”, destacó la analista.
La politóloga y socióloga Carolina Ovares también reconoció que, en una jornada en la que se sabía que los puestos del Directorio ya estaban repartidos entre el oficialismo, la táctica utilizada por la oposición permitió dar la sorpresa, acaparar la atención y marcar la agenda mediática.
“A mí me sorprendió. Al principio el anuncio fue señalado como una conferencia de prensa del PLN, pero luego llegó todo el bloque opositor que dio un mensaje de unidad. Está pendiente ver cómo esto se va a materializar en proyectos de ley, porque su discurso es que no solo se opondrán, sino que propondrán”, declaró Ovares.

Con 26 votos, este bloque solamente necesita tres sufragios más para sumar 29 y poder aprobar proyectos de ley.
La posibilidad de que tres diputados se desmarquen del oficialismo luce, por ahora, lejana. Pero la política rara vez se mantiene estática y, en un periodo de cuatro años, los equilibrios pueden reconfigurarse. Dentro de la propia fracción de gobierno podrían emerger afinidades con propuestas del PLN o el FA, sobre todo en áreas como educación o inversión social.
“La fracción oficialista no es homogénea, dentro hay facciones”, advirtió Ovares.
El politólogo Daniel Calvo, especializado en temas legislativos, también reconoció que el movimiento de la oposición buscó enviar un mensaje de unión y fortaleza. “Marcaron sus líneas rojas, la defensa de la democracia”, afirmó.
No obstante, Calvo advirtió que esta estrategia puede contribuir a la polarización, de manera que el oficialismo marque las diferencias entre “los de siempre” y “nosotros”.
“De esta forma, el oficialismo logró meter a toda la oposición en un saco. Rápidamente los tacharon de ‘comunistas’, ‘progres’ y ‘añejos’. Eso ha ocurrido en otras latitudes, como en México, donde el ambiente se terminó de polarizar y benefició al oficialismo”, analizó el politólogo.
Ovares, sin embargo, consideró que la alianza es una muestra de madurez política: “Cuando tenés al frente una fuerza política como la del PPSO, del otro lado, o se unen, o no lo logran”, concluyó.
Lo cierto es que, pese al pacto, el oficialismo acaparó los seis puestos del directorio por primera vez en más de 20 años.
