
¿De frente o de espaldas a la prensa? El acomodo de los diputados en el Plenario genera polémica en la Asamblea Legislativa. La discusión gira en torno a dónde se sentarán los legisladores durante las sesiones, en un espacio clave donde se votan proyectos de ley, nombramientos y levantamientos de inmunidad, y donde las tensiones políticas suelen marcar el ritmo.
Según la tradición y la normativa, la bancada oficialista se ubica a la izquierda del Directorio legislativo, bajo la mirada de los periodistas, que pueden observarlos desde el ventanal de la barra de prensa, un piso más arriba. Por el contrario, la oposición ocupa los asientos a la derecha, de frente a los comunicadores.
Sin embargo, el jefe de la fracción oficialista, Nogui Acosta, confirmó que insistirá en mover sus curules a un sector más alejado de la prensa.
La propuesta no cayó bien en las bancadas opositoras. Las cuatro fracciones enviaron una carta a la Gerencia General de la Asamblea Legislativa en la que exigen respetar el Reglamento de Ceremonial y Protocolo de 2010, que define la distribución de los escaños, según confirmó a La Nación, Karla Granados, gerente general de la Asamblea Legislativa.
Petición previa y falta de consenso
Previamente, Granados confirmó que tras una solicitud del oficialismo, se ubicó a sus 31 diputados electos en un sector del plenario distinto al que les corresponde por reglamento, más lejos de la prensa.
“Efectivamente, fue una solicitud de Pueblo Soberano. Qué les digo, sí existe un reglamento, pero estamos en un proceso de cambio. Aquí lo importante es darle las condiciones a los señores diputados”, agregó.
No obstante, el acuerdo finalmente no se alcanzó y la posición de los diputados en sus curules quedó de la siguiente manera.

¿Qué dice el reglamento sobre la ubicación de los diputados?
El artículo 15 del reglamento de protocolo es taxativo: la fracción de Gobierno debe sentarse a la izquierda del Directorio, tal como ocurrió con el Partido Progreso Social Democrático (PPSD) en el cuatrienio anterior.
“Los diputados se ubicarán en las curules respetando el siguiente orden: a la izquierda de la mesa del Directorio, la fracción del Gobierno, y a la derecha se ubicará la fracción mayoritaria de oposición; en ambos casos, el jefe de la fracción encabezará. La distribución de las curules será ratificada en la primera sesión del Directorio legislativo, inmediatamente después de iniciado el periodo constitucional correspondiente”, indica el reglamento.
¿Qué implica ocupar una curul ubicada bajo la mirada de la prensa?
La barra de prensa ha permitido documentar diversos comportamientos y situaciones tanto en el plenario como en la barra del público. En ese sentido, ocupar una curul “bajo la mirada de la prensa” en el Plenario Legislativo no es solo una cuestión de ubicación física, sino que tiene implicaciones directas en términos de control público, transparencia y exposición política.
De acuerdo con normativa y prácticas oficiales de la Asamblea Legislativa, las sesiones del plenario son públicas, se transmiten por distintos canales institucionales y forman parte del principio de acceso a la información y rendición de cuentas.
Además, el reglamento legislativo establece que los diputados deben permanecer en sus curules durante las sesiones, participar activamente y emitir su voto en los debates.
Esto implica que su comportamiento, intervenciones y reacciones quedan expuestos no solo ante sus colegas, sino también ante los medios de comunicación y la ciudadanía.
En ese contexto, ubicarse frente o cerca de la barra de prensa supone:
- Mayor visibilidad inmediata: la prensa puede observar directamente gestos, conversaciones y reacciones durante el debate.
- Mayor escrutinio público: al tratarse de sesiones públicas y registradas, la cobertura mediática amplifica lo que ocurre en el plenario.
- Acceso a la información: la cercanía con periodistas facilita la captación de declaraciones, imágenes y momentos clave que pueden influir en la opinión pública.
Esto también ocurre con los diputados que se ubican frente a los periodistas; sin embargo, estar directamente “bajo la mirada de la prensa” implica un nivel más alto de exposición y vigilancia mediática dentro de un espacio que, por definición, ya es público.
Pese a las críticas, Nogui Acosta negó que su solicitud busque evitar la fiscalización.
“No es temor, si no, no estaría aquí, conversando en este momento con usted”, declaró a La Nación.
El legislador oficialista alegó que la ubicación del PPSD en el periodo pasado respondió a una decisión de la Presidencia del Congreso y no a una postura partidaria.
