Los presuntos comentarios, acercamientos y tocamientos de parte del diputado Fernando Obaldía, del Partido Pueblo Soberano (PPSO), llevaron a una asesora legislativa a una situación que, para el 20 de mayo, no podía soportar.
Así lo relató la funcionaria que presentó la segunda denuncia contra el legislador oficialista por acoso predatorio, ante.
La asesora aseguró que se puso muy mal y terminó en el hospital, luego de una serie de comentarios y actitudes que había tomado el congresista alajuelense desde el primer día de labores, a principios de mayo.
“Mi compañera de apartamento me llevó al hospital, porque me vio muy mal. No podía respirar ni paraba de llorar. Estaba temblando”, dijo la asesora al fiscal general, Carlo Díaz, encargado de tramitar cualquier denuncia presentada contra un congresista de la República.
La asesora señaló que el doctor que la atendió ese día le dijo que tenía que hacer una denuncia, pero ella entró en pavor y le pidió que por favor no lo hiciera él.
Tras ser atendida, el profesional le extendió una incapacidad por una semana y le prometió no poner la denuncia, pero le recomendó hacer algo al respecto.
Más temprano, la joven se había puesto a llorar. Un compañero del despacho de Obaldía, que ya “medio sabía” lo que estaba sufriendo la asesora, trató de tranquilizarla, pero ella le dijo que ya no se sentía cómoda con el diputado.
De hecho, la funcionaria tomó la decisión de acudir al jefe de la fracción del partido de gobierno, Nogui Acosta, porque ya no quería trabajar más con el alajuelense.
‘Nogui se molestó y dijo que me iba a apoyar’
Cuando la asesora, ya desesperada, acudió a Nogui Acosta, él le pidió postergar la conversación para el viernes siguiente, pero ella le dijo que no podía más.
“Me pasó a la oficina. Le dije que necesitaba que me sacara del despacho de Fernando Obaldía. Me preguntó por qué y yo no quería contar por repercusiones, pero al final sí le conté todo.
“Nogui se molestó y me dijo que no podía creer cómo ese señor, empezando, se iba a poner en esa situación. Me dijo que me iba a apoyar, que me retirara y que él iba a resolver esa situación”, relató la asesora a la Fiscalía General.
Después de haber estado en el hospital, la asesora le escribió al jefe de fracción y le dijo que le daba miedo que él hablara con Obaldía. Entonces, él le preguntó cuál plaza tenía, ella se lo indicó y al día siguiente la llamó la directora administrativa de la fracción, Natalia Martínez, para que se presentara y tramitara el traslado.
Finalmente, la funcionaria fue trasladada de oficina y salió del despacho de Obaldía hacia la oficina de asesores del PPSO, donde se encuentra hasta la fecha.
En su denuncia frente al fiscal general, la asesora comentó que, pese a estar en otro ámbito, se siente aislada y ha escuchado rumores sobre ella, como que tienen que “tener cuidado conmigo, porque ya saben por qué estoy ahí”.
“Es complicado, porque hay que hacer reportes de plenario, y ese señor (Obaldía) habla en control político, en tele. No soporto escucharlo ni verlo en tele”, dijo.
Consultado sobre el caso de la asesora suscitado desde mayo, Nogui Acosta respondió que “el clima laboral es algo importante” para la fracción del PPSO.
“Ella no estaba cómoda ahí y pidió que la ayudáramos a trasladarse. Hicimos eso. Ahora que ella presenta esta denuncia, es una situación que ya tiene otra connotación. En ese momento (mayo), no tenía esa connotación”, respondió a este medio.
Sobre lo incómoda que la asesora se sentía en su nuevo puesto, Acosta comentó que no sabía de eso y apuntó que desde que la ayudó a trasladarse, casi no ha hablado con ella.
También, confirmó que el ministro de la Presidencia, Rodrigo Chaves, habló con la asesora, en su momento.

