La ministra de la Presidencia y presidenta electa, Laura Fernández, alabó el convenio firmado entre Costa Rica y Estados Unidos para recibir hasta 25 personas deportadas por semana desde ese país norteamericano.
En declaraciones a la prensa, después de una reunión con la fracción legislativa del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), este martes, Fernández dijo que ella tiene información sobre el acuerdo firmado por Rodrigo Chaves con la enviada especial estadounidense, Kristi Noem.
“Nosotros tenemos una alianza. Somos socios de manera voluntaria con el gobierno de Estados Unidos. Cuando usted tiene una alianza, en esa alianza se persiguen objetivos comunes”, dijo la ministra.
Fernández aseguró que el objetivo común que tiene el país con el gobierno estadounidense es “la paz en nuestro hemisferio y el combate frontal al crimen organizado, y la delincuencia”.
La presidenta electa también afirmó que, cuando se está en una alianza, “uno recibe y también da apoyo a su aliado”.
Según la ministra, Costa Rica ha recibido de parte del gobierno de Trump operativos conjuntos con la DEA y el FBI, un patrullaje marítimo “que nos está permitiendo reducir la droga que llega al país, cooperación para capacitar a nuestros policías”.
Al gobierno de Trump, Fernández lo calificó de aliado y socio “confiable”.
Adicionalmente, la ministra también aseguró que el acuerdo establece recibir personas que están “en condición ilegítima en ese país”, pero alegó que el convenio es “únicamente si se llega a necesitar”.
“Ellos lo comunicarían de previo y Costa Rica tendría la potestad de decir que tales personas no se reciben, o de ciertas nacionalidades no. Ninguna persona que llegue tendría antecedentes penales, ni juicios”, comentó.
Fernández argumentó que solo sería para personas que estén en condición irregular y que “por alguna razón tengan que devolverse a sus países de origen y que por alguna escala o puenteo, tengan que venir acá para irse a su país de origen”.
