La presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, advirtió este viernes a los ministros de su gabinete que no pueden tomar decisiones sin su consentimiento, tal como asegura que lo hizo el excanciller Manuel Tovar, a quien despidió de su cargo ayer jueves.
En declaraciones a La Nación, Fernández aseguró que Tovar se “autodesignó” para atender una reunión estratégica en Nueva York, de la iniciativa Escudo de las Américas, del mandatario estadounidense, Donald Trump, que era para jefes de Estado del más alto nivel.
La mandataria enfatizó que la advertencia, después de la destitución de Tovar, va para absolutamente todos sus ministros, sean de su riñón o no, porque ninguno “va jamás a ocupar, ni mucho menos tomar decisiones, sin el consentimiento de la presidente”.
“Él debió de haberme trasladado esa invitación, el mismo día que la recibió, y que fuera yo, como presidente, la que decidía qué hacer: ir, no ir, acomodar vuelos, pegarlo con lo de Colombia, lo que hubiera sido, pero es una decisión mía, como presidente.
“No voy a permitir que ningún ministro se arrogue potestades que son exclusivas de la presidente. Si dejo pasar esto por alto, sentaría un pésimo precedente, no solo en el manejo de nuestra política exterior, sino también en la disciplina que debe tener un gabinete”, agregó Fernández.
La mandataria acudió este viernes a la conmemoración del Día de la Biblia, en el Salón de Expresidentes y Expresidenta de la República de la Asamblea Legislativa, actividad organizada por el despacho del diputado Gerald Bogantes, del Partido Pueblo Soberano (PPSO).
A su salida, saludó a algunas personas y se acercó a un grupo de niños escolares que estaban de visita en el edificio legislativo. Luego, atendió la consulta de La Nación sobre la polémica con Tovar.
Tovar mandó un reporte de su viaje a la presidenta
Sobre la entrevista que el excanciller le dio al Miami Herald, luego de tener una cita con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, la presidenta Fernández confirmó que Tovar efectivamente le había enviado un reporte de su viaje, la cita con el funcionario estadounidense y de las entrevistas que dio, no solo al Herald sino también a CNN.
“Se lo cuento así, con claridad. Una cosa es una reunión entre cancilleres o secretarios, y otra cosa es una actividad para presidentes y, hasta donde yo sepa, la presidente de este país soy yo”, indicó Fernández.
La mandataria enfatizó que tomó la decisión de despedir al canciller “con mucho dolor”, pues recordó que fueron compañeros de gabinete durante toda la administración de Rodrigo Chaves y afirmó que es un profesional muy competente.
“Pero lo que hizo, donde recibió la invitación y se autodesignó como representante de Costa Rica en ese encuentro, es algo demasiado serio que no puedo pasar por algo”, añadió.
También explicó que esa reunión del Escudo de las Américas era una oportunidad muy importante para ella, pero no por un tema de egos, sino por las discusiones en seguridad para la región.
Fernández reveló que, cuando supo de la reunión, le preguntó a Tovar qué había dicho, si es un tema que él no maneja, mientras que ella tiene todos los lunes reuniones con la Fuerza Élite para ver seguridad nacional, un plan de trabajo y la alianza de cooperación internacional con Estados Unidos.
De hecho, enfatizó que ya tenía previsto recibir las dos lanchas interceptoras de droga donadas por el gobierno de Trump, este jueves en Golfito, y señaló que se ve muy mal que ella extienda la mano para recibir cooperación, pero no para atender una invitación a la reunión de alto nivel entre presidentes.
“Se ve muy mal. Son cosas que le causan mucho daño a nuestra política exterior”, dijo.
Sobre el comentario de Manuel Tovar, luego de su destitución como canciller, donde habló de la importancia de la semana de alto nivel en la Organización de Naciones Unidas (ONU), Laura Fernández aclaró que ella ha sido crítica de la ONU y, al revisar su agenda, había decidido no ir a Nueva York solo para dar un discurso, y había puesto rumbo a Colombia por conversaciones previas con el mandatario de ese país, Abelardo de la Espriella, respecto a las importantes incautaciones de droga colombiana que se están haciendo en Costa Rica.
La presidenta aseguró que si ella hubiera sido informada por Tovar de la invitación a la cita de alto nivel, habría hecho calzar un viaje a Nueva York con la visita a Barranquilla y Bogotá.
“No sé, todavía hoy, qué fue lo que le pasó. Si a mí el canciller me dice que llegó una invitación a una reunión con jefes de Estado para hablar sobre temas de narcoterrorismo, alianzas hemisféricas para afrontar temas de seguridad que nos aquejan, habría tomado un avión a Nueva York a participar activamente en eso, que no tiene nada que ver con la Asamblea General de Naciones Unidas.
Además, dijo que ella quiere y aboga por que Rebeca Grynspan gane la Secretaría General de la ONU, porque “ella quiere llevar adelante una transformación, darle eficiencia”, pero ya había decidido no ir a la Asamblea solo a “dar un discurso”.
