
Los diputados declararon este martes a Francisca Pancha Carrasco Jiménez como benemérita de la patria, por ser la primera mujer en formar parte del ejército nacional de Costa Rica, en el siglo XIX.
La votación tuvo el apoyo de 39 congresistas, mientras que uno solo votó en contra, el legislador de gobierno Manuel Morales, quien ha votado en contra todos los honores que ha otorgado la actual Asamblea Legislativa.
Aunque Carrasco ya había sido declarada como heroína nacional y defensora de las libertades en 1994, y en febrero de 2025 se declaró el 8 de abril como día nacional para su conmemoración, el Congreso nunca le había otorgado el honor como benemérita.
Pancha Carrasco nació en Taras, Cartago, en la calle del Desmonte, el 8 de abril de 1816. Fue la cuarta hija de José Francisco Carrasco Méndez y María Trinidad Jiménez, comerciantes de clase media.
El proyecto aprobado destaca en su exposición de motivos la multifacética contribución de Carrasco durante la campaña nacional de 1856-1857 contra las incursiones militares de los filibusteros enviados por Estados Unidos a Centroamérica, con pretensión imperialista y esclavista.
Aparte de ser la primera mujer en formar parte del ejército nacional de Costa Rica, aprendió a leer y escribir, por lo que fue asistente del general en jefe del ejército y del Estado Mayor, Juan Rafael Mora Porras.
Paulina Ramírez, diputada cartaginesa del Partido Liberación Nacional (PLN), destacó las múltiples funciones de Pancha Carrasco, entre ellas la de elaborar las nóminas de soldados, llevar al día el censo de heridos y muertos, auxiliar y socorrer enfermos, acarrear municiones, lavar ropa, remendar vestidos, cocinar, cantar a las tropas para despertar el ánimo, actos de sepultura y servicios secretariales.
A Pancha Carrasco se le adjudica la hazaña de recuperar desde las líneas enemigas un cañón cargado con metralla que habría provocado numerosas pérdidas humanas en las filas costarricenses, lo que permitió una mejor posición en la batalla de Rivas, el 11 de abril de 1856.
También se le atribuyen acciones en la batalla de Santa Rosa, el 20 de marzo de ese año, y los combates navales en San Juan del Sur, la de San Jorge, el 29 de enero de 1857, y la de Castillo Viejo, el 16 de febrero de 1857.
El proyecto aprobado cita palabras de Carrasco, en una carta dirigida al Congreso en 1884, para solicitar a los diputados de esa época una pensión: “Era yo la única persona de mi sexo, que en el ejército había, y presté en él servicios eminentes, no ya como simple asistenta, sino como soldado, al lado de los más valerosos oficiales”.
La exposición de motivos también registra que a Pancha Carrasco se le rindieron honores en vida, entre ellos una condecoración que le dio Juan Rafael Mora, en homenaje por la participación en las mencionadas batallas, y luego la Comisión de Gracia del Congreso Constitucional (hoy Comisión de Honores de la Asamblea Legislativa) le concedió una pensión de 10 pesos mensuales por los servicios prestados en la guerra contra los filibusteros de Estados Unidos, en 1884.
Esta pensión no se hizo realidad, porque no se aprobó como ley, hasta que el presidente Bernardo Soto, en 1886, la aprobó vía decreto, con un monto de 15 pesos por mes.
Dicha pensión la devengó Carrasco hasta que murió el 31 de diciembre de 1890, a los 74 años.
Benemeritazgo a Filomena Navas Salazar
Con votación de 38 a favor y nuevamente Manuel Morales en contra, los diputados también declararon como benemérita a Filomena Navas Salazar.
Se trata de una mujer indígena bröran, defensora de los derechos humanos de los pueblos originarios de Costa Rica y del liderazgo femenino, así como de la protección del territorio y el conocimiento ancestral.
Navas nació el 7 de julio de 1926, en Térraba de Buenos Aires, en la comunidad de Dbön Orcüo, en la familia de Eloizo Navas Reyes y Lucrecia Salazar Morales, ambos del pueblo bröran.
Fue madre de seis mujeres y tres hombres. Trabajó activamente en espacios comunitarios e impulsó la construcción de un establecimiento de salud para su pueblo.
Se opuso a la deforestación y protegió las tierras de su familia. Fue la primera indígena en ejercer el derecho al voto, en 1953. Promovió la participación política de las mujeres, como herramienta para erradicar la discriminación y obtener la igualdad.
La vicepresidenta de la Asamblea, Vanessa Castro, destacó que Filomena Navas también fue portadora del conocimiento ancestral de su pueblo, en medicina natural tradicional, la lengua bröran, la cocina tradicional y las prácticas de hilado.
Los dos proyectos de benemeritazgo, tanto el de Pancha Carrasco como el de Filomena Navas, son propuestas de Luz Mary Alpízar, del Partido Progreso Social Democrático (PPSD).
