
Los diputados de la Comisión de Juventud, Niñez y Adolescencia de la Asamblea Legislativa dictaminaron de forma afirmativa el proyecto de ley que establece la prohibición del uso de las redes sociales para las personas menores de 14 años.
Se trata de una iniciativa de María Marta Carballo, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), que recibió el voto unánime de los cinco legisladores de la comisión.
El artículo 4 del expediente 25.336 prohíbe expresamente la creación y uso de cuentas en plataformas con interacción social para menores de 14 años.
“El acceso para personas menores de 14 años se limitará exclusivamente a servicios o versiones infantiles certificadas y explícitamente diseñadas para menores de edad, con control parental activo y sin funcionalidades adictivas por defecto. Además, se prohíbe absolutamente la publicidad personalizada basada en datos de menores de edad”, dice la propuesta dictaminada.
La iniciativa legal establece que los padres, madres, encargados legales y tutores de los menores, así como el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) y facilitadores de plataformas digitales quedan obligadas a velar por el cumplimiento de la prohibición.
En el caso de los adolescentes entre los 14 y los 18 años, el proyecto de ley obliga a las plataformas a implementar medidas robustas y proporcionales para determinar si un usuario es menor de edad, incluyendo verificación por terceros, credenciales digitales y otros.
La normativa establece la obligación de contar con una autorización expresa y verificable de los padres, madres y encargados legales para que los adolescentes puedan crear cuentas, perfiles o páginas en las plataformas.
Límites del contenido nocivo
Entre las obligaciones que deben cumplir las plataformas digitales para adolescentes de 14 a 18 años, están la desactivación del scroll infinito, el autoplay y el refrescamiento, entre otros.
Otras obligaciones de las facilitadoras de plataformas son:
-Restringir sistemas de recomendación basados exclusivamente en señales de “engagement”.
-Limitar exposición a contenido nocivo; ofrecer herramientas de descanso y límites de tiempo.
-Implementar detección proactiva de grooming y contenido sexual/violento dirigido a menores, y respuesta prioritaria a requerimientos de PANI y el OIJ.
-Facilitar paneles de supervisión parental: reportes de actividad, límites de tiempo, bloqueo de contactos y “modo escuela” para horarios lectivos.
Con el dictamen unánime de la comisión, el proyecto pasará al plenario de la Asamblea Legislativa, para su aprobación en primer debate.
En la votación participaron Geison Valverde, de Liberación Nacional y quien preside la comisión; la independiente Johana Obando; el también liberacionista Pedro Rojas; Yonder Salas, de Nueva República, y Melina Ajoy, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), en representación de Carlos Felipe Garía, titular en esa comisión.
Ajoy destacó que hay diversos estudios muestran que el acceso a redes sociales a edades muy tempranas exponen a los menores a ciberacoso, ansiedad social, contacto con extraños, adicción digital, alteración del sueño, presión social, ansiedad y trastornos de imagen, entre otros.
La socialcristiana puntualizó que ya Austria aplicó la restricción de redes para menores de edad y Brasil está aplicando normativas para limitar esos efectos nocivos, también.
La independiente Johana Obando comentó que se debió poner sobre la palestra la ponderación de derechos frente a la proteccíon de los menores, como una población vulnerable.
“Hay un deterioro en la capacidad de concentración de los adultos, por causa de las redes sociales. No es la misma que hace 20 o 10 años. Si eso producen en personas adultas, ahora imagínense en los menores, que están en proceso de formación”, dijo la diputada.
El presidente de la comisión, el liberacionista Geison Valverde, indicó que frente al daño para la creatividad y la socialización que causa el uso de teléfonos, es necesario priorizar el uso de la tecnología para objetivos académicos.
