
Luego de afrontar un proceso convulso dentro del Partido Liberación Nacional (PLN), en busca de consolidar una renovación interna que dejó profundas heridas en la agrupación, el candidato a diputado en el primer lugar de la papeleta de San José, Álvaro Ramírez, sabe que tiene por delante otro reto aún mayor: ir a una Asamblea Legislativa marcada por las rupturas de la actual administración.
En entrevista con La Nación, Ramírez explicó que lo primero que se debe hacer en el próximo Congreso es una alianza parlamentaria, porque “Liberación no va a poder hacer esto solo”.
El empresario, de 54 años, quien fue candidato a vicepresidente con José María Figueres, en 2022, aseguró que la primera y más urgente tarea de los próximos diputados es restablecer el diálogo como herramienta para resolver los problemas en el país.
“Este gobierno le prendió fuego a los puentes. Hay que reconstruirlos, es la primera cosa”, explicó Ramírez.
Además, el aspirante a legislador destacó que la prioridad es diseñar una agenda común que se pueda usar como punto de partida, desde el día uno, para que la Asamblea sea propositiva, capaz de resolver los problemas por la vía del diálogo y la negociación.
“Nuestra obligación es demostrar que la democracia sí funciona, porque la alternativa es catastrófica. Esta gente, que dice lo de tener 40 diputados, es para no hablar con nadie y pasarle por encima a todos, hacer lo que les da la gana”, cuestionó Álvaro Ramírez.
Con experiencia de hace 30 años en la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones de la Empresa Privada (Uccaep), Ramírez tiene estudios de Economía en la Universidad de Costa Rica y una Maestría en Desarrollo por la Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres, Inglaterra.
Además, trabajó durante 17 años en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en su sede de Ginebra, Suiza.
Según Álvaro Ramírez, la pretensión del chavismo de consolidar una mayoría calificada en el Congreso solo tienen el objetivo de nombrar 14 magistrados para controlar la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía General de la República, así como nombrar un jerarca para la Contraloría General de la República y anular la necesidad de hablar con nadie.
“A la prensa ‘canalla’ -como la llaman ellos- la patean hasta que se muera, y a los partidos de oposición los ignorarían hasta que los ahogan al máximo. Para mí, una de las prioridades que tenemos que defender es el concepto de que la democracia funciona, y eso solo es posible si logramos resultados”, puntualizó Ramírez.
El liberacionista aseguró que esa alianza parlamentaria que se debe consolidar para la Asamblea no empieza el 1.º de mayo, sino el 2 de febrero, cuando ya muchos sabrán claramente si llegarán a ser diputados.
‘Ojalá Nogui entienda que se equivocó’
Consciente de que uno de los liderazgos que Álvaro Ramírez tendría al frente es el de Nogui Acosta, exministro de Hacienda de Chaves y candidato a primer lugar de San José por la papeleta de Laura Fernández, el verdiblanco señaló que el principal error del gobierno se le debe atribuir al exjerarca hacendario.
“Eso viene por orden del presidente, arreglaron las finanzas solo por el lado del gasto. Es decir, a punta de tijera”, aseguró el candidato a diputado del PLN.
Ramírez explicó que se puede balancear un presupuesto de dos maneras y “es lo primero que usted hace en una empresa”: con tijera o aumentando los ingresos.
“En una economía que creció, los ingresos bajaron. Hay una composición del producto interno bruto (PIB) que viene de zonas francas, que mueve la economía, pero no la recaudación. Hacienda no ha movido nada por el lado de la recaudación, la evasión, el contrabando y todas esas formas ilícitas de evitar el pago de impuestos”, puntualizó el liberacionista.
Añadió que Hacienda Digital debería estar funcionando y recaudar un 0,5% del PIB adicional, solo por control de la evasión, pero el proyecto tiene solo un 33% de avance.
Ramírez agregó que el gobierno optó por el camino equivocado, el recortismo, sin pensar en las consecuencias de una policía judicial debilitada o menos becas para los jóvenes, lo que se traduce en que ellos son ahora los obreros del narco.
“Esas consecuencias son graves, en temas de combate al narco. Estamos debilitando la fuerza del Estado que tiene capacidad de investigación, para combatir y desarmar bandas, que es el OIJ. Esa es, para mí, una de las aberraciones más impresionantes de esta administración”, dijo Ramírez.
“Ojalá que Nogui entienda que se equivocó y que el camino hacia la consolidación fiscal es otro, distinto, que tiene un impacto social menor”, dijo.

