El proyecto de ley 24.290, iniciativa para legalizar las jornadas laborales de 12 horas por cuatro días, conocida como jornadas 4-3, podría estar aprobado en primer debate en mes y medio aproximadamente.
Así lo permitiría el “acelerador” que el Partido Pueblo Soberano (PPSO) le está aplicando al trámite de las 1.431 mociones de fondo pendientes y las 2.564 revisiones por votar, y que ya permitió conocer, en tres sesiones de plenario, 253 mociones.
El martes pasado, la presidenta legislativa, Yara Jiménez, llevó las votaciones a golpe de tambor. Esto implicó que el tiempo efectivo de votación de cada moción estuvo entre los 20 y 30 segundos, más el tiempo necesario para aplicar los procedimientos preparatorios y de cierre de cada votación; es decir, el anuncio de la moción por votar y el cierre de puertas.
A ello se suman las discusiones espontáneas en el plenario y los recesos, lo que dio un promedio de votación de una moción cada tres minutos en la sesión del martes por la mañana; una cada minuto y medio por la tarde, y una cada tres minutos 15 segundos este miércoles por la mañana, porque se hizo un receso para el Simulacro Nacional.
Un cálculo realizado por La Nación, con base en un tiempo promedio de dos minutos para votar cada moción, permite estimar que se necesitarían poco menos de 16 sesiones para conocer las 1.431 mociones de fondo pendientes, y 44 sesiones para terminar los 3.995 procesos de votación pendientes; es decir, mociones de fondo y de revisión.
El mecanismo de vía rápida que se le aplica al proyecto de ley sobre jornadas 4-3 establece que, para la etapa del plenario, este órgano debe sesionar a doble turno, mañana y tarde, los lunes, martes y jueves, así como una sesión extra los miércoles por la mañana. Es decir, cada semana se pueden realizar hasta siete sesiones para trámite de las mociones.
Eso implica que, a más tardar en dos semanas y un día, se puedan terminar las mociones de fondo y que sean necesarias seis semanas, es decir, un mes y medio, para concluir con todas las votaciones, incluyendo las mociones de revisión.
Después de terminar con las mociones, cada legislador podrá usar la palabra por el fondo de la iniciativa por diez minutos.
Esto significa que, si los 26 diputados de la oposición usan ese tiempo, se agotaría el uso de la palabra en cuatro horas y media, prácticamente una sesión del plenario para votar en primer debate.
Las metas del oficialismo
El martes pasado por la mañana, en medio de la incertidumbre que tuvieron los diputados por enfrentarse a un mecanismo de vía rápida desconocido para ellos, la presidenta legislativa, Yara Jiménez, los llamó al orden y les comentó que había metas para el avance del proyecto.
Sin embargo, cuestionada luego por la frenteamplista Vianey Mora, la jerarca del Congreso alegó que la meta del oficialismo es avanzar lo máximo posible en la tramitación de la iniciativa.
No obstante, sus comentarios cerca del cierre de la sesión vespertina, cuando dijo que les faltaban ocho mociones por ver, dieron a entender que la meta por día ronda las 200 mociones tramitadas.
Algunas diputadas del PPSO, como Gréthel Ávila y Kattya Mora Montoya, celebraron que se votaran tantas mociones el martes.
Ambas hicieron publicaciones en sus redes destacando el avance del día, asegurando que habían votado “más de 200 mociones”, aunque en realidad fueron 196 votaciones.
“¡Lo logramos! 200 mociones votadas, con compromiso y trabajo constante, avanzamos en la discusión de este proyecto", publicó Ávila en sus redes, lo que dejó ver que tenían una meta planteada.
Sesiones extendidas
El jefe de fracción del PPSO, Nogui Acosta, reconoció que también aplicarán otro mecanismo para acelerar todavía más el paso del trámite de las mociones. Es el de extender las sesiones de las tardes más allá de las 7 p. m.
Acosta reconoció que están tomando las previsiones logísticas en cuanto a los horarios del personal de apoyo necesario para llevar la sesión incluso hasta las 10 p. m.. “Todo está preparado”, dijo Acosta.
A ese ritmo, el vocero oficialista calcula que el trámite del proyecto podría concluir en cuatro o cinco semanas, ampliando las sesiones que sean necesarias.
“La meta es resolver esto en este periodo de sesiones ordinarias. Hemos tenido otros periodos en que no se avanzaba. Antes se duraba entre seis y ocho minutos por cada moción.
Ahora vamos avanzando rápido, la meta es avanzar rápido, más que la cantidad de mociones”, aseguró Acosta.
Originalmente, el PPSO preveía concluir la discusión en nueve semanas, calculando que se tomaban tres minutos por cada votación, pero reconoció que la realidad les dice que se puede hacer más rápido.
