
Los abogados de Marulin Azofeifa, David Delgado y Carolina Hidalgo, acusaron al diputado Alejandro Pacheco, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), de ser complaciente en el proceso de investigación que dirige contra el también legislador Fabricio Alvarado, por presunto abuso sexual.
Pacheco es el presidente de la comisión investigadora que se conformó a mediados de febrero, con el mandato de estudiar la denuncia presentada por Azofeifa y emitir un informe para conocimiento del plenario.
En declaraciones a la prensa, en el costado este de la Asamblea Legislativa, los representantes legales de la exdiputada manifestaron que el presidente de la comisión especial investigadora desconvoca la sesión de este martes “complacientemente”, sin que Fabricio Alvarado aporte ningún dictamen médico ni una justificación de ese tipo.
Carolina Hidalgo, quien también es exdiputada, cuestionó que había testigos convocados para este martes, con dificultades para presentarse otros días de la semana.
“Esto fija un antecedente muy grave. ¿Cómo es que una persona investigada dice cuándo quiere sesionar y cuándo no, sin ninguna justificación de peso? Esto tiene el agravante de que, cuanto más se atrase el caso, lo deja sin ninguna resolución", dijo Hidalgo.
Por otra parte, los abogados también enfatizaron que ya no le da tiempo a la comisión para rendir informe el viernes, pues luego de recibir la prueba testimonial, tienen que dar tres días hábiles a las partes para que presenten sus respectivas conclusiones.
Delgado e Hidalgo señalaron que las decisiones tomadas en el manejo de la comisión pueden acarrear una responsabilidad directa no solo de los miembros de la comisión especial investigadora, sino de toda la institución, por la eventual impunidad del caso.
Adicionalmente, puntualizaron que Pacheco está tomando “una decisión antojadiza para desconvocar” y alegaron que eso tendría un efecto jurídico grave.
“Un hombre denunciado por un asunto tan serio, de naturaleza tan grave, está recibiendo la complacencia de su compañero diputado para que no se tramite más la comisión”, acusó Hidalgo.
Alejandro Pacheco se defiende
El presidente de la comisión alegó que “el problema es que la denuncia llegó muy tarde, a mediados de febrero” y adujo que eso hace que los plazos estén muy cerca de la finalización del periodo legislativo.
Sin embargo, la denuncia entró el 4 de febrero al Directorio y ya para el 17 estaba conformada la comisión especial investigadora, que sesionó por primera vez el 19 de febrero.

Entre esa primera sesión y la segunda sesión de la comisión, pasó un mes completo sin que se definieran los testigos ni se avanzara en el proceso.
Pacheco acusó que se recibió una “denuncia incompleta” y que fue necesario pedirle a la parte denunciante una subsanación que completara la acusación.
“Cuando la parte acusadora completó la denuncia, hubo que trasladarla a la parte acusada y hay que darle un plazo de ocho días hábiles para que se pronuncie. Son plazos que la comisión debe respetar. Y así sucesivamente, se deben ir cumpliendo diferentes plazos”, dijo el socialcristiano.
El presidente de la comisión también argumentó que los diputados “tienen agendas muy ajustadas estos días, lo que hace difícil encontrar espacios para que la comisión pueda sesionar”.
En esas ajustadas agendas de los diputados también ha habido viajes al exterior, que ha hecho la diputada Rosaura Méndez, del Partido Liberación Nacional (PLN), en dos ocasiones; la independiente Johana Obando, en una ocasión, y el propio Pacheco, que la semana pasada estaba de viaje en Europa.
“Hemos sesionado sin perder tiempo. A pesar de todas las dificultades, esperamos cumplir con el plazo dentro de lo que el procedimiento permite y tener un informe final”, dijo Pacheco.
