Columnistas

Página quince: La desglobalización y sus descontentos

Ningún país puede conseguir más seguridad por sí solo; el unilateralismo no es un programa de gobierno serio.

NUEVA YORK– El incremento de la interconexión global (los crecientes flujos transfronterizos de personas, bienes, energía, correos electrónicos, señales de radio y televisión, datos, drogas, terroristas, armas, dióxido de carbono, alimentos, dólares y, por supuesto, virus biológicos e informáticos) ha sido un rasgo definitorio del mundo moderno. Pero la pregunta es si el punto máximo de la globalización ya pasó y, de ser así, si lo que viene ahora es para darle la bienvenida o para resistirlo.








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