Columnistas

Elección en la Corte Suprema

Un proceso áspero y tortuoso dejó claras la profundidad y rigidez de las luchas de poder en la cúpula judicial

Luego de “19 días y 500 noches”, como dice Joaquín Sabina, la Corte Suprema de Justicia eligió nuevo presidente. Fue, sin duda, un proceso áspero y tortuoso, que dejó claras la profundidad y rigidez de las luchas de poder en la cúpula judicial. Ninguno de los dos bloques lograba imponerse y, tampoco, querían ceder. El largo impasse resultante hizo inevitable el surgimiento de una tercera figura, quien finalmente fue elegida por la mínima.








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