Nuestras sociedades están llenas de sepulcros blanqueados que han hecho de la predicación de la virtud el incienso para disimular sus miasmas interiores
Columnistas
Nosotros, los nuevos jinetes de este siglo, cabalgamos por la red deseando ese destello de ‘belleza’ que alivie la soledad. Cabalgamos en la noche de los tiempos sobre las ancas de la tecnología, creyendo que vamos hacia la compañía total
Los señores de las armas de nuestros días gozan ellos mismos, como el viejo Marte, de la paz más profunda, atrincherados en sus mansiones exorbitantes







