Editorial: Jóvenes y menores de edad son los que ponen la sangre en el negocio del narcotráfico
Las bandas criminales se aprovechan de la pobreza, la deserción escolar y la desintegración familiar para reclutar a menores en el trasiego de drogas. No podemos engañarnos creyendo que las megacárceles o los toques de queda, por sí solos, detendrán la ola homicida ligada al narco








